| 1.
Con la mano que mantiene sobre la frente ocluya ambas narinas con
sus dedos 1° y 2°.
2.
Tome aire profundo, y proceda a cubrir con su boca la boca de la
víctima observando la expansión toráxica. El
volumen administrado debe ser el suficiente que permita visualizar
la elevación del tórax; debe insuflarse lentamente
por espacio de 1.5 a 2 segundos y luego permitir la salida espontánea
del aire.
3.
De una segunda ventilación con igual característica
que la anterior.
4.
Recuerde mantener la permeabilidad de la vía aérea.
(Letra A)
5.
Deben ser dos ventilaciones efectivas antes de pasar al siguiente
paso.
6.
Si luego de reposicionar la cabeza no se logra el objetivo de dos
ventilaciones efectivas, debe sospecharse la presencia de un cuerpo
extraño en la vía aérea e intervenir con las
maniobras y algoritmo correspondiente.
7.
Se dispone como alternativa a la ventilación boca a boca
de los dispositivos de barrera como al máscara de reanimación,
el escudo, y otros menos usados, que garantizan un aislamiento de
la boca de la víctima y el resucitador, mediante la presencia
de una válvula unidireccional.
|
Respiración
boca a boca (ya no se recomienda), con bolsa autoinflable
y con dispositivo de barrera (recomendado) |
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