| Iván
Molina Ramírez, M.D.
Cirujano Pediátrico
Universidad Nacional
Instituto Materno-Infantil
Bogotá, D.C.
Objetivos
-
Saber diferenciar las dos entidades.
- Conocer el manejo inicial del recién nacido con
defectos de la pared abdominal.
- Saber remitir en forma adecuado al recién nacido
con defectos de la pared abdominal. |
Definición.
Existen muchas formas de presentación de los defectos congénitos
de la pared abdominal, como la extrofia vesical o de cloaca, la
hernia umbilical, el síndrome de Prune-Belly, pero el onfalocele
y la gastrosquisis son las dos más importantes, En ambas
entidades existe un defecto en la pared abdominal y el recién
nacido presentará parte de sus vísceras por fuera
de la cavidad. Si el contenido está cubierto por una membrana,
que en su parte interna está recubierta de peritoneo y la
parte externa de membranas amnióticas con una delgada capa
entre ellas de gelatina de Wharton de denomina onfalocele. Pero
si el defecto de la pared es pequeño, a través de
los músculos rectos abdominales, lateral y a la derecha del
ombligo, y sin saco, se denomina gastrosquisis.
Embriología.
El
primer vestigio de pared primitiva se encuentra en el embrión
de 3 mm donde aparece una somatopleura. Durante la sexta semana
el mesodermo dorsolateral se expande en la pared lateral formando
los somitas laterales. La somatopleura del tórax y del abdomen
que se compone de ectodermo y mesodermo sin vasos, ni músculos,
ni nervios, es invadido durante la sexta semana por mesodermo de
los miotomas del lado de la columna vertebral formando los músculos
abdominales y separados en la línea media por los músculos
rectos abdominales.
Epidemiología.
Los
defectos de la pared abdominal que corresponden al onfalocele y
la gastrosquisis se presentan con una frecuencia de 1 por cada 7000
nacidos vivos y 1 por cada 5000 nacidos vivos respectivamente. La
mortalidad en el onfalocele está entre 30 y 70%, y en la
gastrosquisis está cercana al 20%; esta diferencia está
dada por un mayor porcentaje de malformaciones asociadas en el onfalocele.
Etiología.
Se
discute si la etiología primaria en el onfalocele es la falla
en el cierre de los pliegues laterales del abdomen o si es una falla
en el retorno del intestino medio a la cavidad abdominal que normalmente
se presenta hacia la décima semana de vida intrauterina.
Para la gastrosquisis se propone una ruptura tardía de la
membrana amniótica, lo que hace que no se encuentre recubrimiento
sobre el contenido herniado.
En la gastrosquisis, al nacimiento, se encuentra compromiso inflamatorio
del intestino que se encuentra por fuera de la cavidad abdominal.
La inflamación es producida por el líquido amniótico
y por la contracción de la pared abdominal que compromete
la perfusión intestinal.
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Gastrosquisis.
Compromiso inflamatorio de las asas intestinales. |
Malformaciones
asociadas.
Por
su etiología diferente, debemos clasificar las malformaciones
asociadas para cada una de las entidades. Las malformaciones asociadas
son más frecuentes en el onfalocele. En la gastrosquisis
es más frecuente la presencia de malformaciones gastrointestinales.
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Onfalocele |
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Sindrome
de Beckwith-Wiedemann
- Cardiopatías congénitas en el 50% de los
casos.
- Trisomia 13,18, 21.
- Defectos de la línea media superior con hernia
diafragmática y cardiopatía.
- Pentalogía de Cantrell.
- Defectos espinales, malformación anorectal con
extrofia vesical (complejo de O.E.I.S.)
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Gastrosquisis |
- Malrotación intestinal
- Atresia intestinal
- Criptorquidia
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Diagnóstico prenatal.
Cada
vez, y gracias al avance tecnológico de los equipos de ecografía
y a la experiencia de quien los interpreta, se hacen más
diagnósticos antes del nacimiento de estas anormalidades
de la pared abdominal, en la mayoría de los casos hacia la
semana 12 de vida intrauterina. Se puede determinar con ecografía
prenatal de detalle la presencia o no de saco en el defecto de la
pared, lo que determina el diagnóstico.
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Ecografía
prenatal de detalle. Onfalocele. |
Aunque no hay consenso en la determinación de la vía
del parto se recomienda en casos de gastrosquisis y de onfalocele
gigante realizar una cesárea programada dejando que el feto
llegue a término.
Tabla
1. Comparación entre gastrosquisis y onfalocele. |
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| Parámetro |
Gastrosquisis |
Onfalocele |
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| Tamaño
del defecto |
Pequeño |
Pequeño
o grande |
| Presencia
de saco |
Ausente
|
Presente |
| Localización
del ombligo |
A
la izquierda del defecto |
Central,
se inserta en el saco |
| Anormalidades
asociadas |
Infrecuentes |
Frecuentes
(cardiopatías, cromosomopatías) |
| Momento
de la lesión |
Embriopatía |
Fetopatía |
| Inflamación
intestinal |
Presente |
Ausente |
| Contenido |
Intestino |
Hígado,
intestino, bazo |
| Edad
materna |
Joven
|
Madura |
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Diagnóstico.
Resulta
relativamente fácil hacer el diagnóstico de los defectos
de la pared abdominal al momento del nacimiento si se tienen en
cuenta los parámetros descritos en la tabla.
Es importante hacer una clasificación del defecto de la pared
abdominal para tener un plan de manejo tanto preoperatorio como
operatorio.
El onfalocele se puede clasificar por su tamaño midiendo
el diámetro del defecto; si este es menor de 4 cm se considera
pequeño y si es mayor a 7 cm o igual al diámetro biparietal
se considera gigante; este último se puede diagnosticar en
el útero.
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Onfalocele
pequeño. |
Onfalocele
gigante. |
Otra
clasificación del onfalocele tiene en cuenta la integridad
del saco.
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Ejemplos
de onfalocele roto. En la imagen de la izquierda nótese
la presencia del hígado. |
La gastrosquisis también se ha clasificado según el
grado de compromiso inflamatorio del intestino.
| Clasificación
de la gastrosquisis según el grado de compromiso inflamatorio
del intestino. |
| Tipo
I: |
Peritonitis
leve con intestino normal. |
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| Tipo
II |
Peritonitis
severa. |
|
| Tipo
III |
Compromiso
intestinal con atresia, necrosis o perforación |

Perforación
gástrica.
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| Tipo
IV |
Necrosis
intestinal extensa. |
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Una
vez se realiza el diagnóstico se debe proceder a una reanimación
adecuada con énfasis especial en la administración
generosa de líquidos endovenosos y en la prevención
de la hipotermia. Los pacientes con gastrosquisis pueden requerir
entre 120 y 170 mL/kg en las primeras 24 horas. No se recomienda
colocar compresas húmedas sobre los defectos de la pared
abdominal pues una vez se secan se adhieren y por otra parte no
previenen la pérdida de líquidos y de calor. Recomendamos
introducir el contenido del defecto en una bolsa de viaflex estéril;
así se disminuyen la pérdida de líquidos y
de calor, se evita la contaminación y las asas pueden ser
observadas durante el transporte.
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Gastrosquisis.
Introduzca las asas intestinales en una bolsa de viaflex estéril.
Durante el transporte tenga presente vigilar la perfusión
de las asas intestinales. |
Debe colocarse una sonda orogástrica gruesa para descomprimir
el intestino.
En
términos generales se deben seguir los siguientes pasos:
-
Mantener la oxigenación, evitar la colocación
de CPAP nasal.
- Evitar la hipotermia.
- Colocar una sonda orogástrica.
- Iniciar líquidos parenterales
- Iniciar antibióticos.
- Iniciar bloqueadores H2.
- Exámenes de laboratorio.
- Imágenes diagnósticas.
- Valoración nutricional, cardiología y genética.
- Reservar cama en la U.C.I. neonatal.
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Manejo
operatorio.
El
objetivo fundamental del tratamiento de los defectos de la pared
abdominal es en la medida de lo posible realizar un cierre primario.
En la gran mayoría de los casos esto no es posible inicialmente,
porque el paciente durante el intento del cierre, este puede presentar
un síndrome de hipertensión abdominal caracterizado
por hipotensión, falla cardiaca, anuria y falla respiratoria
o dificultad para la ventilación mecánica. La presión
intra-abdominal se puede medir colocando una sonda en la vejiga
y nunca debe ser mayor de 12 cmH2O. El uso de un silo con una bolsa
de viaflex permite reducir en forma secuencial el contenido del
defecto.
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Gastrosquisis.
Cierre primario. |
Gastrosquisis.
Bolsa de viaflex. |
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Onfalocele.
Silo con bolsa de viaflex. |
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Onfalocele
gigante. Bolsa de viaflex. |
Debe
tenerse precaución con el uso de mallas sintéticas
puesto que éstas se adhieren al intestino y promueven la
aparición de fístulas.
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Gastrosquisis.
Uso de una malla sintética. Obsérvese la adherencia
de la asas intestinales a la malla. |
Es
importante tener en cuenta que casi todos estos pacientes requieren
una asistencia ventilatoria en el postoperatorio por varios días
y que por lo general desarrollan íleo prolongado y en algunos
casos, sobre todo en la gastrosquisis presentar enterocolitis postoperatoria.
Por lo tanto siempre debe colocarse un catéter venoso central
para alimentación parenteral.
Lecturas recomendadas.
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