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| Ana
Cristina Orrego G, N.D.
Grupo de Soporte Metabólico
y Nutricional
Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja
Manizales
Ismenia Correa G, N.D., E.N.C.
Profesora Asociada
Universidad de Caldas
Grupo de Soporte Metabólico y Nutricional
Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja
Manizales
Objetivos
-
Conocer las indicaciones y contraindicaciones del soporte
enteral.
-
Describir las diferentes vías de acceso para el soporte
enteral.
-
Conocer los elementos necesarios y los métodos de
administración.
-
Conocer los componentes de las dietas enterales.
-
Determinar las consideraciones a tener lugar para la selección
de las fórmulas enterales.
-
Conocer los métodos de monitoreo.
-
Reconocer las diferentes complicaciones y su manejo inicial.
|
El
soporte enteral especial se define como la técnica de suministrar
a través de la boca o directamente al tracto gastrointestinal
fórmulas comerciales mediante sondas para alimentación.
Las fórmulas pueden ser líquidas o en polvo y pueden
suministrarse como complemento a la alimentación diaria o
como única fuente de nutrición.
El
suministro de nutrientes vía enteral, así sea en pequeñas
cantidades representa beneficios, tales como:
-
Estimular
significativamente la producción de hormonas tróficas:
gastrina, GIP.
- Mantener la función del intestino como barrera.
- Facilitar la maduración de la función gastrointestinal.
- Mejorar la función inmune.
- Favorecer una mejor tolerancia a la alimentación.
- Permitir una duración más corta de la nutrición
parenteral.
- Prevenir las complicaciones asociadas con la nutrición
parenteral.
|
Indicaciones
y contraindicaciones.
En
términos generales el soporte enteral especial está
indicado en pacientes con tracto gastrointestinal parcial o totalmente
funcionante cuando la ingesta habitual voluntaria es incapaz de
satisfacer las necesidades nutricionales para mantener una composición
y funciones corporales normales. En Tabla 1 se presentan algunas
indicaciones específicas.
| Tabla
1. Indicaciones de la nutrición enteral |
| Hipermetabolismo |
Trauma
Sepsis
Quemaduras
Posquirúrgico de cirugía mayor
Transplante de órganos
Síndromes de inmunodeficiencia adquiridos |
| Insuficiencia
de órganos |
Insuficiencia
hepática
Insuficiencia renal
Insuficiencia respiratoria (conectado a ventilador)
Insuficiencia cardiaca
Insuficiencia del sistema nervioso central (estados comatosos)
Insuficiencia orgánica múltiple |
| Enfermedades
neurológicas |
Accidentes
cerebrovasculares
Trauma craneoencefálico
Enfermedades desmielinizantes
Neoplasias
Inflamación |
Enfermedades
gastrointestinales |
Enfermedad
inflamatoria intestinal
Pancreatitis
Fístula gastrointestinal de bajo gasto (1)
Obstrucción esofágica
Síndrome de intestino corto (2) |
Enfermedades
oncológicas |
Neoplasias
del tracto gastrointestinal con capacidad absortiva conservada
Radioterapia
Quimioterapia |
Enfermedades
psiquiátricas |
Depresión
severa
Anorexia nerviosa |
(1) Menos de 500 mL/día.
(2) Cuando la capacidad absortiva del intestino remanente es suficiente,
p. ej.: aproximadamente un mínimo de 100 cm de yeyuno y 150
cm de longitud ileal de intestino delgado funcionante con válvula
ileocecal intacta.
La
nutrición enteral se encuentra contraindicada en todas aquellas
situaciones que cursan con tracto gastrointestinal no funcional
y necesidad de reposo intestinal.
Contraindicaciones
para administrar nutrición enteral |
|
|
-
Obstrucción mecánica
- Vómito incoercible
- Sangrado digestivo severo
- Fístulas de alto gasto
- Síndrome de malabsorción
- Íleo prolongado
- Enterocolitis necrosante
|
|
En
las anteriores circunstancias el daño excede los beneficios
de emplear la vía enteral como alternativa para alimentar
al paciente.
Vías
de acceso.
Existen
diferentes vías para suministrar nutrición enteral
por sonda (Tabla 2). La selección de la vía más
apropiada depende de la fisiopatología del aparato digestivo,
del riesgo de aspiración, del tiempo previsto del tratamiento
y de cuál es la técnica de colocación más
efectiva y segura para el paciente.
Tabla
2. Vías de administración para nutrición
enteral por sonda. |
| |
Orificio
natural |
Enterostomía |
| Acceso
gástrico |
Nasogástrica
Orogástrica |
Gastrostomía
quirúrgica
Gastrostomía endoscópica percutánea (GEP)
Gastrostomía laparoscópica
Esofagostomía/faringostomía cervical |
| Acceso
postpilórico |
Nasoduodenal
Nasoyeyunal |
Yeyunostomía
quirúrgica
Yeyunostomía (YEP)
Yeyunostomía (Y.lap) |
Los
sitios de acceso enteral se clasifican en gástricos y
transpilóricos. La nutrición intragástrica
se considera más fisiológica ya que el estómago
es el reservorio natural de los alimentos. Puesto que su vaciamiento
se lleva a cabo a velocidad controlada, es posible manejar mayores
volúmenes, suministrar fórmulas hiperosmolares y emplear
bolos como método de administración. El empleo de
esta vía requiere de una adecuada motilidad y un bajo riesgo
de aspiración.
Acceso
nasogástrico: es la primera vía de elección
en paciente estable, con reflejo nauseoso conservado, con
bajo riesgo de aspiración y adecuada motilidad gástrica.
Se emplea cuando el tiempo previsto de apoyo es menor a
30 días. Está contraindicada en caso de vómito
incoercible, diarrea, alto riesgo de aspiración y
obstrucción intestinal.
Nasoduodenal/nasoyeyunal:
los accesos transpilóricos son útiles en pacientes
con tracto gastrointestinal funcional que experimentan pérdida
del reflejo nauseoso y alteraciones en la motilidad gástrica
que contraindica el acceso al estómago. Las fórmulas
a infundir deben ser iso-osmolares y administradas en infusión
continua prestando especial atención a la velocidad
de infusión para evitar el síndrome de vaciamiento
rápido.
Estas
vías están indicadas para el soporte enteral
a corto plazo y son fácilmente accesibles ya que
no se requiere llevar a cabo procedimientos quirúrgicos
y la técnica para su colocación puede ser
practicado por una enfermera experta.
Cuando
el soporte enteral se extiende más allá de
4 semanas la enterostomía
es la vía de elección para la alimentación
a largo plazo. Las sondas o catéteres para alimentación
pueden ser colocados en sitios específicos del tracto
gastrointestinal mediante técnicas quirúrgicas,
endoscópicas o radiológicas. Cuatro sitios
anatómicos son utilizados para la alimentación
por enterestomía. Estos sitios incluyen la faringe,
el esófago, el estómago y el yeyuno.
|
Elementos para alimentación por sonda.
Se
dispone en la actualidad de una gran variedad de equipos especialmente
diseñados para suministrar nutrición enteral por sonda
de manera segura y efectiva. Los principales son las sondas,
las bombas de infusión, y los contenedores para enteroclisis.
Métodos
de administración.
Para
seleccionar los métodos de administración de alimentación
por sonda se debe tener en cuenta la vía seleccionada, el
calibre de la sonda, las características de la fórmula,
el riesgo de aspiración, el vaciamiento gástrico y
la tolerancia gastrointestinal. Dos son los métodos que se
emplean para suministrar fórmulas enterales: continuo
que puede hacerse con bomba de infusión o por gravedad, o
intermitente con bomba de infusión, por bolos o
por gravedad.
Administración
continua: se administra la fórmula a velocidad
constante y controlada durante 24 horas. El volumen inicial
puede variar de 20 a 50 mL/h y los incrementos se hacen
según la tolerancia hasta alcanzar el volumen deseado.
Es el método más aconsejable para paciente
crítico. Por todas sus ventajas la alimentación
continua mediante bombas de infusión se considera
el método más seguro para alimentar al paciente
en estado crítico.
Administración
por bolos: consiste en administrar de manera rápida
mediante una jeringa un volumen determinado de fórmula
enteral durante 5 a 10 minutos varias veces al día.
Se limita a suministro a nivel gástrico. Este método
no es aconsejable en pacientes con alto riesgo de aspiración
pulmonar e inestabilidad metabólica. Su uso está
contraindicado en pediatría especialmente en prematuros.
Administración
por gravedad: es necesario colgar la bolsa de nutrición
enteral de un atril. El flujo de la fórmula es controlado
por una llave. Se requiere de una fórmula de baja
viscosidad, de una sonda de calibre grande y mucha quietud
por parte del paciente ya que la velocidad de infusión
puede verse afectada por cambios de posición. No
debe ser utilizado para alimentación nocturna.
Administración
cíclica intermitente: se administra la fórmula
a velocidad constante y controlada durante un período
de 12 a 16 horas, puede hacerse utilizando bomba de infusión
o por gravedad.
Los métodos de administración de alimentación
por sonda deben ajustarse a la edad y a la condición
clínica de cada paciente (Tabla
5).
|
Fórmulas
enterales.
Existen
en el mercado una gran variedad de fórmulas para nutrición
enteral que difieren en costo, presentación y composición.
Los componentes de las fórmulas enterales incluyen: agua,
proteínas, carbohidratos, grasa, fibra y vitaminas y minerales.
Agua:
el contenido de agua depende de la densidad calórica
y de la concentración de la fórmula. Varía
del 69 al 86% del volumen total. Las fórmulas con
mayor densidad calórica y concentración suministran
menos agua libre y son de gran utilidad en pacientes que
requieren restricción de líquidos (Tabla 6).
|
Tabla
6. Agua en las fórmulas enterales. |
| Densidad
calórica
kcal/mL de fórmula |
mL
de agua por 1000 mL
de fórmula |
%
de agua |
1,0
|
860
|
86 |
1,2
|
800 |
80 |
1,5
|
760-780 |
76-78 |
2,0
|
690-710 |
69-71 |
Fuente: Herrmann, V.M. Los componentes nutricionales
de los productos entéricos. Lecturas sobre Nutrición
10. Asociación Colombiana de Nutrición Clínica.
Santa Fé de Bogotá, DC. (sf) p. 420.
Proteína:
es el componente más importante de las fórmulas
enterales por su papel en el mantenimiento de la masa celular
corporal. Aproximadamente el 16% de la proteína está
constituida por nitrógeno (1 g de nitrógeno
equivale 6,25 g de proteína.). Los requerimientos
de nitrógeno varían entre 350 y 500 mg/kg/día
y el aporte diario debe representar el 10% de la ingesta
calórica total.
Carbohidratos:
a excepción de la lactosa los carbohidratos son los
componentes de las fórmulas enterales de más
fácil digestión. Es posible encontrar moléculas
tan grandes como el almidón y formas tan simples
como la glucosa.
Grasa:
el papel más importante de las grasas en las fórmulas
enterales es proveer una fuente concentrada de energía
(9 kcal/g). Son fuente de ácidos grasos esenciales
y mejoran la palatabilidad y sabor de la fórmula
sin aumentar la osmolaridad. Las principales fuentes son
la grasa láctea, aceites de soya, girasol y maíz
y triglicéridos de cadena media, lecitina diglicéridos
y monoglicéridos.
Fibra:
incluye sustancias como carbohidratos (celulosa, hemicelulosa,
pectina, gomas y mucílagos) y no polisacáridos
como la lignina, total o parcialmente resistentes a la hidrólisis
enzimática en el tracto gastrointestinal Los polisacáridos
de la soya son las fuentes más utilizadas. El contenido
en las fórmulas suplementadas con fibra varía
entre 5 y 14 g/L.
Vitaminas
y minerales: la mayoría de las fórmulas
comercialmente disponibles contienen vitaminas y minerales
en cantidades que exceden las recomendaciones. Algunos estados
fisiopatológicos pueden requerir suplementación
adicional de uno o varios micronutrientes, por lo cual se
hace necesario recurrir a otro tipo de preparados comerciales
(multivitamínicos).
|
Características
físicas de las fórmulas enterales.
La
osmolalidad, el ph y la densidad calórica son características
físicas de las fórmulas enterales que deben ser tenidas
en cuenta a la hora de seleccionar una fórmula determinada.
Osmolalidad:
se refiere a la cantidad y el tamaño de partículas
iónicas y moleculares en un volumen determinado.
Con excepción del agua todos los nutrientes contribuyen
a la osmolalidad de la fórmula. Las fórmulas
hiperosmolares pueden producir retención gástrica,
distensión abdominal, náuseas, vómito
y diarrea.
pH:
la mayoría de las fórmulas comerciales tienen
un pH de 3,5. Soluciones con pH más bajos disminuyen
la velocidad del vaciamiento gástrico.
Densidad
calórica: relación entre la cantidad
de calorías y el volumen específico. Entre
más alta sea la densidad calórica más
lento será el vaciamiento gástrico.
|
Clasificación
de las fórmulas enterales.
Las
condiciones físicas cómo se encuentran los macronutrientes
en las fórmulas enterales determina el grado de complejidad
para su digestión y absorción. Los nutrientes en su
forma más compleja confieren a la fórmula una menor
osmolaridad y dulzura, pero se requiere de una mayor capacidad digestiva.
Por el contrario a mayor grado de hidrólisis, mayor osmolaridad
y menor trabajo digestivo.
Fórmulas
poliméricas: los macronutrientes se encuentran
como moléculas intactas (proteína entera,
carbohidratos complejos y predominio de triglicéridos
de cadena larga). Pueden contener o no fibra y lactosa.
Es necesario contar con una adecuada función intestinal,
pancreática y biliar.
Fórmulas
semi-elementales: contienen uno o más nutrientes
parcialmente digeridos. Son libres de lactosa. Pueden ser
empleadas en casos de tracto gastrointestinal parcialmente
funcionante.
Fórmulas
elementales: los macronutrientes se encuentran en su
forma más elemental y de fácil absorción
(aminoácidos, glucosa y ácidos grasos)
Fórmulas
terapéuticas o para fallas específicas:
diseñadas para atender necesidades específicas
de nutrientes impuestas por estados fisiopatológicos
como hipermetabolismo, insuficiencia de órganos (riñón,
hígado y pulmón) e inmunosupresión.
Generalmente tienen una alta densidad calórica, osmolaridad
y carga renal de solutos, lo cual limita su uso en niños
pequeños.
Fórmulas
modulares: se obtienen al combinar un módulo
(proteína, grasa o carbohidrato) con otra fórmula
existente. Los módulos más utilizados son
el suero de la leche, caseinato de calcio, glucosa, polímeros
de la glucosa y aceites vegetales y de pescado.
|
Consideraciones
para la selección de fórmulas enterales
Es
necesario evaluar además de la capacidad absortiva y digestiva
del aparato digestivo, las necesidades específicas de nutrientes
y las características fisicoquímicas de las fórmulas
disponibles. Muchos son los aspectos que deben tenerse en cuenta
a la hora de seleccionar la fórmula más apropiada
para cada paciente:
-
Edad del paciente
- Situación clínica y metabólica
- Vía seleccionada
- Intolerancias
- Necesidades nutricionales específicas
- Funcionamiento del tracto gastrointestinal
- Empleo concomitante de medicamentos
- Características fisicoquímicas de la fórmula
- Disponibilidad y costo de las fórmulas
- Estado nutricional actual
|
Guía
para la selección de la fórmula enteral.
Parámetros
como la edad, la presencia de alteraciones en el tracto gastrointestinal,
alteraciones metabólicas, fallas específicas de órganos
son factores que influyen la selección
de una fórmula enteral determinada.
Monitoreo de la alimentación enteral.
Antes
de prescribir una nutrición enteral es necesario conocer
el estado bioquímico y metabólico del paciente. Cada
grupo interdisciplinario debe adoptar protocolos de monitoreo que
permitan vigilar y garantizar las metas del soporte nutricional,
con un mínimo de complicaciones. La frecuencia del monitoreo
debe ajustarse a la condición clínica de cada paciente
(Tabla 7).
Tabla
7 . Control sugerido durante el soporte de nutrición
enteral en pacientes pediátricos. |
| Parámetros |
Semana
inicial |
Hospitalización |
Seguimiento
ambulatorio |
| Crecimiento |
Calorías,
proteínas,
vitaminas, minerales |
Diario |
Semanal |
Mensual |
| Peso
para la edad corregida |
Diario |
Diariamente
|
Mensual |
| Estatura
para la edad |
Inicialmente |
Semanalmente |
Mensual |
Circunferencia
cefálica
corregida para la edad |
Inicialmente
|
Semanalmente |
Mensual |
| Gastrointestinales
|
| Perímetro
abdominal |
Cada
3 horas |
Cada
8 horas |
Según
necesidad |
| Residuo
gástrico |
Cada
2 horas |
Cada
8 horas |
Según
necesidad |
| Vómito |
Diario |
Diario
|
Diario |
| Heces
(frecuencia/consistencia) |
Diario |
Diario |
Según
necesidad |
| Sangre
oculta |
Inicialmente |
Según
necesidad |
Según
necesidad |
| Mecánicos |
| Colocación
de la sonda |
|
|
|
| Cuidados
de la nariz |
|
|
|
| Cuidado
del sitio de gastrostomía o yeyunostomía |
Según
necesidad |
Según
necesidad |
Según
necesidad |
| Metabólicas |
| Electrolitos |
Diario
hasta estabilización |
Semanal |
Mensual
si se estabiliza |
| Glucosa |
Diario
hasta estabilización |
Semanal |
Mensual
si se estabiliza |
| BUN/Creatinina |
Inicialmente |
Semanal |
Mensual
si se estabiliza |
| Proteínas
viscerales |
Inicialmente |
2-4
semanas |
Mensual
si se estabiliza |
| Fosfatasa
alcalina/Triglicéridos |
Inicialmente |
Según
necesidad |
1-3
meses |
| Minerales
(Ca, P, Mg) |
Inicialmente
y a diario |
Semanal |
Mensual
si se estabilizan |
| Hemoglobina/Hematocrito |
Inicialmente
|
Según
necesidad |
1-3
meses |
| Líquidos
ingeridos y eliminados |
Diario |
Diario |
Diario |
| Gravedad
específica de la orina |
Semanal |
Semanal |
Según
necesidad |
Fuente:
Grupo de Trabajo de la ASPEN. Recomendaciones para la terapia nutricional
parenteral y enteral en pacientes adultos y pediátricos.
Lecturas sobre nutrición sep 2002; 9(3):38.
Complicaciones.
Las
complicaciones de la nutrición enteral son poco frecuentes
pero ello no significa que sean menos graves que las observadas
con la nutrición parenteral. Se dividen en complicaciones
mecánicas, gastrointestinales y metabólicas. Las complicaciones
mecánicas
(Tabla 8) se
relacionan con frecuencia con la sonda como: mala posición
o desplazamientos, material o calibre de la sonda, lo que conlleva
a riesgos de aspiración bronquial. Las complicaciones
gastrointestinales (Tabla
9) pueden estar asociadas al tipo de fórmula, la cantidad
de fórmula infundida, la manipulación inadecuada de
las fórmulas o de los sistemas de administración;
sin embargo se debe descartar otras causas tales como el suministro
de medicamentos con sorbitol o la condición clínica
en los pacientes que presenten síntomas gastrointestinales.
Las complicaciones metabólicas
(Tabla 10)
están relacionadas con la concentración de la fórmula
utilizada y la velocidad de infusión.
Inmunonutrición
Consiste
en frenar la respuesta metabólica a la agresión mediante
la utilización de sustratos en las cantidades óptimas
de cada uno de ellos o a través del aporte de nutrientes
específicos según la patología del niño,
y que además actúan como farmaconutrientes por su
capacidad de modificar los mediadores hormonales y citoquinas, lo
cual puede representar mejoría en el balance nitrogenado.
La suplementación con nutrientes tales como la glutamina,
arginina, nucleótidos, aminoácidos de cadena ramificada,
ácidos grasos omega 3 y triglicéridos de cadena media
han mostrado resultados promisorios en el apoyo metabólico
y nutricional de los pacientes críticamente enfermos. Las
ventajas de la nutrición enteral temprana sobre la inmunidad
intestinal y también sobre la inmunidad general han estimulado
su uso.
Algunos
micronutrientes por su poder antioxidante (vitaminas A,
C y E, y elementos traza como el zinc y el selenio), también
hacen parte del futuro de la manipulación nutricional que
busca reducir las alteraciones metabólicas, la inmunosupresión
y el catabolismo y de este modo disminuir la morbimortalidad posquirúrgica.
Nutrición
enteral temprana.
Se plantea como una nueva técnica de apoyo nutricional en
los enfermos críticos por su capacidad de mejorar el trofismo
intestinal y reducir la translocación bacteriana.
Lecturas
recomendadas

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