| Mauricio
Duarte Vergara, M.D.
SCCP
Universidad Javeriana
Instituto Pediátrico Leningrado
San Petersburgo, Rusia
Profesor Asistente
Facultad de Salud. Escuela de Medicina. UIS
Jefe Servicio Cirugía Pediátrica
Hospital Universitario Santander
Bucaramanga
Objetivos.
Etiología.
El
uraco es una estructura que se extiende desde la cúpula vesical
hasta el ombligo. Está revestido de epitelio transicional,
tiene una capa conjuntiva vascular y fibras musculares lisas que
se continuan con el detrusor. Luego del nacimiento es una estructura
tubular con una luz virtual que transcurre entre el peritoneo y
la fascia transversalis por las hojas de la fascia umbilico-prevesical
la cual está limitada lateralmente por las arterias umbilicales
obliteradas; es una estructura triangular cuya base es la vejiga.
Luego de la semana 12 de gestación, el cordón se alarga
y los restos de la alantoides se obliteran constituyendo el uraco.
Incidencia.
El uraco es permeable en el 50% de los recién nacidos y en
el 2% persiste permeable hasta la edad adulta sin que constituya
una entidad patológica. Su persistencia es más frecuente
en el sexo masculino y en pacientes con síndrome
de Prunne-Belly.
Cuando
se presenta una falla en la obliteración de la estructura,
se habla de uraco persistente y cuando existe paso de orina se trata
de una fístula del uraco.
Se argumentaba que debería existir
obstrucción distal de la uretra para que existiera fístula
lo que actualmente está descartado, puesto que en la mayoría
de los casos no existe obstrucción.
Diagnóstico.
El diagnóstico se sospecha por la salida de orina por el
ombligo, la cual se hace evidente una vez cae el cordón umbilical
en el octavo día de vida.
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Uraco
persistente. Nótese la salida de orina por el ombligo. |
El
diagnóstico se confirma con una fistulografía si la
salida de orina es abundante. La cistouretrografía miccional
también puede demostrar la fístula y confirma o descarta
la obstrucción distal del tracto urinario.
El
diagnóstico diferencial incluye la persistencia del conducto
onfalomesentérico y el granuloma umbilical. En la primera
entidad puede existir salida de contenido intestinal por el ombligo
y en la segunda el ombligo es húmedo, no hay salida de líquido
y con frecuencia se detecta un olor característico.
Tratamiento.
Sin tratamiento quirúrgico, la piel periumbilical se inflamará
y presentará los signos clínicos y físicos
de onfalitis por orina. El tratamiento consiste en la extirpación
completa del uraco con resección y cierre de la porción
vesical. Si coexiste obstrucción distal del tracto urinario
esta debe corregirse en primer lugar.
Lecturas
recomendadas.
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