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| Oscar
Jaramillo Robledo, M.D.
Cirujano del Tórax
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
ESE Hospital Departamental Santa Sofía de Caldas
Manizales
Fernando
Álvarez López
Cirujano Pediátrico
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja
Manizales
Para efectos de este texto se reconoce la atelectasia como un síndrome
radiológico primario producido por pérdida del aire
de un subsegmento, segmento, lóbulo o todo un pulmón,
debido a obstrucción del bronquio correspondiente, la llamada
atelectasia por reabsorción.
Otros
tipos de atelectasias han sido descritas:
1.
La atelectasia pasiva del parénquima debido a líquido
o aire en el espacio pleural.
2. Se denominarán atelectasias por compresión
aquellas que ocurren por presencia de bullas o masas que
ejercen tal efecto sobre el parénquima pulmonar sano.
3. Las atelectasias debidas a fibrosis del parénquima
secundarias a una enfermedad inflamatoria se denominan atelectasias
por cicatrización, en ellas no hay obstrucción
bronquial, el grado de pérdida de volumen es mucho
mayor, hay cambios bronquiectásicos en el lóbulo
comprometido y no se puede demostrar patología pleural
o de la pared del tórax. El llamado síndrome
del lóbulo medio es un buen ejemplo de atelectasia
por cicatrización.
4. Por último, la atelectasia que ocurre debida a
pérdida del surfactante pulmonar como sucede en las
neumonías se conoce como atelectasia adhesiva.
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En
la atelectasia se pierde el aire del parénquima y no es reemplazado
por otra sustancia como sucede en la consolidación parenquimatosa.
De aquí, que el hallazgo fundamental de la atelectasia es
la pérdida del volumen. En general, las sombras de las atelectasias
se extienden desde la pared torácica hacia el hilio pulmonar,
pues los lóbulos dependen en su aireación y circulación
del hilio. Las cisuras rotan también con el eje centrado
en el hilio pulmonar.
Los
principales hallazgos radiológicos son: aumento de la densidad
local (opacidad sin broncograma aéreo) y los marcadores de
pérdida de volumen: desplazamiento de las cisuras (único
signo directo en las lesiones lobares o segmentarias), elevación
del hemidiafragma, aproximación de las costillas, hiperinsuflación
del pulmón residual demostrada por disminución del
flujo vascular pulmonar, desplazamiento del mediastino hacia el
lado colapsado y elevación o descenso de los hilios. En las
atelectasias superiores hay una mayor desviación de la tráquea
y en las atelectasias inferiores predomina la desviación
del corazón y la elevación del hemidiafragma.
La
forma que adopta la cisura tiene interés en la diferenciación
de las opacidades pulmonares con patrón lobar o segmentario.
Cuando la cisura se encuentra abombada (concavidad mirada desde
el área afectada o convexidad vista desde el pulmón
residual sano), representa una lesión que aumenta el volumen
del lóbulo o segmento, neumonía por ejemplo. Pero
si la cisura se encuentra deprimida (convexidad mirada desde el
área afectada o concavidad vista desde el pulmón residual
sano) se sospecha disminución de este volumen, atelectasia
por ejemplo. Una excepción a la forma de la cisura en el
diagnóstico de atelectasia por obstrucción bronquial,
se presenta en aquellos casos en que el lóbulo obstruido
se llena progresivamente de moco, mostrando signos de ganancia de
volumen. Este cuadro suele denominarse "lóbulo ahogado"
y su implicación clínica no es distinta a la de la
atelectasia simple.
El
signo de la silueta (Imagen 1) se define como la pérdida
de un contorno que es claramente visible en las placas normales
y que indica que el proceso patológico está en contacto
físico con esa estructura, interrumpiendo la nitidez de su
perfil. De hecho las estructuras torácicas más densas
como los hemidiafragmas, la pared torácica y el corazón
y los grandes vasos pueden ser visualizados porque el aire se comporta
como un medio de contraste. Si este aire desaparece, se pierde la
nitidez del contorno por el demarcado. El signo de la silueta ayuda
a la localización radiológica de las lesiones pulmonares.
Aquellas que producen signo de silueta con la sombra cardiaca suelen
tener una localización anterior y las que no lo hacen estarán
situadas en la parte posterior.
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Imagen
1. Signo de la silueta. |
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Cerca
de la mitad superior del perfil derecho del mediastino (lo que corresponde
a la vena cava superior y al tronco braquiocefálico venoso
derecho) están contrastados por el lóbulo superior
derecho, la mitad inferior del perfil derecho del mediastino (o
sea la parte que conforma la aurícula derecha) se aprecia
gracias al aire que contiene el lóbulo medio. Todo el perfil
izquierdo del mediastino está dibujado por el lóbulo
superior izquierdo. Su mitad superior (arteria subclavia izquierda,
arco aórtico y arteria pulmonar) por el lóbulo superior
propiamente dicho (segmentos I-II, III) y su mitad inferior, es
decir, lo que corresponde al ventrículo izquierdo, está
contrastado por el aire de la língula. El hemidiafragma derecho
está contrastado en su parte anterior por el lóbulo
medio y en su parte posterior por el lóbulo inferior derecho,
este hemidiafragma se ve completo. El hemidiafragma izquierdo se
verá incompleto, pues su imagen se pierde en su parte anterior,
opacada por la sombra cardiaca. El hemidiafragma izquierdo está
dibujado en su totalidad por el lóbulo inferior izquierdo.
El signo de la silueta (Imagen 2) enseña, entonces, que cuando
se pierde una parte del contorno cardíaco, está afectado
el lóbulo o segmento o pulmón que lo contrasta. Por
ejemplo, si se pierde la nitidez de la aurícula derecha se
debe sospechar una lesión del lóbulo medio, no necesariamente
una atelectasia, pues toda lesión que haga desaparecer el
aire de un lóbulo o segmento dará pérdida del
contorno de la silueta cardiovascular o de los hemidiafragmas. Es
aventurado definir la localización de una lesión sólo
por la pérdida del contorno del hemidiafragma en una radiografía
PA, dada la gran variabilidad en el perfil de esta estructura. Los
hallazgos radiológicos de las atelectasias dependen de su
magnitud y serán plenos en los procesos bien establecidos
e incipientes e incompletos en aquellos que apenas se inician.
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| Imagen
2. Signo de la silueta. Pérdida del perfil de la aurícula
derecha por atelectasia del lóbulo medio. |
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La
atelectasia del lóbulo superior derecho (Imágenes
3, 4, 5 y 6) origina una sombra apical, radiopaca, sin broncograma
aéreo, de configuración triangular que ocupa todo
el vértice pulmonar derecho. El perfil inferior de esta opacidad
es una línea cóncava, mirada desde el pulmón
residual sano y que representa la elevación de la cisura
menor. Cuando es antigua puede formar una lengüeta haciendo
cuerpo con el perfil derecho del mediastino, a veces tan sutil que
es difícil diferenciarla del perfil mediastínico normal.
En la proyección lateral mantiene su forma triangular con
el vértice de la opacidad en el hilio pulmonar y la base
en la periferia (en el vértice del hemitórax), proyectándose
sobre la parte media del mediastino, adoptando la forma de una V,
la cual, como ya se entenderá, tendrá formada su rama
anterior por la cisura menor que se ha elevado y la rama posterior
por la parte posterior de la cisura mayor que habrá ascendido,
dada la pérdida de volumen del lóbulo superior. En
las atelectasias avanzadas no es posible la identificación
de esta sombra en la proyección lateral. La tráquea
estará desviada hacia la derecha, pero el desplazamiento
del corazón y de otras estructuras inferiores no será
tan evidente. La arteria pulmonar (interlobar) se encuentra elevada
originando lo que suele denominarse elevación del hilio pulmonar.
Cuando la configuración de la cisura sufre un levantamiento
en su extremo hiliar, se conforma el llamado signo de la S de Golden,
lo que indica atelectasia del lóbulo superior asociado a
una masa del hilio que es la responsable del aspecto inferior de
esta S itálica.
Cuando
la opacidad de un lóbulo no es completa, significa que algunos
segmentos están atelectásicos pero otros aún
reciben ventilación; este tipo de atelectasia se denomina
segmentaria (Imagen 7).
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| Imagen
3. Atelectasia del lóbulo superior derecho. La cisura
menor se encuentra elevada. Hay una línea menos nítida
por debajo de la anterior que corresponde a la parte alta
de la cisura mayor. La cisura menor se ve mejor porque siendo
anterior está cerca de la placa, la cisura mayor se
ve menos nítida porque siendo posterior está
alejada de la placa. Atelectasia del lóbulo superior
derecho. Carcinoma broncogénico. No se descuide, insista
en estudiar la placa completa. ¿ Cúal es el
hallazgo adicional ? Hay destrucción de costillas derechas
que coinciden con la opacidad (4°, 5° y 6° arcos
costales posteriores). |
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| Imagen
4. Opacidad sin broncograma aéreo que borra la parte
alta de la silueta cardiovascular derecha. La cisura menor
se encuentra muy elevada y adoptando una forma cóncava,
dibujando el límite inferior de la opacidad. |
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Imágenes
5 y 6. Es evidente una lesión opaca que ocupa todo
el vértice pulmonar. La parte postero inferior de la
opacidad es una línea nítida determinada por
la parte posterior de la cisura mayor, la parte antero inferior
está dibujada por la cisura menor. Atelectasia del
lóbulo superior derecho. |
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Imagen
7. La opacidad del lóbulo superior no es completa,
lo que significa que algunos segmentos están atelectásicos
pero otros aún reciben ventilación. Atelectasia
segmentaria del lóbulo superior derecho. |
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Imagen
8. Atelectasia del lóbulo superior derecho. Se presenta
imagen cavitaria que contiene en su interior una masa que
corresponde a un aspergiloma. |
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Imagen
9. Atelectasia del lóbulo superior derecho en un niño. |
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Imagen
10. Atelectasia del lóbulo superior derecho. Nótese
la presencia de un tubo endotraqueal. En los pacientes sometidos
a ventilación mecánica, el flujo de gas produce
un fenómeno de aspiración (Venturi) del lóbulo
superior derecho que origina este tipo de atelectasia. |
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La
atelectasia del lóbulo medio produce en la radiografía
PA, por signo de silueta, una pérdida de la parte inferior
de la silueta cardiaca derecha en su porción correspondiente
a la aurícula derecha, que con frecuencia es difícil
de identificar y se puede dar por normal la radiografía en
esta proyección (Imagen 11).
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Imagen
11. Atelectasia del lóbulo medio. En la proyección
PA lo único notable - y no es que lo sea tanto- es
una pérdida de la nitidez del perfil de la aurícula
derecha, que como ya lo sabemos nos habla de patología
del lóbulo medio -por el signo de la silueta-. |
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Si
nunca debe olvidarse la doble proyección (PA y lateral) en
el estudio radiológico del tórax, esto es especialmente
cierto en el diagnóstico de la atelectasia del lóbulo
medio. En la proyección lateral se observa una opacidad triangular
anterior, que se proyecta sobre la silueta cardiaca, de vértice
hiliar y base periférica, anterior, por detrás del
esternón (Imagen 12). El perfil superior de esta opacidad
será producido por la cisura menor que por lo tanto está
situada en posición más baja. El perfil inferior estará
conformado por la parte anterior de la cisura mayor que se encontrará
desplazada hacia adelante y hacia arriba. En las atelectasias antiguas
puede producir únicamente una sombra lineal.
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| Imagen
12. En la proyección lateral es clara la presencia
de una sombra triangular con vértice en el hilio pulmonar
y base anterior, donde la cisura menor y la parte anterior
de la cisura mayor presentan un aspecto plano o cóncavo
indicando pérdida de volumen. Los otros signos de pérdida
de volumen faltan por completo por ser el lóbulo medio
muy pequeño. Atelectasia del lóbulo medio. |
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Ya
sabemos que el apicograma (radiografía del tórax en
posición lordótica) puede ayudarnos en el diagnóstico
de esta atelectasia, demostrando una sombra triangular de base interna
y vértice externo. El lóbulo medio está compuesto
por 2 segmentos: el segmento IV (superior o externo) que está
en contacto con la cisura menor y que es quien realmente la dibuja
y el segmento V (inferior o interno) en contacto con el perfil derecho
del corazón y que es el que permite la visualización
de la aurícula derecha. Se anota este concepto porque pueden
aparecer lesiones segmentarias. Debe comprenderse ya, que la atelectasia
del segmento IV originará opacidad que se pone en contacto
con la cisura menor pero no produce signo de silueta. La atelectasia
del segmento V originará signo de la silueta pero la cisura
menor se observará contrastada con aire por sus dos lados
como en las radiografías normales.
El
síndrome del lóbulo medio corresponde a una atelectasia
del lóbulo medio con bronquio permeable y la presencia de
bronquiectasias de las ramas bronquiales del lóbulo medio.
En su fisiopatogenia se implica la obstrucción del bronquio
lobar medio por adenopatía, con frecuencia de origen tuberculoso,
que mantiene una prolongada ausencia de ventilación del lóbulo
con el desarrollo de daño bronquial permanente. El síndrome
del lóbulo medio se presenta en este lóbulo y no en
otros por diversas razones: 1. El drenaje linfático de la
base izquierda y de los lóbulos inferior y medio derecho
tiene una gran confluencia en el área del bronquio lobar
medio. 2. El bronquio lobar medio es el más largo y delgado
de los bronquios lobares. 3. El bronquio lobar medio es horizontal.
4. En presencia de cisura menor y parte anterior de cisura mayor
completas, el lóbulo medio no tiene posibilidad de recibir
aireación colateral de otros lóbulos. Si una atelectasia
del lóbulo medio no cumple las premisas de bronquio lobar
medio permeable y bronquiectasias no será un síndrome
del lóbulo medio sino una atelectasia del lóbulo medio
que puede ser debida a obstrucción por lesiones benignas
o malignas.
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Imágenes
13 y 14. Opacidad en relación con el lóbulo
medio. Obsérvense las cisuras abombadas, convexas,
lo que señala ganancia de volumen. Neumonía
del lóbulo medio. |
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La
atelectasia del lóbulo inferior derecho (Imagen 15) origina
en la proyección PA una opacidad mal definida de la base
derecha que no borra la silueta cardiaca derecha. La cisura menor
que en general mantiene una posición horizontal, se convierte
en oblicua rotando hacia la base, en sentido inverso a los punteros
del reloj. En la proyección lateral, al guardar una posición
posterior origina una opacidad que hace menos visible la parte inferior
de la columna, es decir, se pierde el signo de ganancia de nitidez
de la columna, y por signo de silueta borra la parte posterior del
hemidiafragma derecho. Aunque no es lo usual, puede manifestarse
como opacidad triangular que se proyecta por detrás de la
silueta cardiaca derecha originando el llamado signo de la tienda
de campaña (Imagen 16) que es la manifestación más
frecuente de la atelectasia del lóbulo inferior izquierdo.
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Imagen
15. Opacidad que se proyecta por detrás de la silueta
cardiaca derecha, de forma triangular -en tienda de campaña-.
Se evidencian lesiones radiolúcidas en su interior,
lo que indica que no se trata de una atelectasia por absorción,
sino de una atelectasia asociada a bronquiectasias - atelectasia
por cicatrización-. Atelectasia del lóbulo inferior
derecho. |
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Imagen
16. Atelectasia del lóbulo inferior izquierdo. Signo
de la tienda de campaña. |
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Imagen
17. Opacidad que se proyecta por detrás de la silueta
cardiaca derecha. La opacidad es homogénea sin la presencia
de lesiones radiolúcidas. El pulmón derecho
residual presenta disminución del flujo vascular pulmonar
lo que indica sobredistensión del parénquima
pulmonar aireado. Hay obstrucción del bronquio del
lóbulo inferior. Atelectasia del lóbulo inferior
derecho en un niño con un cuerpo extraño en
las vías aéreas de tipo metálico visible
en la luz de la tráquea. |
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El
bronquio fuente derecho da origen al bronquio lobar superior y,
después, se continúa en un bronquio común que
termina en el bronquio lobar medio y en el bronquio lobar inferior
derecho, llamado el bronquio intermediario. Una lesión de
cualquier naturaleza que obstruya el bronquio intermediario producirá
atelectasia de los dos lóbulos aireados por él. A
esta atelectasia se le denomina atelectasia bilobar.
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Imágenes
18 y 19. En la proyección PA hay una opacidad sin broncograma
aéreo que ocupa la base del hemitórax derecho.
La opacidad borra la silueta cardiaca derecha y la sombra
del hemidiafragma derecho. En la visión lateral falta
el signo de ganancia de nitidez de la columna, pues esta pierde
nitidez de arriba a abajo. La opacidad se extiende también
hacia adelante. En general la imagen tiene el aspecto de una
carpa de circo, sin banderín. El perfil posterior está
dibujado por la cisura mayor y el perfil anterior por la cisura
menor. Nótese que sólo es visible el hemidiafragma
izquierdo. El hemidiafragma derecho se encuentra “perdido”.
Atelectasia de los lóbulos medio e inferior. Atelectasia
bilobar. Obstrucción del bronquio intermediario por
un carcinoma broncogénico. |
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La
atelectasia del lóbulo superior izquierdo (Imagen 20) origina
una opacidad del vértice izquierdo que no suele ser completa
por la presencia en la parte posterior del segmento VI desplazado
hacia arriba y hacia adelante. Por signo de silueta borra la silueta
cardiaca izquierda.
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Imagen
20. Atelectasia del lóbulo superior izquierdo. |
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En la placa lateral (Imagen 21) se observará una cisura desplazada
hacia arriba y hacia adelante y una opacidad en forma de banda que
mantiene una posición retroesternal, lo cual origina una
diferencia de densidades entre el espacio precardíaco y el
espacio retrocardiaco, que en las radiografías normales son
igualmente radiolúcidos. El lóbulo superior izquierdo
propiamente dicho (segmentos I-II y III) origina una opacidad superior
que borra la parte alta de la silueta cardíaca y la atelectasia
de los segmentos língulares (IV y V) origina una opacidad
de localización más inferior que borra la silueta
cardíaca izquierda en su porción inferior. La radiología
en la placa lateral de la atelectasia de la língula simula
la atelectasia del lóbulo medio con la diferencia que, aunque
muestra un borde inferior nítido por la presencia de la parte
anterior de la cisura mayor, no presenta borde superior nítido
por la ausencia lógica de la cisura menor en el lado izquierdo,
que sí contrasta nítidamente el borde superior del
lóbulo medio.
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| Imagen
21. Se encuentra una opacidad retroesternal que está
por delante de una línea que se dirige de arriba hacia
abajo y un poco de atrás hacia adelante. La línea
corresponde a la cisura mayor que está desplazada de
su localización usual. La opacidad corresponde al lóbulo
atelectásico. Atelectasia del lóbulo superior
izquierdo. Carcinoma broncogénico. Recuerde: el desplazamiento
de las cisuras es el único marcador directo de pérdida
de volumen. |
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| Imagen
22. Se presenta una opacidad mal definida del hemitórax
izquierdo. La opacidad borra por completo el perfil izquierdo
de la silueta cardiovascular. Se pueden ver parte del arco
aórtico y la aorta descendente que están localizadas
en la parte posterior del tórax. La lesión origina
signos de pérdida de volumen: signo de columna desnuda,
elevación del hemidiafragma izquierdo, estrechamiento
de los espacios intercostales ipsilaterales y desviación
de la tráquea. Atelectasia del lóbulo superior
izquierdo. El aire visible en el vértice corresponde
al segmento VI del lóbulo inferior que llena el vértice
dada la atelectasia del lóbulo superior. Carcinoma
broncogénico. |
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Imágenes
23 y 24. Atelectasia del lóbulo superior izquierdo.
En este caso la cisura mayor no aparece recta sino festoneada. |
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Imagen
25. Atelectasia de los segmentos I-II, III, sin atelectasia
lingular. Por esta razón no es visible la parte alta
de la silueta cardíaca izquierda pero es claramente
observable el perfil del ventrículo izquierdo. Atelectasia
cicatricial. |
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La
atelectasia de lóbulo inferior izquierdo (Imagen 28) se observa
como una opacidad de la base izquierda que se proyecta por detrás
de la silueta cardiaca, originando una línea como en "tienda
de campaña" y que, en la proyección lateral,
borra la nitidez de la columna en su parte inferior y borra el perfil
posterior del hemidiafragma izquierdo.
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Imagen
26. Detrás del corazón aparece una opacidad
triangular con el aspecto de tienda de campaña. Atelectasia
del lóbulo inferior izquierdo. Nótese que la
arteria pulmonar izquierda se encuentra descendida y en posición
inferior a la arteria pulmonar derecha, lo que siempre debe
considerarse hallazgo anormal. Carcinoma broncogénico. |
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La
atelectasia completa de un pulmón (Imágenes 27 a 31)
originará hemitórax opaco del lado afectado con avanzados
marcadores de pérdida de volumen. A veces, es posible identificar
la amputación súbita de la columna de aire del bronquio
comprometido si se observa con cuidado cuando se proyecta sobre
la sombra del mediastino. Cuando se presenta opacidad completa de
un hemitórax sin evidencia ni de ganancia ni de pérdida
de volumen habrá que tener como una buena posibilidad la
asociación de atelectasia pulmonar completa acompañada
de derrame pleural.
Hallazgo
frecuente en las atelectasias es la presencia de líquido
en la cavidad pleural, debido probablemente a aumento de la negatividad
de la presión intrapleural o a una disminución del
área de intercambio líquido dada la disminución
de la extensión de la superficie pleural visceral.
La
causa más frecuente de atelectasia es el carcinoma broncogénico.
Otras causas son los tumores benignos, los cuerpos extraños
y los tapones de moco. Los pacientes sometidos a ventilación
mecánica presentan con frecuencia atelectasia del lóbulo
superior derecho que se origina en un efecto de succión que
ejerce la columna de aire impulsada por el ventilador al pasar por
un orificio bronquial que forma un ángulo recto con el bronquio
fuente derecho.
Cuando
se encuentran signos avanzados de pérdida de volumen de un
pulmón pero no hay radiopacidad absoluta sino que se encuentran
en su interior espacios aéreos, se tratará de bronquiectasias
difusas del pulmón, lo que con frecuencia se denomina fibrotórax
y que suele significar lesiones residuales de tuberculosis, pero
que pueden ser bronquiectasias que tengan cualquier otro origen.
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| Imagen
27. Opacidad completa del hemitórax derecho, sin broncograma
aéreo, con marcadores de pérdida de volumen:
desviación de la tráquea, desplazamiento del
mediastino hacia la opacidad, estrechamiento de los espacios
intercostales. Atelectasia del pulmón derecho. La atelectasia
está producida por obstrucción del bronquio
fuente derecho secundaria a un carcinoma broncogénico. |
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| Imagen
28. Opacidad completa del hemitórax izquierdo, sin
broncograma aéreo y con marcadores de pérdida
de volumen: desviación del mediastino, estrechamiento
de los espacios intercostales, elevación del hemidiafragma
izquierdo. Atelectasia del pulmón izquierdo. Carcinoma
broncogénico. |
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| Imagen
29. Opacidad del hemitórax izquierdo con la presencia
de imágenes aéreas en su interior. Hay marcadores
avanzados de pérdida de volumen, desplazamiento del
mediastino, signo de columna desnuda, estrechamiento de los
espacios intercostales, notable desviación de la tráquea.
Atelectasia del pulmón izquierdo. La atelectasia es
de tipo cicatricial, con presencia de bronquiectasias que
explican las imágenes aéreas. No hay obstrucción
bronquial. Secuelas de tuberculosis pulmonar.
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| Imagen
30. Opacidad del hemitórax derecho con marcadores de
pérdida de volumen. Nótese la presencia de un
tubo endotraqueal. Intubación monobronquial que origina
atelectasia. |
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| Imagen
31. Opacidad del hemitórax derecho originada en una
atelectasia pulmonar producida por tapones de moco en un paciente
sometido a ventilación mecánica. |
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