Texto de Cirugía Pediátrica


 

 


 

             
 

Trauma pediátrico.
Accidente ofídico.


Carlos Eduardo Jiménez U, M.D.
Pediatra
Universidad del Valle
Docente de Pediatría Universidad de Caldas

 

Objetivos

 

 


“Entonces Dios el Señor dijo a la serpiente: por esto que has hecho maldita serás entre todos los demás animales. De hoy en adelante caminaras arrastrándote y comerás tierra. Haré que tú y la mujer sean enemigos, lo mismo que tú descendencia y su descendencia, su descendencia te aplastará la cabeza y tú le morderás el tobillo”

Génesis 3: 14 -15

 

Epidemiología.

Colombia es el tercer país mas rico en especies de serpientes y una gran cantidad de ellas son venenosas. A nivel mundial existen aproximadamente 2700 especies de serpientes con el 15% siendo venenosas, en Colombia se han identificado 260 especies de las cuales un 15 a 20 % son venenosas: aproximadamente 46 especies (1,2).

En el mundo se reportan anualmente 125000 muertes por mordedura de serpientes, 4000 a 5000 de las cuales ocurren en Latino América. En Colombia el accidente ofídico representa un problema de salud pública con una ocurrencia anual de 2700 a 3000 casos según estimativos del Ministerio de la Protección Social (2,3) (existiendo gran subregistro) y con una incidencia que va en aumento ligada al fenómeno del desplazamiento. El 95% de los accidentes ofídicos en Colombia son causados por serpientes del género Bothrops, 3% por serpientes del género Micrúrido y menos del 2% son causados por serpientes del género Crotálico y Lashésico (2,3); el 70% de los accidentes causados por serpientes del género Bothrops son producidos por la Bothrops Atrox y la Bothrops Asper.
La mayoría de los pacientes mordidos por serpientes están en el grupo de edad comprendido entre 15 y 44 años seguidos por el grupo de 5 a 14 años, 30% son niños menores de 15 años. El accidente ofídico es un evento ligado con el trabajo en el campo como agricultura, ganadería o minería representando más del 50% de los accidentes en estas circunstancias. En los niños este tipo de accidente es mas frecuente en los escolares varones de área rural, los meses de mayor incidencia son los meses asociados a lluvias que obligan a las serpientes a buscar sitios más altos y cercanos a las viviendas; las partes del cuerpo más comúnmente afectadas son el pie y el tercio inferior de la pierna en el 70% de los casos seguido por las manos en el 18 %.

A pesar de haber trascurrido más de cien años desde que se inició la sueroterapia aun es difícil contar en nuestro medio con antivenenos específicos para algunos ofidios de nuestra geografía (3).

La mortalidad del accidente ofídico por serpientes del género Bothrópico oscila entre el 5 y 8.9 %, el 6 a 9.9 % de los pacientes sobreviven con algún tipo de secuelas. Algunas explicaciones para la morbi-mortalidad del accidente ofídico son la topografía variada de nuestro territorio lo que dificulta la movilización de la víctima, acceso limitado a los servicios de salud, factores socio-culturales y creencias populares (curanderismo), falta de programas y políticas gubernamentales y déficit de suero antiofídico en la mayoría de los hospitales; en mas del 60% de los casos los pacientes consultan después de 6 horas de haber sido mordidos (2,4).

Clasificación de las serpientes venenosas.

 


Las serpientes pertenecen al Phylum Chordata, Subphylum Vertebrata, Clase reptilia, Orden escamosas, Suborden Ophidia (serpientes).

Desde el punto de vista clínico y con fines prácticos una clasificación para las serpientes venenosas de nuestro medio puede incluir 3 grandes familias con sus respectivos géneros


• Familia Viperidae (subfamilia Crotalinae)
Género Bothrops (15 especies)
Género Crótalus (1 especie)
Género Lachesis (1 especie)

• Familia Elapidae
Género Micrurus (28 especies)
Género Leptomicrurus (3 especies)

• Familia Hydrophidae
Género Pelamis (1 especie)


El género Bothrops es del mayor distribución en Colombia por lo tanto el responsable de la mayoría de accidentes. Sus especies mas conocidas y la principales causantes de accidentes son la Bothrops Atrox y la Bothrops Asper llamadas vulgarmente equis, talla X, X veinticuatro, mapaná, sapa, cuatronarices, pudridora , barbamarilla, boquidora, jergón, patoco, rabo de ratón, terciopelo, macabrel entre muchos otros (5); otros nombres comunes para otras serpientes del género Bothrops son patoquilla, veinticuatro, víbora de tierra fría, cabeza de candado, colgadora, víbora de pestaña, granadilla, mataboga, rabo de chucha, mapaná prieta y mapaná rabiseca. Su hábitat son los bosques húmedos tropicales y subtropicales entre los 0 y 2500 metros sobre el nivel del mar, se alimentan principalmente de ratones.

Al género Crótalus pertenece la especie Crótalus Durissus Terrificus o Cascabel Suramericana la cual es diferente de la Cascabel Norteamericana. Su hábitat son bosques secos o semisecos tropicales del litoral caribe, alto y bajo Magdalena y los Llanos Orientales.

El género Lachesis tiene la especie Lachesis Muta conocida vulgarmente como verrucosa, rieca, surucucú o cuaima. Es la dueña de los montes, la única víbora ovípara y la más grande del mundo entre las víboras; habita bosques húmedos tropicales de climas cálidos.

Al género Micrurus pertenecen las verdaderas Corales. Son conocidas como rabo de ají o cabeza de chocho, son serpientes tímidas de hábitos casi subterráneos que habitan principalmente en climas templados característicos de las zonas cafeteras, en los solares y lotes de casas y fincas. El género Leptomicrurus agrupa a las falsas Corales.


El género Pelamis tiene la especie Pelamis Platurus o serpiente de mar habitante del pacifico.

El tipo y la estructura de los dientes de las serpientes es lo que determina si son venenosas o no, de acuerdo a la posición de sus colmillos se pueden clasifica en:

• Aglifas: carecen de colmillos inoculadores, poseen dientes y no son venenosas.
• Opistoglifas: poseen un par de colmillos perforados como agujas hipodérmicas en la parte posterior del maxilar superior.
• Proteroglifas: poseen un par de colmillos anteriores y fijos lo cual les confiere gran capacidad para causar accidentes (Corales).
• Solenoglifas: poseen colmillos semejantes a las Proteroglifas pero retractiles y cubiertos por una membrana mientras no se estén utilizando.


Venenos y mecanismos de acción.

Los venenos de las serpientes son mezclas complejas de péptidos y proteínas cuyas principales funciones son inmovilizar a la presa, matarla y facilitar su digestión.
Entre los componentes encontrados en los venenos tenemos electrolitos (Na, K, Mg), minerales (Zn, Cu, Fe) y péptidos tipo hemorraginas, cardiotoxinas y neurotoxinas. Entre las enzimas proteolíticas se encuentran fosfolipasa A, proteasas, hialuronidasa, acetilcolinesterasa, L aminoxidasas, fosfatasas y aminoestearasas (6); los componentes del veneno varían según la especie y dentro de la misma especie según la edad, localización geográfica, época del año y si el accidente fue o no provocado (6).

Los efectos del veneno se pueden dividir en efectos locales y sistémicos:

Veneno bothropico.

Es proteolítico y coagulante. Rico en enzimas proteolíticas y mionecróticas que son las responsables de las manifestaciones intensas a nivel local. Los efectos sistémicos también son marcados y se deben a sustancias coagulantes que activan los factores de coagulación, plaquetas y convierten el fibrinógeno en fibrina; se presentará un estado de coagulación y fibrinolisis que semeja una CID.

Veneno crotálico

Es hemolítico-desfibrinante y neurotóxico. A nivel local tiene menos efectos que el Bothrópico con edema y hemorragia moderadas y sin necrosis. A nivel sistémico es muy neurotóxico, nefrotóxico y miotóxico. El componente hemolítico es el responsable de la hemoglobinuria que puede terminar en falla renal aguda por depósito de pigmentos (junto con la rabdomiolisis). El componente neurotóxico es el responsable de bloquear la transmisión a nivel neuromuscular con sus manifestaciones propias. La Cascabel posee el veneno más letal de todos los ofidios terrestres Colombianos.

Veneno lachesico

Combina acciones de los tipos de venenos anteriores o sea Bothrópico y Crotálico (coagulante y neurotóxico) con manifestaciones vagales como sudoración, dolor abdominal, diarrea y bradicardia.

Veneno micrúrido

Su acción fundamental es neurotóxica con bloqueo de la unión neuromuscular y parálisis flácida progresiva que conduce a hipoxémia y falla respiratoria. El veneno de la Cobra Asiática y la Mamba Africana tiene propiedades semejantes.

Dada la complejidad en la composición de los venenos no se puede hablar de una acción exclusivamente neurotóxica, hemotóxica, cardiotóxica, miotóxica o coagulante (6) pero si del efecto que prima al ser inoculado.

Fisiopatología.

Edema

Se deben a vasodilatación local y aumento de la permeabilidad vascular por liberación de sustancias mediadas por el veneno tipo histamina, bradiquininas, prostaglandinas, leucotrienos, inteleuquinas y factor de necrosis tumoral.

Hemorragia local

Presencia de sustancias tipo hemorraginas (metaloporfirinas o enzimas que contienen Zn) en el veneno que separan las uniones de las células endoteliales favoreciendo la diapédesis de los eritrocitos.

Necrosis y bulas.

Factores procoagulantes que destruyen los vasos sanguíneos y otros tejidos.

Mionecrosis

Presencia de miotoxinas responsables de la rabdomiolisis y mioglobinuria, pueden quedar serias secuelas funcionales.

Hipotensión.

Presencia de kalicreina y sustancias que inhiben a la enzima convertidora de la angiotensina llevando a una vasodilatación y a un estado de hipovolemia relativa que se agrava por extravasación de plasma y hemorragias; el veneno también puede tener un efecto toxico directo sobre el miocardio.

Hemostasia. Activación de factores de la coagulación, consumo de fibrinógeno, plaquetas y lesión vascular. Los sangrados son tanto a nivel local como sistémico en músculo, corazón, riñón, tracto gastrointestinal, cerebro y pulmón; algunos venenos tienen propiedades hemolíticas (Cascabel).

Renal. El compromiso puede ser prerenal por hipoperfusión, glomerular por efecto directo del veneno y tubular por deposito de pigmentos tipo hemoglobina y mioglobina.

Sistema nervioso

La facies neurotóxica consiste de ptosis y oftalmoplegía. También puede haber disartria, disfagia, sialorrea, parestesias periorales, debilidad de los músculos del cuello, compromiso de los músculos respiratorios y finalmente falla respiratoria; el bloqueo neuromuscular puede ser presináptico o postsinaptico.
CLASIFICACION DEL ENVENENAMIENTO

El signo, síntoma o anomalía de laboratorio más severo clasifica el envenenamiento (1,6).

BOTHROPICO (5)

0. No envenenamiento. Luego de 6 horas de observación el paciente no presenta ningún signo o síntoma. El 25% de las mordeduras de serpientes son “secas” o mordeduras “de aviso” por lo tanto no inoculando veneno (6).

I. Leve. El edema esta confinado a uno o dos segmentos de la extremidad afectada por ejemplo el pie y la pierna y el aumento del perímetro de la extremidad afectada no es mayor de 4 cm. con respecto a la sana. Hay eritema alrededor de la mordedura, hemorragia escasa por la herida, las flictenas no son constantes y son pocas, no hay necrosis y el dolor es tolerable. No hay manifestaciones a nivel sistémico y las pruebas de laboratorio son normales aunque el tiempo de coagulación puede estar alterado.

II. Moderado. El edema compromete dos o tres segmentos de la extremidad afectada por ejemplo pie, pierna y muslo y el aumento del diámetro de la extremidad es mayor de 4 cm.; el dolor es mas intenso. Hay hemorragia local activa, las flictenas no son constantes y no hay necrosis. A nivel sistémico puede haber cefalea, mareo, vómito, diarrea, hipotensión leve y sangrados por diferentes sitios como gingivorragia, hematuria o equimosis en sitios de venopunción; las pruebas de coagulación estarán alteradas con sangre que no coagula, el fibrinógeno sérico se encuentra entre 100 y 200 mg/dl y puede haber compromiso de la función renal.

III. Severo. El edema compromete toda la extremidad afectada y se extiende hasta el tronco en 4 - 8 horas, el dolor es intenso. Hay hemorragias locales, las flictenas son mayores, hay ampollas y necrosis de tejidos en las primeras 6 - 8 horas. A nivel sistémico hay compromiso severo con progresión rápida al choque, múltiples sitios de sangrado, alteraciones del sensorio, convulsiones, falla renal; la sangre es incoagulable con fibrinógeno menor de 100 mg/dl y hay compromiso de la función renal. También puede haber nauseas, vomito, dolor abdominal, fiebre, polipnea y adenopatías regionales. Otras alteraciones de laboratorio que se pueden encontrar además de las alteraciones en las pruebas de coagulación y en la función renal son anemia, leucocitosis con neutrofilia, aumento de la PCR, hipoalbuminemia, acidosis metabólica, hiperpotasemia e hiponatremia.

De los accidente Bothrópicos 40% son leves, 40% moderados, 15% severos y 5% son mordeduras secas.

CROTÁLICO (7)

I. Leve. Solo manifestaciones locales sin alteraciones de la hemostasia, renales o neurotoxicidad.

II. Moderado. Hay alteraciones de la hemostasia con ptosis palpebral o sin ella.

III. Severo. Hay hemoglobinuria, mioglobinuria, falla renal e insuficiencia respiratoria.

LACHESICO (8)

El envenenamiento por serpientes del género Lachésico se podría clasificar de igual forma que el Bothrópico mas sin embargo se recomienda para todos los accidentes Lachésicos un manejo como si fueran severos (4).

MICRURIDO

I. Leve. La lesión local es mínima o ausente.

II. Moderado. Dolor local leve, parestesias en el sitio de la mordedura o periorales, mareo y facies neurotóxica consistente en ptosis palpebral y oftalmoplegía.

III. Severo. Facies neurotóxica, disfagia, disartria, alteración de la conciencia, debilidad muscular progresiva y falla respiratoria.

Se recomienda que todo accidente ofídico por serpientes del genero Micrúrido sea asumido como grave o con posibilidad de llegar a serlo (9).
MANIFESTACIONES CLINICAS SEGÚN EL GÉNERO DE SERPIENTE IMPLICADA


Edema y equimosis accidente Bothropico


Edema y sangrado por el sitio de la mordedura accidente Bothropico

Gingivorragia, ampollas, flictenas y necrosis por accidente Bothropico

Facies neurotóxica y falla respiratoria por mordedura de Coral

Manifestaciones locales mínimas por mordedura de Coral


ACCIDENTE BOTHROPICO. El signo clásico del envenenamiento local es el edema el cual esta presente en el 95% de los pacientes (3) y según la gravedad del accidente es progresivo, su inicio es de instauración rápida en los primeros 10 a 30 minutos de la mordedura. El dolor es inmediato, intenso, progresivo y presente en mas del 90% de los casos (6), hay eritema y equimosis en el sitio de la mordedura que pueden extenderse a lo largo de los trayectos linfáticos; según la gravedad habrá vesículas a nivel local con flictenas y sangrado por el sitio de la mordedura. Los pacientes mas severamente comprometidos pueden exhibir necrosis y gangrena que pueden ser progresivos. A mayor compromiso local, mayor probabilidad de compromiso sistémico.

El síndrome de desfibrinación el signos clásico del envenenamiento sistémico (4) y se puede comenzar a presentar desde las primeras horas del accidente. Las manifestaciones sistémicas consisten en nauseas, vomito, diarrea, palidez, lipotimias, hipotensión, diaforesis, hipertermia; hay hemorragias a nivel local y sistémico como hematemesis, melenas, epistaxis, gingivorragia, hemorragia pulmonar y hematuria que progresa hacia falla renal. Las convulsiones y el coma son de mal pronóstico denotando posible hemorragia a nivel del SNC.

ACCIDENTE CROTALICO. Los signos locales se limitan a edema leve, dolor tolerable, leve hemorragia local y no hay ampollas ni necrosis; puede haber parestesias en el sitio de la mordedura.
A nivel sistémico la actividad hemolítica del veneno se manifiesta con anemia, hemoglobinuria, mioglobinuria y falla renal; el componente desfibrinante es el responsable de las alteraciones en la hemostasia y la trombocitopenia. La neurotoxicidad se manifiesta con oftalmoplegía, diplopía, ptosis palpebral (facies neurotóxica), parálisis de los músculos del cuello, parálisis flácida periférica, dolor cervical, mialgias, artralgias, ataxia y lengua pesada; finalmente el paciente entra en falla respiratoria con hipoxemia e hipercapnia progresivas. Puede haber agitación, postración, coma, dolores musculares generalizados; es un envenenamiento grave y con alta mortalidad.

ACCIDENTE LACHESICO. Es semejante al Bothrópico en sus manifestaciones locales, las manifestaciones hemorrágicas son menores pero puede haber compromiso hemolítico y neurotóxico con manifestaciones vagales como diarrea, sudoración, dolor abdominal, bradicardia e hipotensión.

ACCIDENTE MICRURIDO. El dolor local es mínimo con parestesias progresivas, las primeras dos horas pueden ser asintomáticas seguidas de nauseas, vomito, euforia, somnolencia, oftalmoplegía, ptosis, diplopía, blefaroespasmo, visión borrosa, compromiso de los músculos laringeos, faringeos y del cuello, sialorrea, disartria y disfagia. El cuadro neurológico progresa a parálisis flácida, disnea, falla respiratoria, parálisis bulbar y muerte; las convulsiones son de mal pronóstico.

CLAVES DIAGNOSTICAS

La gravedad del envenenamiento depende de (6,10):

• Edad, superficie corporal y estado de salud del paciente.
• Especie, tamaño y estado de la serpiente.
• Mordedura accidental o provocada.
• Naturaleza y sitio de la mordedura.
• Cantidad de veneno inoculado.
• Primeros auxilios recibidos.
• Disponibilidad y tipo de atención prestada.

En el examen físico se deben buscar las huellas de la mordedura, en las mordeduras de Coral a veces es difícil encontrar estas huellas. Entre mayor sea la distancia de una huella a otra mayor podría ser el tamaño de la serpiente y mayor la cantidad de veneno inoculado; la huella de un solo colmillo no descarta el accidente. Huellas múltiples, superficiales y simétricas pueden denotar la mordedura por una serpiente no venenosa. La única manera para demostrar si hubo envenenamiento es la observación del paciente y la demostración de la serpiente.

DIAGNOSTICO

• Historia clínica.
• Examen físico.
• Laboratorios.
• Observación.

En muchas ocasiones los campesinos de la región pueden reconocer por el nombre vulgar que tipo de serpiente es la implicada en el accidente. Es importante no tratar de capturar la serpiente porque puede causar otros accidentes, de igual forma no se debe coger al animal muerto o sus partes ya que se han reportado accidentes por mordeduras reflejas (6,10).

LABORATORIOS

• Hemograma con extendido de sangre periférica, reticulocitos y hemoclasificación.
• Parcial de orina.
• Pruebas de función renal con electrolitos
• TP, TPT, TC, Fibrinógeno y productos de degradación de la fibrina.
• Otros paraclínicos dependen del estado de cada paciente y de su disponibilidad.

Entre estos tenemos CPK (en rabdomiolisis), gases arteriales, proteínas séricas, pruebas cruzadas, EKG, Elisa en suero, orina y liquido de las flictenas para detectar antígenos del veneno.
OBSERVACION

• Signos vitales, escala de Glasgow y saturación de oxigeno. Monitoreo cada 15 minutos por una hora, cada hora por 12 horas y cada 4 horas posteriormente.

• Pulsos periféricos, perfusión, color, temperatura, movilidad y presencia de parestesias en la extremidad afectada. Medir el diámetro de la extremidad por encima y por debajo del sitio de la mordedura cada 30 minutos, un aumento de mas de 1 cm. /h es un riesgo para necrosis y síndrome de compartimientos.

• Sangrados locales o sistémicos.

• Balance de líquidos y diuresis la cual debe ser mayor de 2 cc/k/hora si hay hemoglobinuria. Si el paciente no orina se debe hidratar adecuadamente; si hay falla renal establecida se debe manejar como tal.

• Laboratorios con intervalo de tiempo individual para cada caso Ej. tiempo de coagulación a las 6-12-24-48 horas. Monitoreo diario de hemograma con reticulocitos, parcial de orina, TP, TPT, Fibrinógeno y productos de degradación de la fibrina. El tiempo de coagulación es un parámetro práctico, no requiere ningún equipo de laboratorio y se puede realizar a la cabecera del paciente.

• Compromiso neurotóxico y falla respiratoria, el flujo espiratorio pico puede ayudar al monitoreo respiratorio.

COMPLICACIONES

• CID.
• IRA.
• Necrosis local.
• Síndrome de compartimientos.
• Celulitis, abscesos y fasceitis.
• Sepsis y choque séptico.
• Anemia.
• Hemorragia del SNC.
• Trombosis de los vasos cerebrales, mesentéricos o femorales.
• Edema pulmonar.
• Abortos espontáneos, mortinatos y abruptio de placenta.
• Hematomas intraabdominales o en sitios distantes.
• Derrame pleural.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

• Otras heridas producidas con objetos vegetales.
• Abrasiones.
• Celulitis.
• Trombosis venosa.
• CID.
• Trombocitopenias de diferente origen.
• Sepsis (fiebre después del segundo día).
• Shock de diferente etiología.
• Enfermedades neuromusculares.
• En pacientes con retardo mental, intoxicación etílica o alteración del estado de conciencia se debe tener un alto índice de sospecha.

MANEJO INICIAL QUE HACER Y QUE NO HACER

“Tratar al paciente y no a la serpiente o su veneno”

• Limpieza con agua y jabón de la herida y cubrirla con apósitos.
• No succionar el veneno o hacer incisiones en cruz en el sitio de la mordedura o escisiones del tejido (11,12,13,14).
• Manejo del dolor evitando los AINES por riesgo de sangrado o los opioides principalmente en victimas de Corales (depresión neurológica), la mejoría del dolor es signo indirecto de neutralización del veneno por el suero.
• No aplicar torniquetes, hielo local o electro choques (13,14). Si el paciente llega con un torniquete puesto se debe retirar luego de iniciar la sueroterapia pues se podría presentar una reacción anafiláctica por paso masivo del veneno a la circulación (15).
• No dar bebidas alcohólicas o estimulantes porque aumenta la absorción del veneno.
• Retirar anillos, pulseras y ropas apretadas que puedan interferir con la circulación de la extremidad afectada.
• Inmovilizar la extremidad en posición funcional.
• Aspirar cada día con jeringa el contenido de las flictenas y cultivar el producido (5).

Los mejores auxilios que se le pueden prestar a un paciente mordido por una serpiente venenosa son inmovilizarle la extremidad afectada en una posición funcional y trasladarlo inmediatamente en camilla a un sitio que le pueda ofrecer sueroterapia, las otras medidas “tradicionales” tienen un interés histórico, no han mostrado utilidad y si conllevan el riesgo de complicaciones.

MANEJO HOSPITALARIO

• Canalizar dos venas de buen calibre y manejo de líquidos individuales según cada caso, si el paciente presenta inestabilidad hemodinámica pasar un bolo de solución salina de 20 cc/k. Colocar los líquidos en la extremidad diferente a la afectada para evitar confusiones.
• Control estricto de la diuresis logrando > 2 cc/k/h si hay hemoglobinuria.
• Uso de productos sanguíneos según este indicado y no en forma rutinaria. Si el paciente va a ser llevado a cirugía se debe corregir la coagulopatía con crioprecipitado, plasma fresco, plaquetas.
• Administrar oxígeno.
• Soporte ventilatorio si es necesario.
• Usar Manitol en caso de síndrome de compartimientos.
• Profilaxis antitetánica, por aplicarse I.M. se deja para el segundo día (4).
• Fasciotomia si esta indicada no profiláctica, en modelos porcinos aumenta la necrosis (16).
• Hemodiálisis en falla renal que lo amerite.
• La coagulopatía no mejora con Heparina o productos sanguíneos si aun hay veneno circulando (14).
• Uso de antibióticos solo si están indicados.

La coagulopatía que presentan los pacientes con accidente ofídico es semejante a una CID pero no es un cuadro como tal pues no involucra la activación de la trombina ni de los factores V y VIII ni de las plaquetas (17); al actuar la Heparina sobre la trombina se deduce que no tiene ninguna utilidad en estos casos. El uso indiscriminado de productos sanguíneos aporta mas sustratos para el consumo y mas anticoagulacion (17); la vitamina K y los esteroides tampoco han mostrado utilidad.

A pesar de la gran cantidad de gérmenes en la boca de la serpiente (Enterobacterias, E Coli, Pseudomona, Morganella, Aeromonas, Proteus, Klebsiella, Clostridium) (18) y la piel del paciente, el uso de antibióticos profilácticos es muy discutido dada la escasa incidencia de infección (14,19). Algunos autores recomiendan el uso de antibióticos en mordeduras severas y estarían realmente indicados en caso de infección documentada; los esquemas mas utilizados teniendo en cuenta los gérmenes descritos son Penicilina Cristalina + Aminoglicosido, Clindamicina + Aminoglicosido, Ampicilina/Sulbactam u Oxacilina mas Amikacina mas Metronidazol; se deben tomar hemocultivos y cultivos de cualquier exudado.

SUEROTERAPIA


“Nunca es tarde para la aplicación del antiveneno cuando hay envenenamiento sistémico aun después de varios días del accidente”

Los sueros utilizados para el manejo del accidente ofídico son anticuerpos tipo Ig G obtenidos de plasma de equinos vacunados con pequeñas dosis de veneno. Se debe preferir siempre un suero de fabricación nacional elaborado con venenos de serpientes nativas.

No obstante la recomendación de la OMS de que cada país produzca los antivenenos que requiere solo unos pocos países en el mundo se aproximan a esta meta como Brasil, México, Francia, Reino Unido y Australia. Por lo anterior al importar sueros se debe tener en cuanta la variabilidad que pueda presentarse en los venenos a nivel de familia, género, especie y geografía.

En nuestro medio disponemos de los siguientes sueros antiofídicos (4):

• Polivalente liofilizado (en polvo) el cual no requiere refrigeración y por lo tanto es recomendado en lugares con falta de fluido eléctrico.
• Polivalente liquido del Instituto nacional de salud (Bogotá).
• Monovalente antibotrópico líquido (refrigerar entre 2 y 8 grados) recomendado para uso en nivel II y III de atención, fabricado por el Instituto nacional de salud (Bogotá).
• Monovalente antimicrúrido (Corales).
• Se pueden conseguir otros sueros diferentes importados de Centro y Sur América por lo que es necesario conocer con que sueros se cuenta en la región en donde se trabaje.

En la aplicación del suero antiofídico se deben tener en cuenta varios aspectos:

• Historia clínica completa del paciente indagando por alergias previas de cualquier tipo o atópias lo mismo que uso previo de sueros equinos (tétanos, rabia, difteria).
• Uso precoz en las primeras 4 horas.
• Suero especifico.
• Dosis suficiente desde un principio.
• Los primeros 15 minutos de la infusión se pasan lentamente a 10 gotas por minuto para ver posibles reacciones como rash, urticaria, angioedema, hipotensión, broncoespasmo, vomito, cefalea, fiebre o escalofríos; el resto de la dosis se pasa a mayor velocidad para un tiempo total de 30-60 minutos (1,10).
• Los niños requieren dosis igual o mayor a los adultos porque es la cantidad de veneno inoculado la que se debe neutralizar (10,14).
• Control periódico del paciente y pruebas de laboratorio.
• Aplicarlo por vía IV y no IM o en el sitio de la mordedura.
• No realizar pruebas de sensibilidad rutinarias pues no son confiables (1, 10,19).
• Siempre habrá algún tipo de reacción inmediata o tardía por lo que se debe tener listo el equipo de reanimación.

El éxito de la sueroterapia depende de la aplicación lo más rápido posible de suero específico y en las dosis suficientes desde un principio para contrarrestar las acciones del veneno. La severidad del envenenamiento depende de la cantidad de veneno inoculado y la superficie corporal del paciente por lo tanto los niños necesitan dosis igual o mayor a los adultos.

Las pruebas de sensibilidad al suero no se realizan de forma rutinaria porque no son totalmente confiables y hay resultados falsos positivos o negativos (10,19); pueden retardan el manejo específico y la sola prueba puede desencadenar reacciones adversas.

Con la aplicación del suero se espera que la mayoría de los pacientes presenten algún tipo de reacción (proteína extraña) como anafilaxia (mediada por Ig E y mas probable si el paciente ha recibido suero equino previamente), reacciones anafilactoides (mediada por activación y consumo de complemento) con liberación de aminas vasoactivas tipo histamina y bradiquininas y enfermedad del suero. Esta ultima reacción es mediada por formación de complejos inmunes de inmunoglobulina Ig G humana - antiinmunoglobulina G equina y se presenta entre 1 a 3 semanas luego de la aplicación del suero manifestándose con fiebre, malestar general, artralgias, urticaria, linfadenopatias y proteinuria; su manejo se hace con antihistamínicos, antiinflamatorios, reposo y un curso corto de esteroides (10,20).

Si durante la infusión el paciente presenta alguna manifestación adversa (lo cual ocurre en el 11 a 40% de los pacientes) se debe suspender temporalmente la infusión de suero y aplicar adrenalina SC o IV según la severidad del cuadro, dar esteroides cada 6 horas por 24 horas y antihistamínicos tipo Difenhidramina 1 mg/k (10,17); en 15 minutos se debe reiniciar la infusión a una velocidad mas lenta para terminarlo de aplicar en 1 a 2 horas (6). En determinados casos se puede colocar un goteo de adrenalina el cual se titula según la respuesta del paciente y continuar la infusión del suero (4).

Si el paciente tiene una historia clara de alergia al suero se deben considerar los riesgos del paciente y los beneficios del suero, en caso de decidir su utilización algunos expertos recomiendan premedicar al paciente con adrenalina y antihistamínicos tipo Difenhidramina (6,10).

En la actualidad se están llevando a cabo estudios con nuevos sueros antiofídicos preparados a partir de fragmentos de anticuerpos (CroFab, Atlanta Inc. Melvilla, New York) producidos en ovejas los cuales han mostrado ser más potentes y con menos reacciones adversas que los sueros tradicionales. Su uso fue aprobado por la FDA en el año 2000, poseen una vida media mas corta que los antivenenos tradicionales por lo tanto las manifestaciones del envenenamiento pueden recurrir (6,10,12,20).

DOSIS DE SUERO PARA ENVENENAMIENTO BOTHRÓPICO (5)

• Envenenamiento leve 2 a 4 frascos de suero.
• Envenenamiento moderado 4 a 6 frascos de suero.
• Envenenamiento grave 6 a 12 frascos de suero.

Si en las primeras 6 a 12 horas la condición clínica del paciente no se estabiliza se debe repetir la dosis de suero antiofídico. Si en 12 horas no mejoran parcialmente las pruebas de coagulación o en 24 horas persisten las alteraciones se debe aplicar una dosis adicional. En ocasiones a las 24 - 48 horas del accidente se pueden alterar nuevamente las pruebas de coagulación lo cual también requiere dosis adicional de suero.

MONITOREO DE LA RESPUESTA

• El edema cesa de progresar en 6 a 12 horas en la mayoría de los pacientes, en 24 horas en el 90% de los pacientes y al cabo de 48 horas en el 100% de los pacientes excepto si hay infección.
• Cese del dolor en 6 a 12 horas.
• Estabilización hemodinámica.
• Disminución del sangrado local y sistémico. Los sangrados cesan en 6 horas en el 80% de los pacientes y en 12 horas en el 100% excepto la hematuria que cesa en 24 - 48 horas si no hubo nefritis.
• Mejoría gradual de las pruebas de coagulación en 12 horas con normalización en 24 horas. Las plaquetas se normalizan en 4 días excepto si hay sepsis.

Dada la importancia que tienen las metaloproteinasas de los venenos para inducir daño tisular local, recientemente se ha explorado la posibilidad de aplicar in situ inhibidores de metaloproteinasas con el fin de aminorar los efectos locales del veneno (21).

MANEJO QUIRURGICO DEL ACCIDENTE OFIDICO


Amputación por uso de un torniquete

En la era actual el manejo es mas conservador reservando ciertos procedimientos quirúrgicos para casos individuales.

El síndrome de compartimentos en la actualidad no es tan frecuente como en el pasado y su presencia se relaciona con dosis insuficiente de antiveneno en las fases iniciales (11,12,14,22), para su prevención se debe colocar la dosis suficiente de suero desde un principio y estar evaluando la respuesta del paciente para aplicar dosis adicionales en caso necesario.

Si se sospecha aumento de la presión en un compartimiento dado se debe realizar una ecografía doppler para valorar el flujo vascular por dicha zona. Para hablar de síndrome de compartimientos como tal se debe demostrar objetivamente el aumento de presión en dicho compartimiento la cual debe ser mayor de 30 mm Hg. (presión de perfusión capilar) (11,12). Si la presión del compartimiento esta por encima de 30 mm Hg. se aplica una dosis de Manitol 1-2 gr/k en 30-60 minutos si no hay contraindicación (23), elevación de la extremidad, más suero antiofídico y reevaluar la respuesta en 4 horas; si no hay mejoría estaría indicada la fasciotomia (11,12).

Cuando el accidente compromete los dedos de manos o pies y hay evidencia de compromiso circulatorio dado por palidez, edema a tensión o cianosis se deben hacer incisiones laterales (dermotomia digital) de los dedos para aliviar el edema a tensión (11,12). Entre el 3 y 5 día luego del accidente ya las lesiones estarán delimitadas tiempo en el cual se decide si se lleva a cabo algún tipo de cirugía como desbridamientos (11,22); hacia la segunda semana se plantea la necesidad o no de realizar injertos.

Otros aspectos quirúrgicos del accidente ofídico son el manejo de los abscesos y la fasceitis.

OTROS ACCIDENTES OFIDICOS

LACHESICO.

El accidente Lachésico es grave en el 75% de los casos por el gran tamaño de la serpiente (la mayor entre las Víboras) y se deben aplicar mínimo 15 a 20 ampollas repetidas en 6-8 horas si es necesario (8). Los otros aspectos del manejo son semejantes a los descritos para el accidente Bothrópico.

CROTALICO.

Este tipo de accidente es raramente reportado y se presenta entre los culebreros de nuestro folclor por manipulación inadecuad de los animales. Todos los accidentes se manejan como moderados o severos con 12 a 15 frascos de suero en los casos moderados y 20 a 30 frascos de suero en los casos severos (7); 15 - 20 % de los pacientes necesitaran diálisis o soporte ventilatorio por sus complicaciones.

MICRURIDO.

Los accidentes reportados se dan principalmente en los niños quienes atraídos por sus vistosos colores las tocan y son mordidos en sus manos. Dada la gravedad de este accidente se debe manejar como severo y aplicar suero especifico lo mas pronto posible en dosis de 5 a 10 frascos en los casos moderados a severos o 10 frascos en los casos mas graves (9); si en 4 horas no hay mejoría se debe repetir la dosis. Por razones expuestas con frecuencia el paciente llega tardíamente y muchas veces en falla respiratoria por lo cual el manejo de soporte cobra gran importancia.

PREVENCION DEL ACCIDENTE OFIDICO (24).

• Usar botas de caña alta y pantalones largos cuando se esta en el campo.
• Usar guantes de caucho o cuero para manipular leña almacenada, escombros o rastrojo.
• Evitar los sitios donde las serpientes puedan habitar como áreas rocosas o agujeros.
• No circular de noche por senderos.
• No circular por las cunetas de los caminos.
• No jugar con las serpientes.
• No manipular el animal una vez muerto.
• Limpiar casas y galpones de roedores, evitar acumulación de tejas, piedras, madera, residuos o rastrojo que sirven de abrigo a los roedores y atraen a las serpientes.

NOTIFICACIÓN.



El accidente ofídico se debe notificar ante las autoridades municipales de salud y para ello existe una ficha especialmente diseñada la cual debe ser llenada en su totalidad.


DONDE SOLICITAR AYUDA

Este tipo de ayuda ha contribuido a salvar muchas vidas. El Centro de Investigación y Asesoría ofidiológica “Ophidia” en Colombia presta asesoría médica en ofidismo las 24 horas en el teléfono celular 310-4-32-55-62. E-Mail: asophidia@gmail.com asophidia@hotmail.com ciatoxinologica@gmail.com


FICHA CLINICA DEL PACIENTE CON ACCIDENTE BOTHRÓPICO Y LACHESICO (4)

Horas

Signos y síntomas inicial 1 2 3 4 5 6 12 24 48 72
Edema asciende hasta
Presencia de ampollas
Necrosis
Hemorragia local
Gingivorragia
Hematuria
Hematemesis
Hemoptisis
Melenas
Conciencia
Convulsiones
Diuresis
Presión
Pulso
Respiración
Temperatura
Tiempo de coagulación
Tiempo de protrombina
Fibrinógeno
Plaquetas
Creatinina
Sodio y potasio
Ph y gases arteriales


FICHA CLINICA DEL PACIENTE CON ACCIDENTE ELAPIDICO (CORALES) (4)

Horas

Signos y síntomas inicial 1 2 3 4 5 6 12 24 48 72 Días
4 5 6 7
Conciencia
Ptosis palpebral
Disfagia
Sialorrea
Voz débil
Móv. respiratorios débiles
Paro respiratorio
Presión arterial
Frecuencia cardiaca
Frecuencia respiratoria
Reflejos osteotendinosos
Paresia de extremidades
Temperatura
Respiración asistida
Rayos x de tórax
Gases arteriales


BIBLIOGRAFIA

 



 

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