| Pedro
José Villamizar Beltran, M.D.
Cirujano Pediátrico
Universidad Militar Nueva Granada
Clínica Materno Infantil Los Farallones
Cali
Objetivos
Definición.
Es
un defecto diafragmático que permite el paso del contenido
abdominal (asas intestinales gruesas o delgadas, estómago,
bazo o hígado) a la cavidad torácica, ejerciendo compresión
del pulmón y desviando el mediastino al lado contralateral.
La
presentación más frecuente de la Hernia Diafragmática
Congénita (HDC) es posterolateral izquierda llamada de Bochdalek
(80% de los casos). Otras alteraciones del diafragma son la Pentada
de Cantrell (defecto del esternón, el diafragma y el pericardio),
la Hernia de Morgagni (defecto anterior del diafragma), las eventraciones
diafragmáticas y la parálisis del diafragma.
Historia.
Bonet
en 1.689 reporta el primer caso de HDC en la autopsia de un adulto
de 24 años que murió por otra causa. En 1.771, Morgagni
reporta varios tipos de hernia diafragmática y describe la
hernia subesternal diafragmática que lleva su nombre. En
1.848 Bochdalek describe dos casos de HDC y sugiere que el origen
es la ruptura de una membrana del triángulo lumbocostal que
tiene como base la 12° costilla. En 1.902, Broman detalla la
embriogénesis del diafragma y postula que la causa de la
HDC es una falla en la fusión del septum transversum y los
pliegues pleuroperitoneales. En 1.928, Bettman y Hess realizan la
primera cirugía exitosa en un bebe de 3 meses. Ladd y Gross
continuaron realizando estas cirugías con aceptable éxito.
Harrison realizó la primera corrección in útero,
procedimiento que ha tenido relativo éxito siendo una alternativa
costosa y riesgosa tanto para la madre como para el feto.
Embriología.
El
diafragma esta formado por 4 componentes: El septum transversum,
el mediastino, las membranas pleuroperitoneales y el cuerpo de la
pared muscular derivada de los miotomas cervicales (Fig. 3)
Hacia
la 6° semana de gestación se forman los pliegues pleuroperitoneales
originados por una evaginación dentro de los canales pleurales.
En la 7° semana los pliegues pleuroperitoneales se unen con
el mesenterio del esófago y con el septum transversum, cerrándose
completamente los canales pleurales. En el caso de no cerrarse estos
canales el contenido abdominal se hernia a la cavidad torácica
(Intestino delgado, intestino grueso, bazo, hígado y estómago).
Este fenómeno ocasiona la compresión del corazón
y los pulmones generando hipoplasia pulmonar. En algunos casos la
porción malformada del diafragma esta cubierta por una membrana
de pleura y peritoneo llamada saco herniario el cual es importante
identificar en el procedimiento quirúrgico para resecarlo
y evitar una lesión quística postoperatoria.
Epidemiología.
La
HDC se presenta aproximadamente en 1 de cada 2200 nacidos vivos.
Es dos veces más frecuente en el sexo femenino. En el 80%
de los casos el defecto es del lado izquierdo y en el 1% es bilateral.
Entre el 20 y el 40% de los casos tienen saco herniario y en el
75% de los embarazos, fetos con HDC cursan con polihidramnios. El
36% de los pacientes pueden fallecer antes de ingresar a una institución
del III nivel. Los pacientes con menos de 36 semanas de gestación
y menos de 2500 grs de peso, pueden fallecer tempranamente hasta
en un 65% de los casos.
Otros
factores de riesgo relacionados con la HDC son el déficit
de vitamina A y la administración de medicamentos en el periodo
prenatal tales como talidomida, fenmetrazina, quininas y nitrofen.
Anomalías asociadas.
Entre
el 10 y el 20% de los casos de HDC se asocian a malformaciones congénitas
de otros órganos. En la Tabla 1. se relacionan las más
frecuentes.
Tabla. 1 Malformaciones congénitas asociadas a HDC.
| Sistema
Nervioso Central. |
Anencefalia.
Mielomeningocele.
Hidrocefalia.
Encefalocele.
|
| Sistema
Cardiovascular. |
Ductus
arterioso persistente.
Comunicaciones interventriculares.
Tetralogía de Fallot.
Trasposición de grandes vasos.
|
| Sistema
Respiratorio. |
Hipoplasia
pulmonar.
Agenesia pulmonar.
Secuestro pulmonar.
Anomalías bronquiales.
|
Sistema
Digestivo. |
Malrotación
intestinal.
Onfalocele.
Atresias intestinales.
|
Anomalías
cromosómicas. |
Trisomía
13
Trisomía 18
Síndrome de Down
|
Fisiopatología.
El
principal mecanismo de la inspiración es el diafragma. Al
existir un defecto diafragmático la presión negativa
favorece el paso de contenido abdominal al tórax lo que ocasiona
dificultad para ingresar aire a la vía aérea y colapso
pulmonar. La compresión pulmonar y la desviación del
mediastino ocasionan disminución del flujo a través
del ductus pero aumentan el flujo en el lecho vascular pulmonar
lo que causa hipertrofia de la capa muscular de las arterias pulmonares.
La elevada resistencia vascular, aumenta el cortocircuito de derecha
- izquierda a través del ductus arterioso y el foramen oval
ocasionando hipoxia sistemica, hipercarbia y acidosis incrementando
la vasoconstriccion pulmonar ya generada por mediadores vasoactivos
(Tabla 2), dando como resultado la hipertensión pulmonar
y la persistencia de un patrón de circulación fetal.
(Tabla 2.).
Tabla 2. Mediadores de presión arterial pulmonar neonatal
Vasoconstricción
Vasodilatación
Baja PaO2.
Alta PaCO2.
Bajo pH.
Hipotermia.
Norepinefrina.
Serotonina.
Tromboxano.
Leucotrienos.
Epinefrina.
Propanolol.
Serotonina.
Endotelina. Alta PaO2.
Baja PaCO2 < 30 mm Hg.
Alto pH > 7.5
Oxido Nítrico.
Tolazolina.
Curare.
Histamina.
Prostaglandinas D, E, F, I.
Nitroprusiato.
Acetilcolina.
ATP-MgCL2.
Clorpromazina.
Halotano.
Glucagón.
En la HDC hay disminución del tamaño y del número
de bronquios, sáculos pulmonares y alvéolos así
como disminución del lecho vascular pulmonar lo que se denomina
hipoplasia pulmonar.
Clínica.
Existe
un gran espectro de presentación de la HDC desde el paciente
asintomático (5%) hasta el que tiene marcada dificultad respiratoria.
La
forma de presentación clínica se puede dividir en
4 grupos como aparece en la Tabla 3.
| Presentación
clínica de la HDC |
Grupo |
Características |
Pronóstico |
| I
Herniación visceral temprana |
simultánea a la división bronquial, causa severa
hipoplasia pulmonar bilateral. |
Mal
pronóstico. |
| II
|
Herniación
visceral tardía en la división de los bronquios
terminales, genera hipoplasia unilateral. |
Regular
pronóstico. La sobrevida de este grupo depende del manejo
y su respuesta a la hipertensión pulmonar. |
| III
Herniación tardía en la gestación. |
Se
ha permitido el desarrollo pulmonar. Grado mínimo de
hipertensión pulmonar. |
Buen pronóstico. |
| IV
Herniación que ocurre postnatal |
.
No compromete el pulmón. No hay hipertensión pulmonar. |
Excelente
pronóstico. |
Diagnóstico.
Diagnóstico
Clínico
•
Neonatal: La HDC se manifiesta por un grado variable de dificultad
respiratoria, ruidos cardiacos desviados hacia el lado contralateral
del defecto, cianosis de leve a severa. Se puede apreciar un abdomen
excavado
•
Tardío: En niños mayores el diagnóstico puede
ser casual como hallazgo incidental en una radiografía de
tórax. Pueden tener grado mínimo de dificultad respiratoria
con el ejercicio o manifestarse por infecciones respiratorias frecuentes
Diagnóstico Paraclínico
•
Prenatal: La HDC se evidencia al realizar a la madre una ecografía
obstétrica de nivel III que permite visualizar el contenido
abdominal en el tórax. La presencia de polihidramnios y distensión
gástrica dan un mal pronóstico. Se deben descartar
anomalías asociadas en cabeza, columna, corazón y
riñón. En la Fig. 4 se observa una ecografía
obstétrica tomada en la semana 20 de gestación donde,
en el corte longitudinal, se aprecia una imagen econegativa del
hemitórax fetal con colapso del pulmón y presencia
del estómago en el tórax; en el corte transverso se
observa el pulmón fetal rechazado.
•
Neonatal:
•
Rayos X Toracoabdominal: Se toma en el momento de recién
nacido. En la placa radiográfica se puede observar múltiples
niveles hidroaéreos en el tórax izquierdo, desplazamiento
del mediastino, y pérdida de la línea diafragmática
que separa el abdomen del tórax. La sonda nasogástrica
permite evidenciar si el estómago forma parte de lo herniado
y evitar que, por distensión gástrica y aerofagia,
se confunda la hernia con un quiste pulmonar. (Fig. 5). La hernia
diafragmática derecha puede no diagnosticarse precozmente
dado que el hígado bloquea el defecto, suele manifestarse
por masa torácica o efusión pleural derecha.
•
Rayos X Transito Intestinal: Si el diagnóstico no es claro
se puede realizar este estudio con medio de contraste hidrosoluble
que muestra las asas intestinales en el tórax (Fig. 6). Se
administra el medio de contraste vía oral o por vía
de la sonda orogástrica. Este estudio se realizará
solo en los casos en que el paciente se encuentre clínicamente
estable.
•
Escanografía de Tórax: Si existe duda razonable se
debe solicitar una escanografía de tórax la cual hace
evidente la presencia de asas intestinales en la cavidad torácica.
En la Fig. 7 se observa el corazón desplazado a la derecha,
y el hemitórax izquierdo ocupado por asas intestinales con
colapso del escaso parénquima pulmonar. El hemitórax
derecho está disminuido por el desplazamiento del mediastino.
Tratamiento.
Tratamiento
Prenatal
•
Reducción quirúrgica In-útero: consiste en
practicar una histerotomía a la madre, y via laparotomía
fetal reducir el contenido herniario y cerrar el defecto del diafragma..
Este tratamiento conlleva un alto riesgo de morbilidad y mortalidad
del feto y de la madre. Aún hay hoy poca experiencia.
•
Clipaje traqueal: Una estrategia terapéutica interesante
es la obstrucción traqueal para prevenir el flujo normal
del líquido pulmonar fetal. Esta oclusión evita la
salida del líquido pulmonar, normal del pulmón en
desarrollo, lo que permite, crecer a los pulmones hipoplásicos
y reduce las vísceras hacia el abdomen. La oclusión
traqueal se ha logrado mediante tapones intratraqueales y grapas
de aplicación externa. Tambien es un procedimiento de riesgo
para la madre y el feto.
En
la actualidad estos métodos solo se pueden realizar en algunos
centros hospitalarios del mundo debido al costo y a la infraestructura
que se requiere.
Tratamiento Neonatal Prehospitalario
Si
el diagnóstico de HDC se hace prenatalmente, la madre debe
ser trasladada a una institución de alta complejidad donde
se realizará una operación cesárea al iniciar
el trabajo de parto. No es necesario inducirlo por el hecho de que
el feto tenga esta malformación.
Si
el paciente nace en un hospital donde no se pueda manejar esta patología
debe ser trasladado a una institución de alta complejidad
cumpliendo las siguientes condiciones:
•
Ambulancia medicalizada.
• Personal medico y para médico idóneo.
• Incubadora de transporte para mantener una adecuada temperatura
corporal.
• Vena periférica canalizada.
• Líquidos endovenosos.
• Sonda orogástrica.
• Administración de oxigeno por cánula nasal
o máscara sin presión, evitando que el intestino
proximal se llene de aire y comprometa aún más la
ventilación.
• Solo en casos extremos, Intubación orotraqueal
y ventilación mecánica de acuerdo al grado de dificultad
respiratoria. No es recomendable que personal sin entrenamiento
en reanimación de recién nacidos realice maniobras
de intubación orotraqueal.
Tratamiento Neonatal Inicial
La
reanimación del recién nacido con diagnóstico
prenatal de HDC debe cumplir el objetivo de mantener un adecuado
estado hemodinámico y oxigenación para reducir hipertensión
pulmonar y mejorar la sobrevida.
•
Hospitalización en Unidad de Cuidados Intensivos de Recién
Nacido.
•
Mantener temperatura adecuada evitando el enfriamiento del neonato
mediante el uso de lámpara o mesa de calor radiante. Secar
bien al paciente.
•
Canalización de vena y arteria umbilicales: Para administración
de líquidos y toma de muestras sanguíneas.
•
Solicitar hemograma completo, recuento plaquetario, parcial de orina,
gases arteriales, glicemia, creatinina.
•
Líquidos endovenosos: se administrará dextrosa al
10% en agua destilada a 60 - 80 cc/kg./d. un quinto isotónicos.
•
Sonda orogástrica para descomprimir estómago e impedir
entrada de aire a intestino (puede causar mayor compresión
de pulmón).
•
Intubación orotraqueal y ventilación mecánica
con parámetros acordes a la dificultad respiratoria. El criterio
clínico del grado de dificultad respiratoria es el que define
la ventilación asistida. Los parámetros ventilatorios
sugeridos son: bajas presiones y altas frecuencias. Las modalidades
de ventilación a usar en HDC son:
• Ventilación Convencional (CMV) a 125 ventilaciones
por min.
• Ventilación de Alta Frecuencia (HFV) a 400 ventilaciones
por min.
• Ventilación Oscilatoria.
•
Corrección de hipoxia, hipercarbia y acidosis antes de pasar
a cirugía. El objetivo es mantener una paO2 cercana a 100
mm. Hg., pCO2 por encima de 40 mm Hg., paCO2 menor de 30 mm Hg.
y un pH por encima de 7.5 para favorecer la vasodilatación
pulmonar.
•
Alcalinización: Si la hiperventilación no induce alcalosis
se debe usar bicarbonato. Esto contribuye a disminuir la vasoconstricción
pulmonar.
•
Manejo de la hipertensión pulmonar: uso de vasodilatadores
tipo:
• Tolazolina: puede causar ulcera péptica, sangrado
gastrointestinal y perforación.
• Prostaglandinas.
• Acetilcolina.
• Adenosin trifosfato.
• Oxido nítrico: produce vasodilatación sistémica
y reduce la vasoconstricción de las arterias pulmonares.
• ECMO (membrana de oxigenación extracorpórea):
es el mejor mecanismo para mejorar el intercambio gaseoso y disminuir
la hipertensión pulmonar. Este método es muy costoso,
de alta complejidad y con una morbi-mortalidad alta, solo algunos
centros hospitalarios cuentan con la infraestructura para este tipo
de terapia.
• Inotrópicos: si el volumen plasmático es normal
y la función cardiaca esta comprometida se puede usar dobutamina
10 microgr./Kg./min. que mejora la contractilidad del miocardio
y dopamina 2 microgr./Kg./min. para mantener presión arterial
sistémica y adecuada perfusión renal.
•
Sedantes y paralizantes: se recomienda sedación con Fentanilo
10 a 20 microgr./Kg./h en goteo continuo para disminuir la respuesta
al estrés y reducir el tono vascular pulmonar. Los relajantes
musculares (Pancuronio o Vecuronio a 0.1 mg.7Kg./h.) permiten una
óptima ventilación y previenen la lucha con el respirador,
lo que minimiza la demanda metabólica y el riesgo de neumotórax.
•
Surfactante: es controvertido su uso; mejora la expansión
pulmonar.
•
Administración de esquema antibiótico (ampicilina
y aminoglicosido).
•
Realización de ecocardiograma Doppler y evaluación
por cardiología pediátrica.
•
Plan de intervención mínima: disminuir todo tipo de
estímulos externos (táctiles, lumínicos, auditivos)
los cuales aumentan la reactividad pulmonar.
Tratamiento quirúrgico
La
corrección quirúrgica actualmente es diferida hasta
que el paciente se encuentre más estable o controlada la
hipertensión pulmonar.
Una
vez estabilizado el paciente hemodinámica y ventilatoriamente
se lleva a cirugía. La intervención quirúrgica
se efectúa a través del abdomen una incisión
transversa en el cuadrante superior izquierdo con reducción
del intestino a la cavidad abdominal y se cierra el defecto diafragmático
con puntos separados en “U” de material no absorbible
(seda, prolene). Si el defecto es muy grande y no se logra afrontar
los bordes, se coloca una malla protésica (duramadre, silastic,
dacrón o teflón). En la cirugía se debe descartar
la presencia de saco herniario para resecarlo. La colocación
de sello de tórax es opcional.
Se
evalúa la capacidad de la cavidad abdominal, siendo en ocasiones
necesario dejar una hernia ventral mientras se adapta el continente
al contenido.
Frecuentemente
la HDC se asocia con malrotación intestinal que se debe corregir
en el mismo acto quirúrgico.
La
tendencia actual es utilizar las técnicas de cirugía
mínimamente invasiva como la laparoscopia y especialmente
la toracoscopia, las cuales son muy satisfactorias en hernias diafragmáticas
diagnosticadas en niños mayores.
Cuidado postoperatorio.
El paciente se traslada a la Unidad de Cuidados Intensivos de Recién
Nacidos donde se continuará la administración de líquidos
y electrolitos necesarios, el soporte ventilatorio requerido, la
vasodilatación de acuerdo a los parámetros gasimétricos
y hemodinámicos y demás medidas terapéuticas
referidas anteriormente
Complicaciones.
•
Neumotórax contralateral: por aumento de la presión
de ventilación.
• Recidiva quirúrgica: por dehiscencia de la sutura
diafragmática. Síntomas: deterioro respiratorio y
hemodinámico, se confirma mediante estudio radiológico.
• Fin del periodo "Luna de miel": supone un agravamiento
de la hipertensión pulmonar. Se debe llegar a la posible
causa para intentar corregir los factores que lo ocasionen: hipotermia,
dolor, aspiraciones prolongadas, hipoxemias, manipulaciones innecesarias.
• Infecciones nosocomiales: El vehículo principal en
la transmisión de estas infecciones es el personal a través
de sus manos.
Pronóstico.
Puede
resumirse que el principal factor pronóstico en los niños
es el grado de desarrollo de los pulmones que se han visto comprimidos
durante su periodo de desarrollo intrauterino en grado variable
Los
pacientes que presentan sintomatología respiratoria en las
24 horas de nacido tienen un pronóstico más pobre
con mortalidad hasta del 60% diferente a los que tienen manifestaciones
clínicas tardías que tienen una mortalidad menor del
35%. Esto se explica por el grado de hipertensión, hipoplasia
y displasia pulmonares tanto del pulmón colapsado por la
hernia como del contralateral. El pronóstico a largo plazo
depende del compromiso sistémico que el paciente tuvo al
nacer; hay pacientes completamente asintomáticos con volúmenes
corrientes normales hasta pacientes con limitaciones funcionales
de leves a moderadas sobre todo para el ejercicio.
Hernias retroesternales.
•
Péntada de Cantrell: Defecto del desarrollo del diafragma
retroesternal y del pericardio. Se acompaña de malformaciones
congénitas cardiacas (Tetralogía de Fallot u otras),
de defecto esternal y onfalocele. El manejo de esta patología
es compleja debido a las malformaciones asociadas. Desde el punto
de vista quirúrgico, se requiere la colocación de
una malla protésica para reparar el defecto.
•
Hernia de Morgagni: Es un defecto anterior entre el esternón
y el origen costal del diafragma. Está localizado en la línea
media o paraesternal derecha. El diagnóstico es tardío
y se manifiesta por tos, vómito y dolor epigástrico.
El trauma toracoabdominal y la obesidad se asocian a este defecto.
Los órganos más frecuentemente herniados son, en su
orden, el hígado, el intestino delgado, el colon, el bazo
y el estómago. La corrección quirúrgica se
realiza por vía abdominal en la mayoría de los casos.
Eventración diafragmática.
Esta
patología suele confundirse con una hernia diafragmática.
El origen es neurogénico, por malformación de las
células ganglionares o por lesión del nervio frénico
en el momento del parto. Se localiza con mayor frecuencia al lado
izquierdo del tórax. Se puede asociar con hipoplasia pulmonar.
Hay un defecto en el cordón central del diafragma. La dificultad
respiratoria y la neumonía son los síntomas usuales.
El diagnostico se hace con una radiografía de tórax
que muestra una elevación anormal del diafragma (Fig. 10)
y un movimiento paradójico durante la respiración
que se comprueba con la fluoroscopia. El tratamiento es expectante
de acuerdo a las manifestaciones, sin embargo si el paciente requiere
soporte ventilatorio es mandatoria la corrección quirúrgica
que consiste en una plicatura del diafragma por vía abdominal
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