| Ramón
Vega , M.D.
Cirujano Pediátrico
Instituto Nacional de Cancerología
Bogotá, D.C.
Galo Veintemilla , M.D.
Cirujano Pediátrico
Instituto Nacional de Cancerología
Bogotá, D.C.
Objetivos
-
Definir las caracteristicas clínicas y epidemiológicas del neuroblastoma.
-
Determinar las diversas pautas de diagnóstico, estadificación, tratamiento y pronóstico de la patología. |
Generalidades.
El
neuroblastoma con sus variantes, constituye el tumor sólido
extracraneano más frecuente en los niños; inicialmente
se denominó neuroblastoma al más maligno del grupo,
ganglioneuroma al benigno y ganglioneuroblastoma al intermedio;
su agresividad biológica, resistencia al tratamiento oncológico
convencional y maduración hacia formas más benignas
lo hacen muy atractivo para los investigadores y en cierta forma,
un reto para ellos. Embriológicamente se deriva de la cresta
neural, es muy frecuente en lactantes y preescolares y se hace más
agresivo a medida que aumenta la edad. Recientemente se han definido
tres tipos de neuroblastoma, de menor a mayor gravedad, los cuales
se pueden determinar de acuerdo a variables biológicas y
genéticas en el tejido tumoral. A pesar de los avances en
el tratamiento de diversos tumores pediátricos, los tipos
más agresivos del neuroblastoma siguen teniendo una alta
mortalidad.
Embriología.
Los
tumores neuroblásticos se originan en la glándula
suprarrenal o los ganglios simpáticos a partir de células
primordiales derivadas de la cresta neural específicamente
en los neuroblastos simpáticos post-ganglionares; cuando
estos maduran dan origen a las células ganglionares. Se considera
que la falla en la diferenciación de los neuroblastos puede
ser la causa de este tumor.
Becwith
y Perrin en 1.963, describieron nódulos neuroblásticos
sólidos que semejan neuroblastoma in situ; se presentan frecuentemente
en niños menores de 3 meses y se pueden observar en casi
todos los embriones entre las semanas 17 y 20 de gestación;
hoy se sabe que la mayoría involucionan. También es
bien conocida la regresión espontánea de neuroblastomas
clínicamente evidentes.
Los
tumores neuroblásticos están emparentados desde su
origen con las neoplasias dependientes del neuroectodermo, (Imagen
1); tienen una raíz común y comparten algunos marcadores
inmunohistoquímicos, lo que puede hacer difícil su
diagnóstico histológico especialmente en tumores indiferenciados.
|
Imagen
1. Embriología del neuroblastoma. |
Bioquímica.
Tanto
los neuroblastos como las células ganglionares producen catecolaminas
y sus metabolitos van a excretarse por la orina. Las células
inmaduras (neuroblásticas) no pueden convertir la dopamina
en norepinefrina por carecer de la enzima correspondiente (Imagen
2). De esta manera los neuroblastomas excretan mayor cantidad de
ácido homovalínico (HVA) y los tumores más
maduros, ácido vanilmandélico; (VMA) la relación
aumentada del primero sobre el segundo ha sido utilizada como indicador
de mal pronóstico.
La excreción de adrenalina y noradrenalina en orina no es
tan útil como la de sus metabolitos predecesores, especialmente
en orina de 24 horas. Por la producción de catecolaminas
la hipertensión arterial es una consecuencia natural; es
importante su determinación en todos los niños con
tumor neuroblástico, sin embargo no son frecuentes las crisis
hipertensivas en estos pacientes.
|
Imagen
2. Catecolaminas en neuroblastoma. |
Genética.
Los
tumores neuroblásticos con evidencia de maduración
se acompañan de pocas alteraciones genéticas y usualmente
son triploides, mientras que los más agresivos tienen pérdida
de material cromosómico en 11q y 14q, ganancia en 17q o deleción
1p36; generalmente son diploides o tetraploides. Estas alteraciones
tienen un claro significado pronóstico.
Biología.
El
neuroblastoma es el tumor más complejo de los niños;
se conocen un sin número de sustancias derivadas que le permiten
ser más agresivo, resistente a la quimioterapia o por el
contrario involucionar a veces calcificándose, o madurar.
El propósito de este libro no es hacer un análisis
erudito del tema, pero sí lograr un entendimiento somero
sobre el comportamiento de esta neoplasia.
Factores
de maduración: El factor de crecimiento nervioso (NGF) está
mediado por la tirosina kinasa A (TRK-A) y tiene que ver con la
maduración y/o regresión del neuroblastoma; de manera
contraria, el factor de maduración derivado del cerebro (BDNF)
mediado por la tirosina kinasa B (TRK-B) está relacionado
con tumores altamente agresivos, metástasis y quimioresistencia.
Oncogene
N-myc: Se localiza en el brazo corto del cromosoma 2 (locus 2p24.1);
al formar un dímero con una proteína denominada Max,
activa la transcripción y por ende la duplicación
celular; entre más copias existan de este oncogene, mayor
será la agresividad del tumor. Los estados avanzados tienen
amplificación del N-myc hasta en un 40%. Su determinación
define claramente pronóstico.
Brodeur
en 1.997 y 1.999 definió 3 tipos de neuroblastoma de acuerdo
a variables genéticas y biológicas, las cuales se
relacionan con un pronóstico tan disímil como mayor
al 95% en el tipo I y menor al 25% en el tipo 3.
|
Tipo
1 |
Aumento
de TRKA
Inestabilidad mitótica
Hiperdiploides |
|
Tipo
2 |
Aumento
de TRKB
Inestabilidad genómica
Rearreglos: +17q, -11q, -14q
Una copia MYCN |
|
Tipo
3 |
Aumento
de TRKB
Pérdida de heterozigocidad (LOH) 1p
Amplificación MYCN |
Algunas
de las substancias derivadas de este grupo de tumores son utilizadas
como marcadores tumorales: la deshidrogenasa láctica es inespecífica
y tiene que ver con el volumen tumoral; otras como la ferritina y
la enolasa neuronal específica están más relacionadas
con los tumores neuroblásticos; todas son indicativas de mal
pronóstico.
Epidemiología.
En
los países desarrollados es el tumor sólido extracraneal
más frecuente correspondiendo entre el 8 y 10% de todas las
neoplasias malignas pediátricas; antes de los 5 años
se presentan el 89.4% de los casos con un promedio de 22 meses;
la distribución es similar para ambos sexos. Por su elevada
mortalidad es causa de un gran número de decesos. En la casuística
del INC, quizás por lo selectiva solo correspondió
al 6% con predominio del sexo masculino: 52 casos. (59.1%) 65 pacientes
(73.9%) fueron menores de 4 años.
Patología.
Los
tumores neuroblásticos son compuestos con una proporción
variable de células ganglionares, estroma schawanniano y
neuroblastos. La relación entre ellos indica el grado de
maduración (estroma y células ganglionares) o desdiferenciación
(neuroblastos).
Esta es la clasificación internacional, acordada por expertos
en 1999:
| Neuroblastoma
(estroma pobre schwanniano) |
-
Indiferenciado
- Pobremente diferenciado
- Diferenciado
|
| Ganglioneuroblastoma
intermixto (Rico en estroma schwanniano) |
| Ganglioneuroma
(estroma schwanniano dominante) |
-
En maduración
- Maduro
|
| Ganglioneuroblastoma
nodular (compuesto schwanniano de estroma rico/dominante y pobre).
|
|
El
predominio de estroma hace relación a más de 95% (dominante),
50 a 95% (rico) y menos del 50% (pobre); la diferenciación
depende del predominio de las células ganglionares con disminución
de los neuroblastos. Macroscópicamente los tumores menos
diferenciados (neuroblastomas) son violáceos y friables;
los ganglioneuromas en cambio son duros y con un color nacarado.
En la maduración tumoral hay una transición entre
los dos estados y a veces coexisten algunas de estas características.
Todo ganglioneuroma ha sido previamente un neuroblastoma antes de
madurar.
Presentación clínica.
Habíamos
visto que los tumores sólidos se manifiestan por tres razones:
primario, productos bioquímicos y metástasis. Este
grupo es afectado por cada una de estas variables de manera que
es la neoplasia más rica en sintomatología.
Primario.
Las cadenas ganglionares simpáticas van desde el cuello hasta
la pelvis y puede haber tumores en todos estos sitios anatómicos;
es remarcable que los cervicales y torácicos son más
frecuentes en los lactantes menores y los abdominales, especialmente
los adrenales, en los mayores de un año. Los paravertebrales
pueden invadir los forámenes de conjugación y producir
compresión medular; los abdominales se pueden asociar a varicocele.
Por su cercanía con la línea media y su agresividad
es muy frecuente que estas masas la sobrepasen. Aparte de la tumefacción
y su sintomatología vaga evidenciable por inspección
y/o palpación en cuello y abdomen, la presencia de masa ocupando
espacio produce fenómenos específicos en tórax
con sintomatología respiratoria generalmente vaga; rara vez
hay síndrome de vena cava superior: A veces es la presencia
de miosis, ptosis y anhidrosis en el síndrome de Horner de
tumores cervicales o torácicos altos lo que hace manifiesta
la enfermedad. En abdomen podemos observar vómito, distensión
abdominal o dolor. A nivel de la pelvis, la enfermedad se puede
poner al descubierto ante la presencia de estreñimiento o
sintomatología urinaria baja como retención urinaria
o disuria. Rara vez un bebé con masa abdominal tiene un aumento
súbito del tamaño de la lesión con deterioro
secundario a sangrado intratumoral. En los niños con ganglioneuroma
es frecuente la infiltración de grandes vasos arteriales
que podría producir cuadros cataclísmicos de hemorragias
espontáneas o sangrado masivo transoperatorio.
Productos
bioquímicos.
Las substancias derivadas del neuroblastoma son muchas: las catecolaminas
son causa de hipertensión arterial, documentada en el 58.82%
de la casuística del INC; también se ha reportado
hipersecreción de catecolaminas con sudoración, palidez,
cefalea, palpitaciones e hipertensión. El péptido
intestinal vasoactivo es causante de severos cuadros diarreicos
asociados a enterocolitis con disturbios hidroelectrolíticos
que son de muy difícil manejo y desaparecen con el control
de la neoplasia. El síndrome de opsoclonus-mioclonos, llamado
de los ojos danzarines, caracterizado por movimientos rápidos
e involuntarios de los ojos, ataxia troncal y déficit congnoscitivo
y del lenguaje no desaparece con el control de la enfermedad. Poco
frecuente es la presencia de irritabilidad y dolor óseo o
calcificaciones extratumorales por la asociación de la neoplasia
con hipercalcemia.
Metástasis.
Las metástasis del neuroblastoma se presentan con frecuencia
en tejidos blandos e hígado en los lactantes menores. Podemos
observar nódulos subcutáneos violáceos que
con la maduración espontánea se hacen duros y pierden
su coloración (Imágenes 3 y 4). La severa distensión
abdominal por metástasis hepáticas en lactantes, puede
causar distrés respiratorio, compresión renal y/o
de la vena cava inferior con falla renal o edemas (Imagen 5). Estos
niños ameritan urgentemente tratamiento oncológico
pues la mortalidad en esta situación es muy alta. En los
niños mayores, la diseminación puede ser por vía
linfática o hematógena. Los neuroblastomas avanzados
frecuentemente tienen metástasis ganglionares regionales
al diagnóstico. El compromiso hematógeno a distancia
en estos pacientes tiene preferencia por la médula ósea,
cortical del hueso y tejidos blandos. La invasión a piel
de novo es rara en niños mayores, más frecuentemente
corresponde a lesiones previas en vías de maduración.
Igual podemos decir acerca del compromiso masivo hepático;
sin embargo las metástasis hepáticas si son frecuentes
en estos pacientes. La infiltración medular puede afectar
las 3 líneas celulares; es frecuente el compromiso secundario
del estado general. La infiltración retrobulbar con equimosis
periorbitaria (ojos de mapache, imagen 6) y usualmente nódulos
en cráneo es una forma de presentación de esta neoplasia
en los casos más agresivos. Muchos de los pacientes con neuroblastoma
han visitado clínicas de reumatología por dolores
osteoarticulares crónicos, secundarios a la infiltración
cortical ósea. Las metástasis a pulmón y cerebro
son raras y generalmente son vistas en estados terminales.
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Imágenes
3 y 4. Metástasis de neuroblastoma. Nódulos
subcutáneos. |
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| Imagen
5. Metástasis hepáticas de neuroblastoma. Distensión
abdominal masiva. |
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Imagen
6. Neuroblastoma. Ojos de mapache. |
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Imagen
7. Infiltración ósea. |
Se
ha reportado asociación con otras enfermedades como Hischsprung,
síndrome de la Ondina, neurofibromatosis tipo I, síndrome
de Beckwith-Wiedemann o de DiGeorge, pero esto no es frecuente.
Diagnóstico.
El
consenso internacional para neuroblastoma ha especificado los criterios
diagnósticos como sigue:
-Diagnóstico
patológico inequívoco
(Con o sin Microscopía Electrónica, Inmunohostoquímica
o catecolaminas
en orina)= > 3 D
-Médula ósea inequívoca (Con o sin Inmunohistoquímica;
catecolaminas en orina +)
- Histología equívoca: Cariotipo (MYCN, deleción
1p36) |
Esto
quiere decir que sin histología o genética no hay
diagnóstico de tumor neuroblástico, a pesar de catecolaminas
elevadas e imágenes sugestivas. El paciente no debe iniciar
tratamiento hasta completar los requisitos diagnósticos,
a menos que se trate de una urgencia vital. Estos son los exámenes
recomendados por el mismo consenso internacional:
-
TAC o RNM del primario
- Biopsia y aspirado de médula ósea bilateral
- Serie ósea metastásica y gammagrafía
ósea o MIBG
- TAC o RNM abdominal
- Rx de tórax - TAC o RNM a necesidad
|
El
neuroblastoma generalmente es ávido por la metayodobencil
guanidina; (MIBG) cada vez se usa más este fármaco
para la evaluación inicial y el seguimiento, el cual también
se hace con nuevo TAC del primario y aspirado de médula ósea
cuando el paciente ha sido sometido a tratamiento de quimioterapia
pre-operatoria. (neoadyuvante)
Como
la incidencia de primarios abdominales es muy alta, siempre se recomienda
TAC abdominal, aún en tumores de cuello o tórax. Importante
evaluar muy bien el mediastino posterior, pues es fácil omitir
un tumor pequeño (Imagen 8).
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Imagen
8. Masa paravertebral izquierda. |
El
perfil bioquímico incluye determinación de ácido
homovalínico (HVA) y vanilmandélico (VMA) en orina
de 24 Hs, ferritina y enolasa neuronal específica; otros
estudios más sofisticados no existen aún en nuestro
medio. Se complementan los estudios con los correspondientes a las
3 líneas sanguíneas.
Una
vez sospechado el diagnóstico es necesario confirmarlo mediante
biopsia; si hay indicios de invasión medular puede ser suficiente
con un aspirado y biopsia bilateral de médula ósea;
es necesario evaluar muy bien el tipo de biopsia. Intentar sin recursos
ni experiencia la resección de estos tumores tiene mucho
riesgo y poco beneficio para el paciente; incluso la biopsia abierta
en tumores masivos si no se hace con cuidado puede terminar en sangrado
incontrolable. Nosotros preferimos las biopsias abiertas en los
tumores abdominales de niños pequeños, las demás
las hacemos con aguja. No hacemos laparotomía, es decir,
no exploramos la cavidad abdominal en tumores masivos por el riesgo
de sangrado.
Estadificación.
Han
existido diversas formas de ver las cosas desde la clasificación
por estadíos de la Dra. Linda Evans hace más de 3
décadas hasta 1.998 cuando el consenso de expertos publicó
la estadificación internacional:
| Neuroblastoma
International Neuroblastoma Staging System (INSS) |
| Estadío
1 |
Tumor
localizado confinado al área de origen, con resección
macroscópica completa, con o sin enfermedad residual
microscópica. Nódulos linfáticos ipsilaterales
representativos negativos para tumor microscópico (los
ganglios adheridos al tumor y removidos con el tumor primario
pueden ser positivos) |
| Estadío
2A |
Tumor
localizado con resección macroscópica incompleta.
Nódulos linfáticos ipsilaterales representativos
no adheridos a la masa negativos microscópicamente
para tumor. |
| Estadío
2B |
Tumor
localizado con o sin resección macroscópica
completa, con nódulos linfáticos ipsilaterales
no adheridos positivos para tumor. Los nódulos contralaterales
aumentados de tamaño deben ser negativos microscópicamente.
|
| Estadío
3 |
Tumor
unilateral irresecable que infiltra a través de la
línea media con o sin compromiso de nódulos
linfáticos regionales. O tumor unilateral localizado
con compromiso contralateral de nódulos linfáticos
regionales; o tumor en la línea media con extensión
bilateral por infiltración (irresecable) o por compromiso
de nódulos linfáticos. La línea media
se define como la columna vertebral. Los tumores que se originan
en un lado y cruzan la línea media deben infiltrar
más allá del lado opuesto de la columna vertebral.
|
| Estadío
4 |
Cualquier
tumor primario con diseminación a nódulos linfáticos
distantes, hueso, medula ósea, hígado, piel
y/o otros órganos (excepto como se define 4S). |
| Estadío
4S: |
Tumor
primario localizado (estadíos 1, 2A o 2B), con diseminación
limitada a la piel, hígado, y/o médula ósea
(limitado a niños menores de 1 año de edad).
El compromiso de la médula debe ser mínima (ej.
< 10% del total de células nucleadas identificadas
como malignas en la biopsia o en el aspirado de médula
ósea). Compromiso más extenso de la médula
ósea debe considerarse enfermedad en estadío
4. Los resultados de la gamagrafía con metaiodobenzilguanidina
(MIBG) (si se realizó) debe ser negativa para enfermedad
en la médula ósea. |
http://cancer.med.upenn.edu/pdq/
Tratamiento.
El
tratamiento de los tumores neuroblásticos se tiene que adaptar
al tipo de neuroblastoma que bien definió Brodeur:
| Riesgo
alto |
Quimioterapia
+ cirugía
Transplante de médula ósea
Radioterapia |
| Riesgo
estándar |
Quimioterapia
+ cirugía |
| Riesgo
bajo |
Cirugía |
Una
vez confirmado el diagnóstico de neuroblastoma tipo 3, se
inicia quimioterapia intensiva; en nuestro medio no contamos con
la megaterapia y rescate con médula ósea autóloga
o células madre igualmente autólogas (transplante
de médula ósea) de manera que una vez que se ha obtenido
una respuesta parcial con desaparición del tumor metastásico
en hueso y médula ósea se lleva el paciente a resección
electiva, para continuar el tratamiento con quimioterapia y radioterapia.
En varios pacientes se obtienen sobrevidas entre 2 y 5 años,
algunas veces curación.
Los
casos de neuroblastomas tipo 2 son tratados de manera similar, pero
con mejor respuesta y mayor sobrevida. Realmente en nuestro país
no es fácil diferenciar claramente entre los tipos 2 y 3.
Los primeros usualmente son pacientes con tumores en estados III,
histología favorable y evidencia muy clara de maduración
después de la quimioterapia.
Los
neuroblastomas estados I y II con histología favorable o
en niños pequeños son sometidos a resección
del primario y rara vez necesitan tratamiento adicional.
Punto
aparte son los bebés con estados IVs. Esta denominación
“s” viene de “special”; son estados IV por
la presencia de metástasis en sitios específicos pero
con un comportamiento biológico muy favorable y pronóstico
muy bueno; los factores de riesgo son: edad menor a 4 semanas, insuficiencia
respiratoria y falla renal o edemas por compresión tumoral.
Estos pacientes serán tratados con QT o RT según criterio
del grupo terapéutico. Los demás se consideran como
riesgo bajo y se pueden manejar solo con biopsia o resección
del primario; en todos los casos, se debe hacer un seguimiento cuidadoso.
Los
tumores asociados a bloqueo medular pueden ser descomprimidos de
urgencia preferiblemente por laminotomía y luego sometidos
a quimioterapia.
Entre
1.988 y 1.993 también por consenso se han definido los criterios
de respuesta al tratamiento, lo que permite que todos hablemos el
mismo idioma.
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Respuesta |
Primario |
Metástasis |
Marcadores |
| Completa |
Sin
tumor |
No
|
HVA/VMA
normales |
| Parcial
muy buena |
Reducción
> 90% y < 100% |
Excepto
hueso, no hay lesiones nuevas |
HVA/VMA
disminuyen > 90% |
| Parcial |
Reducción
50-90% |
No
hay lesiones nuevas, reducción 50-90%, MO + sólo
en una muestra |
HVA/VMA
disminuyen 50-90% |
| Mixta |
No
hay lesiones nuevas, reducción > y <al 50% en
lesiones diferentes, < 25% de progresión en lesiones
previas |
| Sin
respuesta |
No
hay lesiones nuevas, reducción <al 50%; progresión
en lesiones previas< 25% |
| Enfermedad
progresiva |
Cualquier
lesión nueva, aumento de las preexistentes > 25%,
M.O.+, (previa -) |
Esta
evaluación se hace al final de la inducción (3-4 meses),
final de tratamiento (8-12 meses), antes y después de procedimientos
quirúrgicos, antes de transplante de medula ósea y
previo a tratamientos especiales.
Pronóstico.
La
edad es el factor pronóstico clínico más relevante;
está relacionada a estadíos tempranos (1,2,4s) y primarios
en sitios favorables; su relación con el N-myc es lejana,
menos del 5% de estos tumores tienen amplificación del oncogén.
Los marcadores de mal pronóstico como la ferritina > 100
mg, enolasa > de 150 ng/Dl, relación inversa del HVA/VMA,
dependen fundamentalmente del N-myc. Los grupos pronósticos
van de la mano con los tipos de neuroblastoma descritos con Brodeur.
Seguimiento.
El
esquema de seguimiento incluye examen físico e imágenes
del sitio del primario y las metástasis al diagnóstico
con una periodicidad decreciente a partir del fin de tratamiento.
Lecturas
recomendadas
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