Texto de Cirugía Pediátrica


 

 


 

             
 

Evaluación y manejo de la circulación.
Características fisiológicas del paciente pediátrico.


Los conceptos fisiológicos generales del estado de choque hipovolémico se aplican tanto para los niños como para los adultos. Sin embargo los niños poseen características fisiológicas únicas en varios aspectos de su anatomía y fisiología que requieren una consideración especial en la evaluación y manejo del choque hipovolémico.

El tamaño físico es una de las más notables diferencias entre el niño y el adulto. Esta variabilidad en el tamaño y el peso de los pacientes implica que se debe tener disponibilidad de equipo apropiado y medicaciones para la reanimación del niño. Esta variabilidad tan grande en el tamaño y el peso del paciente pediátrico es en muchos casos la causa de perder minutos valiosos en la reanimación del paciente. Para facilitar la selección del equipo indicado y las dosis adecuadas en cada caso, se ha desarrollado una cinta de colores para emergencias pediátricas (Cinta de Broselow), que relaciona la talla del paciente con su peso orientando con un código de colores sobre el tamaño del equipo de resucitación indicado y por el otro lado las dosis adecuadas para el peso del paciente.


Cinta de Broselow

El volumen sanguíneo normal en los niños varía entre el 7% a 8% del peso corporal, por tanto, el volumen sanguíneo circulante es de 80mL/kg de peso corporal. En términos relativos este volumen sanguíneo representa un 20% a 25% más de lo que representa el volumen sanguíneo en los adultos, que corresponde máximo al 5% al 6% de su peso corporal. Lo que puede parecer una pérdida sanguínea insignificante en el adulto, es un volumen sanguíneo crítico en los niños. Si tomamos como ejemplo un niño de 10 kilos de peso, este tiene 800 mL de volumen sanguíneo circulante; cuando pierde 160 mL de sangre ha reducido su volumen sanguíneo en un 20%.

Límite inferior normal de hemoglobina y hematocrito por edades a nivel del mar

Edad
Hemoglobina gr/100 mL
Hematocrito (%)
7 meses a 4 años
11,0
33
5 a 9 años
11,5
34
10 a 14 años
12,0
36,0
Hombre adulto
14
42
Mujer adulta
12,0
36
Mujer embarazada
11,0
33


Los niños tienen una mayor relación entre la superficie corporal y su peso; la superficie corporal es mayor al nacimiento y disminuye progresivamente con la edad. Esta mayor superficie corporal relativa es importante puesto que permite una mayor pérdida de calor corporal y favorece la hipotermia, la cual constituye junto con la acidosis metabólica y la hipertensión pulmonar, uno de los factores que contribuyen al desequilibrio fisiológico durante la hipovolemia. La mayor superficie corporal relativa favorece también el aumento en las pérdidas insensibles de agua por evaporación.

La regulación de la temperatura corporal, es un problema mayor durante la reanimación de los niños, especialmente en los menores de 6 meses de edad, quienes carecen del aislamiento que provee la grasa subcutánea y de los mecanismos de escalofrío para aumentar la temperatura corporal. La hipotermia, por sí sola, puede ser catastrófica en estos niños, puesto que causa hipertensión pulmonar, hipoxia y acidosis metabólica progresiva. Cuando persiste la hipotermia, se produce un aumento en el consumo de oxígeno, la vasoconstricción consume las reservas de energía metabólica y a su vez empeora la acidosis metabólica que resulta del estado de choque.

El mediastino en los niños es más estrecho y no tolera bien los aumentos de presión. El neumótorax a tensión puede ocasionar grandes desviaciones de las estructuras mediastinales que angulan la vena cava, disminuyen el retorno venoso, y por tanto el gasto cardiaco; también causa compresión del pulmón contralateral lo que afecta la capacidad ventilatoria del niño.

Los signos vitales en los pacientes pediátricos varían según su edad, y así pues, es fundamental para el clínico que evalúa al niño en estado de choque, familiarizarse con las cifras normales de signos vitales en los niños. Por ejemplo una frecuencia cardiaca de 140 por minuto es normal para un lactante, pero será taquicardia en un adolescente. En forma similar una presión arterial de 80 mm de Hg es normal para un lactante pero puede reflejar hipotensión para un adolescente. Una buena aproximación de la presión sanguínea en niños mayores de dos años, puede calcularse mediante la siguientes fórmulas:

Límite superior de la presión sistólica: 80 + (2 x edad en años)
Límite inferior de la presión sistólica: 70 + ( 2 x edad en años)

Signos vitales normales según la edad

Edad
Frecuencia cardiaca
Presión sistólica mínima
Frecuencia respiratoria
Lactante
100 - 160
60
30 – 40
Pre-escolar
80 - 140
70
20 – 30
Adolescente
60 - 110
90
16 - 20

 
 
Fernando Fierro Ávila
Editor asociado
Fernando Álvarez López
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