Texto de Cirugía Pediátrica


 

 


 

             
 

Radiología quirúrgica del tórax.
Radiología de la hipertensión pulmonar. XVII.


Oscar Jaramillo Robledo, M.D.
Cirujano del Tórax
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
ESE Hospital Departamental Santa Sofía de Caldas
Manizales

Fernando Álvarez López
Cirujano Pediátrico
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja
Manizales




Se define la hipertensión arterial pulmonar (precapilar) como un aumento de la presión de la arteria pulmonar por encima de 30 mm de Hg y la hipertensión veno-capilar (postcapilar) pulmonar como una presión en cuña mayor de 12 milímetros de mercurio.

Una clasificación general de la hipertensión pulmonar podría dividirla en:

1. Hipertensión pulmonar por aumento de flujo, como sucede en las cardiopatías con flujo de izquierda a derecha o en las fístulas arteriovenosas.

2. Hipertensión arterial obstructiva por aumento de la resistencia en el lecho vascular pulmonar. Esta hipertensión pulmonar puede dividirse en hipertensión pulmonar primaria cuando el defecto reside en la misma vasculatura pulmonar y en hipertensión arterial pulmonar secundaria cuando es debida a una enfermedad pulmonar que, como consecuencia, origina hipertensión pulmonar, frecuentemente mediada por un reflejo de vasoconstricción hipóxica.

3. Hipertensión venocapilar con aumento de la resistencia en cualquier lugar desde la válvula mitral hasta las vénulas pulmonares.

Etiología de la hipertensión pulmonar.

1. Hipertensión por aumento de flujo:

Ductus arterioso persistente.
Comunicaciones interauricular e interventricular.
Fístula arterio-venosa.

2. Hipertensión arterial pulmonar obstructiva:

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Hipertensión pulmonar primaria
Colagenosis.
Embolismo pulmonar recurrente.
Afecciones parenquimatosas crónicas del pulmón.

3. Hipertensión venocapilar:

Estenosis de la válvula mitral.
Falla ventricular izquierda.
Mediastinitis fibrosante.
Enfermedad veno-oclusiva pulmonar.
Mixoma de la válvula mitral.
Trombos de la aurícula izquierda.

Antes de entrar en la discusión de los hallazgos radiológicos deben recordarse tres datos:

1. Las arterias pulmonares son más gruesas en la base que en el vértice (2:1).

2. Los vasos pulmonares disminuyen de calibre a medida que buscan la periferia.

3. En el 1/3 externo de los campos pulmonares no son visibles los trazos vasculares.

Hipertensión venocapilar (estenosis mitral, insuficiencia cardiaca izquierda).

Hallazgos radiológicos.

1. Aumento del diámetro de las venas pulmonares en el vértice. Relación 1:1 o mayor.

2. Infiltrado alveolar con aspecto de vidrio esmerilado, acompañado de broncograma aéreo, de predominio basal.

3. Aparición de líneas de Kerley A o B. Las líneas A de Kerley son sombras hiliofugales, radiadas, finas, de varios centímetros de longitud. Las líneas B de Kerley (Imagen 1) se encuentran en las bases pulmonares, son perpendiculares a la pleura, no se ramifican y miden menos de 3 centímetros de longitud. Las líneas C de Kerley se encuentran en la parte media del campo pulmonar, entre el hilio y la periferia y producen un aspecto reticular a través de los pulmones.

4. Imágenes en manguito alrededor de los bronquios, que representan la acumulación de líquido peribronquial.

5. Los diámetros del bronquio y de la arteria que lo acompaña suelen ser iguales. En la hipertensión pulmonar el diámetro de las arterias predomina sobre el diámetro de los bronquios.

6. Derrame pleural.
Imagen 1. Hipertensión arterial pulmonar venocapilar originada en una estenosis mitral. Son muy visibles las líneas B de Kerley.

Hipertensión arterial pulmonar. (primaria o secundaria).

1. Aumento del tronco de la arteria pulmonar. Arteria pulmonar derecha mayor de 16 milímetros. Aumento del calibre de los vasos pulmonares centrales.

2. Hipertransparencia pulmonar por disminución del flujo vascular periférico. Se presenta amputación súbita y precoz de los vasos pulmonares que no llegan entonces hasta la unión de los tercios externo y medio del campo pulmonar.

3. No hay hallazgos de enfermedad pulmonar como atrapamiento de aire, infiltrados intersticiales, infiltrados parenquimatosos o cualquier otro tipo de lesión pulmonar que explique la presencia de una hipertensión arterial.
Imagen 2. Signos de hipertensión arterial secundaria muy avanzada en un paciente con una enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Imagen 3. Signos de hipertensión arterial secundaria en un paciente con una enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Nótese la prominencia del tronco de la arteria pulmonar en el perfil izquierdo del corazón.

Imagen 4. Arteriografía pulmonar. Hipertensión arterial pulmonar secundaria.

Hipertensión arterial por aumento de flujo.

1. Aumento de los trazos vasculares que llegan hasta la periferia, alcanzando el 1/3 externo del campo pulmonar.

2. Con frecuencia alteraciones de la silueta cardiaca secundarias a cardiopatía congénita.

3. Aumento de los troncos de las arterias pulmonares.
Imagen 5. Este es un niño con dextrocardia y con una cardiopatía congénita con derivación de izquierda a derecha, lo que le produce una hipertensión arterial pulmonar por aumento de flujo. Aunque el corazón está localizado al lado derecho, nótese que el hemidiafragma derecho está más bajo que el izquierdo lo que valida la explicación de que el hemidiafragma izquierdo es más bajo que el derecho debido al peso que sobre él ejerce el corazón y no que el derecho es más alto que el izquierdo por la presencia del hígado -lo cual contradice la ley de la gravitación universal-.

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