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| Jorge
Rafael Villamizar R, M.D.
Otorrinolaringólogo
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
Manizales
Objetivos
Es
más frecuente entre los 4 y 6 años de edad, como consecuencia
de la gran vascularidad de la mucosa nasal. Es más frecuente
en niños de sexo masculino. Ocurre secundaria a trauma local,
síndromes febriles, calor excesivo, infecciones nasosinusales
y en raras ocasiones a procesos hematológicos. El sitio más
frecuente de origen es el plexo de Kiessebach, donde se forma la
anastomosis de la arteria esfenopalatina con la arteria etmoidal
anterior.
Se
debe realizar una historia clínica completa para investigar
factores predisponentes locales o sistémicos. La rinoscopia,
previa colocación de vasoconstrictor, retiro de los coágulos
y costras, permite localizar el sitio problema donde existe sangrado
activo o costras hemáticas.
Se solicitan pruebas de laboratorio si hay historia familiar de
discrasia sanguínea, presencia de palidez mucocutánea
o soplos, o cuando las hemorragias son severas o hay sangrado de
otros sitios (encías o tubos digestivo). En estos casos deben
solicitarse tiempo de protombina, tiempo parcial de tromboplastina
(T.P.T.), cuadro hemático completo, recuento de plaquetas
y retracción del coágulo.
El tratamiento del sangrado agudo se hace con la colocación
de una torunda de algodón con agua oxigenada o vasoconstrictor
en la fosa nasal afectada, ejerciendo presión externa durante
cinco a diez minutos. El paciente se debe examinar sentado, con
una buena iluminación; se revisa la cavidad nasal, se retiran
coágulos, se identifica el sitio sangrante, y previa colocación
de xilocaina o cocaina al 4% se coagula con nitrato de plata o ácido
tricloacético. Se deje evitar sonarse, retirarse costras
y en el sitio cauterizado se coloca una crema con estrógenos
o antibiótico que permita la caída de las costras
en la forma menos traumática. Se deben evitar las cauterizaciones
bilaterales o mediante corriente eléctrica, por la posibilidad
de perforación septal. En caso de sangrados que no se detengan
con el manejo descrito, se recomienda taponamiento anterior con
mechas impregnadas en antibióticos por 72 horas, además
de formulación de antibióticos y analgésicos.
Los sangrados posteriores son raros en los niños.
Lecturas
recomendadas
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