Jorge
Rafael Villamizar R, M.D.
Otorrinolaringólogo
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
Manizales
Objetivos
Es
el proceso inflamatorio de la mucosa y del tejido linfático
del anillo de Waldeyer. El agente etiológico más
frecuente son los virus en un 70% de los casos, seguido por las
bacterias. Se presenta después de los dos años y
es rara antes de esta edad, por la presencia de anticuerpos de
la madre. El tejido linfoideo se convierte en una barrera contra
los procesos infecciosos por vía aérea con contaminación
oral, al producir IgA secretora. Los episodios de faringoamigdalitis
son más frecuente en invierno y de origen viral. La faringoamigdalitis
resulta de la invasión del tejido linfático por
virus o bacterias, relacionados con infecciones respiratorias
altas.
Etiología.
Existen
11 especies de microorganismos saprófitos o no patógenos,
que deben tenerse en cuenta con el propósito de no realizar
tratamientos innecesarios.
Las infecciones de origen viral se presentan en un 70 % de los
casos, generalmente por adenovirus, pero también se encuentran
virus de la influenzae A y B, parainfluenzae, virus de Epstein
Barr, enterovirus y herpes simple. Entre las bacterias el estreptococo
beta hemolítico del grupo A (estreptococo piógenes)
es el principal agente causal. Otras bacterias son el Haemophilus
influenzae, Estafilococo aureus, B catarralis,
micoplasma, bordetella pertusis, bacteroides. Con el
uso indiscriminado de la penicilina surgen cepas resistente productoras
de betalactamasa.
Diagnóstico clínico.
El
proceso por lo general es secundario a un proceso infeccioso de
las vías aéreas superiores. La forma viral se ve
precedida de un proceso gripal producido por adenovirus y se manifesta
con un cuadro febril, dolor faríngeo, ardor en nasofaringe,
amígdalas congestivas, además de adenopatias cervicales
dolorosas. No se observan exudados ni membranas y su evolución
es corta, entre 3 a 5 días.
Los cuadros bacterianos se manifiestan con malestar general, exudado
en las amígdalas, adenopatías unilaterales y dolor
abdominal. La diferencia entre los cuadros virales y bacterianos
en ciertas ocasiones es difícil por que se hace necesario
recurrir a los métodos paraclínicos.
| Faringoamigdalitis.
Diagnóstico diferencial entre la etiología
bacteriana y viral. |
| Bacteriana |
Viral |
-
Fiebre
- Cefalea
- Naúseas y vómito
- Dolor abdominal
- Petequias en el paladar
- Eritema y edema de la úvula
- Adenopatía cervical anterior unilateral
- Dolor de garganta
|
-
Ausencia de fiebre
- Conjuntivitis
- Tos
- Rinitis
- Disfonía
- Úlceras o vesículas
- Diarrea
- Edad: menor de tres años o mayor de 30.
|
Tipos.
Clínicamente
se clasifican en cuatro tipos así:
-
Inflamatoria. Eritema marcado, tumefacción,
congestión de los pilares anteriores y posteriores,
pared faríngea congestiva, sin exudado, ni membranas.
Su etiología es viral.
- Exudativa o folicular. Inicia más rápido,
mayor compromiso del estado general. Se encuentran amígdalas
inflamadas con membranas grisáceas y criptas con
exudado purulento. Las membranas se pueden remover sin
ocasionar sangrado. Su etiología es bacteriana.
- Membranosa o pseudomembranosa. Se observa con
menor frecuencia, con pseudomembranas adheridas, que sangran
al retirarse y se extiende a otras estructuras vecinas.
Se observa en la difteria.
- Ulcerativa. Se encuentran úlceras recubiertas
por pseudomembranas necróticas, con múltiples
ulceras pequeñas. Su etiología es viral.
Todas las anteriores se acompañan de adenopatias
regionales bilaterales. |
Amidaglitis
crónica.
Se
observa en niños mayores o adultos con procesos infecciosos
a repetición, congestión de los pilares y adenopatias
satélites en la cadena yugular. La amigdalitis crónica
se acompaña de acumulación de caseum, que ocasiona
molestias locales, sensación de cuerpo extraño y
halitosis.
En caso de ocurrir hiperplasia del tejido adenoamigdalar secundaria
a procesos infecciosos o alérgicos se produce obstrucción
de la vía aérea, apnea nocturna y si se prolonga
puede ocurrir cor pulmonar.
Exámenes paraclínicos.
Además
de los hallazgos clínicos ya descritos, el cultivo de las
secreciones de las amígdalas o de la pared faríngea
permite descartar o confirmar la presencia de estreptococo beta
hemolítico del grupo A en un período de 48 a 72
horas. Las pruebas de detección rápida son inespecíficas,
de difícil interpretación, costosas y tienen una
sensibilidad baja (60%). Los hallazgos en el cuadro hemático
y una velocidad de sedimentación globular elevada orientan
hacia un cuadro bacteriano. Las antiestreptolisinas no tienen
valor para el diagnóstico agudo; son útiles para
el seguimiento y su importancia radica en la confirmación
de un diagnóstico en retrospecto en pacientes con fiebre
reumática o glomerulopatía.
Tratamiento.
En los casos en que la clínica y los examenes de laboratorio
no son positivos para un cuadro de amigdalitis bacteriana, se
debe iniciar un tratamiento sintomático (analgésicos,
antipiréticos, hidratación, líquido fríos),
con una observación estrecha y si los síntomas persisten
luego de 3 a 5 días puede estar indicado iniciar tratamiento
antibiótico. Los antisépticos locales logran una
limpieza mecánica y tienen efecto anestésico local
temporal. Si se confirma etiología bacteriana el tratamiento
tiene como objetivos prevenir las complicaciones supurativas y
no supurativas, disminuir el riesgo de infección en la
comunidad, y disminuir la duración y la severidad de los
síntomas; este último concepto ha sido controvertido
por algunos autores.
Si
se confirma infección por estreptococo el antibiótico
de primera elección continúa siendo la penicilina
por la baja resistencia bacteriana, su bajo costo, su espectro
específico y sus bajos efectos colaterales. El tratamiento
con penicilina benzatínica se recomienda en pacientes con
intolerancia al antibiótico por vía oral o en aquellos
con poca adherencia al tratamiento; la inyección es dolorosa
pero la aplicación a temperatura corporal e intramuscular
profunda mitiga el dolor. Las presentaciones orales se absorben
poco debido al pH gástrico, pero en cantidad suficiente
para controlar el estreptococo beta hemolítico del grupo
A. Otros antibióticos de útiles son las cefalosporinas
de primera generación y los macrólidos (en casos
de alergia a las penicilinas), pero estos últimos son costosos
y que favorecen la resistencia en casos de tratamientos acortados.
La amoxacilina no se recomienda por la posibilidad de toxicidad
hepática en los casos de mononucleosis infecciosa no diagnosticada.
|
Antimicrobiano |
Dosis
y frecuencia |
Duración |
| Penicilina
V |
Menor
de 12 años. 50.000 U/kg/c 12 horas
Mayor
de 12 años. 1.000.000 U cada 12 horas |
10
días |
| Penicilina
G benzatínica |
Menor
de 6 años. 600.000 U
Mayor
de seis años. 1.200.000 U |
Única |
Alergia
a la penicilina
Eritromicina (etilsuccinato) |
Niños.
40 mg/kg/c 8-12 hs
Adultos.
250 mg c/8 hs ó 500 mg c/12 hs |
10
días |
|
Amigdalectomía.
Está indicada en pacientes con procesos infecciosos a repetición
de causa bacteriana y mala respuesta al manejo médico o
en aquellos con 5 a 7 episodios en dos años consecutivos
o más de siete episodios en el último año.
Otras indicaciónes quirúrgicas son la amigdalitis
asociadas a procesos febriles que puede desencadenar convulsiones,
hipertrofia obstructiva con apnea del sueño, en la asimetría
amigdalina con lesiones sospechosas de tumores o en los casos
de otitis media recurrente con amigdalitis aguda. Son indicaciones
relativas los abscesos periamigdalinos, en portadores de
bacilos de la difteria, y en los casos fiebre reumática
comprobada con foco infeccioso amigdalino. La amigdalectomías
está contraindica en pacientes con discrasias sanguíneas,
en los procesos infecciosos agudos, en pacientes con procesos
sistémicos no controlados y en los pacientes con paladar
hendido. Aún es discutido el tópico del compromiso
de la inmunidad postamigdalectomía pero no existe evidencia
que compruebe el descenso en los niveles de inmunoglobulinas,
en especial la tipo A.
Criterios
de remisión al otorrinolaringólogo |
-
Problema obstructivos.
- Infecciones amigdalares a repetición.
- Sospecha de neoplasias.
- Apnea del sueño.
- Amigdalitis que concomitan con otitis media a repetición.
|
Lecturas
recomendadas
