Jorge
Rafael Villamizar R, M.D.
Otorrinolaringólogo
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
Manizales
Objetivos
Los tumores en edad pediátrica, tanto benignos como malignos,
son poco frecuentes. Generalmente los diagnósticos errados
de tumores, corresponden a procesos tipo hipertrofia de cornetes
inferiores secundaria a cuadros riníticos.
Pólipo antro-coanal de Killian.
Corresponde a una respuesta inflamatoria exagerada de la mucosa
de los senos que puede ser de origen local o sistémico.
Se origina por lo general en
la mucosa del seno maxilar y se extiende a la fosa nasal ocasionado
obstrucción.
Pólipos
alérgicos.
Se caracterizan por obstrucción que se acompaña
de rinorrea y mala respuesta a los medicamentos. En la rinoscopia
el fenómeno es bilateral y se origina en la mucosa del
seno etmoidal. Si el crecimiento es exagerado se observa en el
vestíbulo nasal sin necesidad de rinoscopia. Se asocia
a asma y a sensibilidad a la aspirina (síndrome de Samtre).
El manejo es médico con corticoides nasales e inhibidores
de leucotrienos. La cirugía endoscópica está
indicada cuando alcanzan gran tamaño, cuando existe recurrencia,
o cuando por su tamaño amplian el puente nasal y ocasionan
sinusitis crónica. No se asocian con malignidad.
Displasia fibrosa.
Es una proliferación benigna con reblandecimiento en los
huesos y se caracteriza por alteraciones faciales con compromiso
monostótico (75%) o poliostóticos (25%), acompañado
de obstrucción nasal. La tomografía es el mejor
método diagnóstico. Se hace quirúrgica si
ocasiona problemas obstructivos, invade la órbita o el
sistema nervioso central. Ocurre recurrencia en el 25% de los
casos.
Nasoangiofibroma.
Es
una lesión vascular unilateral caracterizada por epistaxis
y obtrucción nasal que ocurre en adolescentes del sexo
masculino. El aporte vascular procede de una rama de la arteria
maxilar interna, que se origina en los capilares subperiosticos
de la pared lateral de la nasofaringe. El examen rinoscópico
permite observar una lesión unilateral obstructiva con
rinorrea serosanguinoleta. Por el riesgo de sangrado no debe ser
sometida a biopsia. En la radiografía de los senos paranasales
se observa un abombamiento de la pared posterior del seno maxilar
(signo de Holman-Miller). La tomografía permite evaluar
la extensión y la relación con estructuras vecinas.
El tratamiento consiste en la resección, previa embolización
mediante angiografía.
Hemangioma.
Es
una lesión vascular de las vías respiratorias y
el más común es el hemangioma cavernoso. Se encuentra
asociado a lesiones en la piel de la cabeza y del cuello. Generalmente
remite de forma espontánea.
Craneofaringioma.
Es
una lesión originada en los restos epiteliales del saco
Rathe. Su localización primaria es intracraneal, pero se
puede extender a la nasofaringe y ocasiona obstrucción
nasal.
Mucocele.
Es
una tumoración blanda de crecimiento lento y progresivo,
secundaria a rinusinuistis crónica, con obstrucción
del ostium del seno y acumulación de material mucoide en
la cavidad del mismo. Se originan luego de trauma, cirugías
o procesos infecciosos crónicos. El sitio de mayor frecuencia
de aparición es el seno maxilar con invasión a las
órbitas, desplazado el globo ocular en dirección
caudal y externa y exoftalmos. No es común en niños,
más sí en los adultos (35 a 50 años). La
tomografía establece sus límites y la relación
con las estructuras vecinas. El manejo es quirúrgico, mediante
cirugía endoscopia o con colgajos osteoplásticos.
Tumores malignos.
Son raros en niños y se originan en la nasofaringe. Se
han descrito rabdomiosarcomas, sarcomas, melanomas y carcinoma
escamocelular. Se manifiestan con obstrucción nasal, epífora,
rinorrea sanguinolenta y epistaxis. Se estudian con tomografía
y resonancia para determinar su extensión y el grado de
destrucción. La biopsia incisional permite la clasificación
histolótica. El más frecuente en menores de 15 años
es es el rabdomiosarcoma que se origina en la nariz y la nasofaringe
y que se trata con cirugía–radioterapia-quimioterapia,
con una sobrevida del 70% a los cinco años.
Criterios de remisión.
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Masa en las fosas nasales en el meato medio.
- Epistaxis que acompaña a una lesión en
la fosa nasal.
- Lesiones de la fosa nasal con alteraciones orbitarias.
- Deformidad facial secundaria a una lesión en
la fosa nasal.
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Lecturas
recomendadas.
