El
hemotórax masivo ocurre como consecuencia de lesión
penetrante de los grandes vasos del tórax o del corazón
o por ruptura traumática de la aorta. El hemotórax
masivo se define como la presencia de 20 mL/kg o del 25% de la
volemia dentro de la cavidad torácica. Si luego de pasar
el tubo a tórax se recuperan más de 15 mL/kg inicialmente
ó 3 a 4 mL/kg/hora, está indicada la exploración
quirúrgica.
El
paciente con hemotórax masivo presenta dificultad respiratoria,
shock hipovolémico profundo, colapso de las venas yugulares,
ausencia de los ruidos respiratorios y matidez en el hemitórax
afectado. El diagnóstico es clínico. El hemotórax
masivo se maneja con el paso de un tubo a tórax, teniendo
en cuenta la posibilidad de realizar autotransfusión; sin
embargo en la actualidad muchos grupos no recomiendan colocar
tubo a tórax si el paciente debe ser transportado; se debe
limitar la infusión de líquidos endovenosos para
mantener una presión arterial sistólica de 90 mmHg
(concepto de hipotensión permisiva) con el propósito
de no aumentar la tasa de sangrado dentro del tórax.
