| Oscar
Jaramillo Robledo, M.D.
Cirujano del Tórax
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
ESE Hospital Departamental Santa Sofía de Caldas
Manizales
Fernando
Álvarez López
Cirujano Pediátrico
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja
Manizales
Objetivos
La
cavidad pleural es un espacio virtual que al mantener una presión
negativa permite la función respiratoria.
Cuando
es ocupada por elementos extraños como aire, sangre, pus, linfa
o transudados, puede ser necesario su drenaje para restituir la
función pulmonar o controlar la infección. Así mismo, el drenaje
de la cavidad pleural después de las intervenciones intrapleurales,
es mandatorio.
Sistemas
y cuidados de los drenajes de la cavidad pleural.
-
El drenaje de la cavidad pleural debe ser de preferencia de tipo
aspirativo, utilizando una bomba de succión específica para tórax.
En éste sistema se asegura un excelente drenaje, independiente
del volumen, del tipo de líquido, de la altura de la columna en
el frasco recolector y de la presión intrapleural generada por
los esfuerzos del paciente. Sustituye os sistemas de drenaje aspirativo
de tres frascos que funcionan en Instituciones que disponen de
sistemas de vacío central.
-
Las presiones de succión para el drenaje de la cavidad pleural
varían entre - 5 y - 50 cm de agua, pero los usuales son de -
10 a - 25 cm de agua.
-
Aún en los drenajes aspirativos mantener el tubo de drenaje bajo
sello de agua en el frasco recolector aumenta la seguridad, al
evitar las complicaciones por falta accidental de hermetismo de
los sistemas, y la observación de burbujeo permite mantener un
control visual de las pérdidas de aire. El uso de trampa de agua
NO es completamente necesario, ya que el vacío generado por el
equipo permite que la tapa se mantenga bien ajustada al frasco
recolector.
-
En caso de usar trampa de agua en el frasco en el frasco recolector
la presión efectiva de aspiración será igual a la suma algebráica
de la presión negativa programada y la altura de la columna de
agua que cubre el tubo de drenaje. La trampa de agua también puede
instalarse en el frasco de vacío, y en éste caso su utilidad es
vigilar la persistencia del drenaje de aire. Este segundo esquema
es más recomendable pues la presión de vacío para drenaje es independiente
de la altura de la columna de lo drenado.
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El
flujo contínuo a través de la(s) sondas impide la formación de
coágulos de fibrina en el interior de los tubos, evitando la obstrucción
precoz de los drenajes y falla en la restitución de la virtualidad
de la cavidad pleural.
-
El drenaje temprano del hemotórax evita la formación de hemotórax
coagulado con sus posibles complicaciones como son la infección
y el fibrotórax con sus repercusiones funcionales.
-
El drenaje aspirativo de la cavidad pleural permite la reexpansión
pulmonar en especial en los pacientes sometidos a resecciones
pulmonares, facilitando la resolución del espacio pleural residual
al mantener en contacto las pleuras permitiendo el sellamiento
de los escapes aéreos.
- El
drenaje aspirativo no sustituye a otros procedimientos quirúrgicos
en el hemotórax coagulado establecido.
- En
el drenaje de los empiemas asociados a neumonía, que son tributarios
de manejo por toracostomía, evita el tabicamiento que con frecuencia
lleva a procedimientos quirúrgicos mayores.
- El
frasco recolector de gran volumen impide los cambios frecuentes
y el cambio de la presión de la columna de líquido.
-El
frasco recolector debe cambiarse como mínimo cada 24 horas. Para
este procedimiento deben pinzarse las sondas de tórax, lo más
cerca posible de sus conexiones con el frasco recolector.
- El
frasco recolector nunca debe llegar al nivel del tórax, pues el
contenido se devolverá a la cavidad pleural.
-
El sistema de tubos debe ser completamente hermético.
-
La
longitud de los tubos de drenaje debe ser la justa para que alcancen
con alguna libertad el frasco recolector.
-
El recorrido de los tubos no debe tener asas en sentido vertical
pues éstas columnas constituyen sistemas de contrapresión.
- La
pérdida persistente de aire puede provenir del tórax del paciente
o de falta de hermetismo del sistema. Si tiene dudas al respecto
pinze la(s) sonda(s) de tórax cerca de la piel, la persistencia
del drenaje habla de falta de hermetismo.
- Las
fugas masivas de aire con falla en la reexpansión pulmonar hablan
de fístula broncopleural de alto gasto y deben obligar a reconsiderar
el drenaje aspirativo como único medio de tratamiento.
-
Las sondas que drenan aire nunca deben pinzarse pues se corre
el riesgo de neumotórax a tensión.
-
El pinzamiento de las sondas debe hacerse durante el menor tiempo
posible.
- La
fluctuación amplia de la columna de líquido vista a través de
los tubos de drenaje indica la presencia de espacio pleural residual.
- Las
sondas de tórax después de neumonectomía deben permanecer pinzadas
y el drenaje de la cavidad solo debe practicarlo el cirujano.
- Ocasionalmente
una sonda de tórax puede dejarse abierta al aire, pero ésto sólo
debe hacerse por estricta indicación médica.
- El
drenaje rápido de colecciones de líquido o de aire que ha permanecido
por tiempo prolongado en la cavidad pleural pueden originar edema
pulmonar agudo unilateral por reexpansión.
Lecturas
recomendadas.

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