Texto de Cirugía Pediátrica


 

 


 

             
 

Neurocirugía
Disrafismo espinal oculto


Carlos Pardo Trujillo, M.D.
Neurocirujano
Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja
Manizales

 

Objetivos

 

 

Se define al disrrafismo espinal oculto como una serie de defectos en la fusión del tubo neural con deformidades meníngeas y vertebrales, que se encuentran cubiertas por piel íntegra.

Las cuatro principales formas de disrrafismo espinal oculto que requieren tratamiento por neurocirugía son el síndrome de médula anclada, la diastematomelia, el sinus dérmico y el meningocele espinal.

 

Síndrome de médula anclada (S.M.A.).

 

Definición.

Se define esta condición cuando el cono medular se encuentra anormalmente bajo, "anclado” y fijo por un filum terminal engrosado que genera invariablemente un déficit neurológico variable. Se asocia a otros casos más severos de disrrafismo espinal como el lipomielomeningocele, el meningocele, la diastematomelia, los lipomas del fillum terminale, entre otros. Estas anomalías de discutirán mas adelante, por lo tanto nos referiremos al síndrome de médula anclada asociado a un filum terminal engrosado.

Embriología y patogénesis.

Hacia la 8° semana de gestación, la médula espinal embrionaria se extiende hasta la parte inferior del canal espinal. En esta fase de embriogénesis comienza a aparecer el filum terminal que representa la involución de la médula espinal del 2° segmento coccígeo. A partir de este momento, la médula espinal y las vértebras crecen longitudinalmente y la columna vertebral crece más rápido que la médula espinal. Esta rata de progresión longitudinal produce un ascenso de la médula espinal respecto al nivel vertebral. La proporción de ascenso de la médula espinal llega al máximo entre las 8 y 18 semanas. Al nacimiento, el cono medular se encuentra aproximadamente al nivel de los cuerpos vertebrales T12 a L3. Hay un importante ascenso de la médula espinal durante los primeros 2 meses de vida. Si el cono medular se fija a un filum terminal inelástico entre las 8 y 25 semanas de gestación, el ascenso normal de la medula espinal se inhibirá, con la resultante posición baja del cono medular. La distorsión anatómica de la médula espinal por la tracción se acompaña de una reducción significativa en el flujo sanguíneo medular asociado a disminución de la actividad mitocondrial neuronal. Los procedimientos de liberación quirúrgica temprana de la médula anclada revierten estas perturbaciones metabólicas; por lo tanto el diagnóstico precoz evita las lesiones neurológicas irreversibles.

Manifestaciones clínicas.

Los siguientes son los aspectos clínicos más relevantes:

- Se presenta con igual frecuencia en hombres y mujeres.

- El 50% tienen una anomalía cutánea como un hemangioma, un hoyuelo o un nevus velloso en la región lumbar inferior.

- El inicio de los síntomas generalmente ocurre entre los 5 y 15 años. Son de tipo neurológico, ortopédico y urológico.

- Dentro de los síntomas predominantes se encuentran: debilidad motora progresiva y atrofia muscular, dolor lumbosacro que empeora con la flexión, pie cavo, escoliosis, trastornos de la marcha, poliuria, vaciamiento vesical incompleto y enuresis.

Estudios paraclínicos.

Las radiografías simples muestran con frecuencia espina bífida en L4, L5 o S1 pero su ausencia no descarta el diagnóstico. La resonancia magnética de la columna lumbosacra es el examen de elección.

Tratamiento.

La liberación precoz de la la médula anclada mediante sección quirúrgica del filum terminal es el tratamiento de elección.

 

Diastematomelia.

 

Definición.

Se caracteriza por la división longitudinal de la médula espinal en uno o más niveles debida a la presencia de una banda ósea, fibrosa o cartilaginosa.

Patología.

Las alteraciones presentes en la diastematomelia afectan a varias estructuras como la médula espinal, las meninges, el septo anormal, las vértebras, el tejido celular subcutáneo y la piel subyacente. Puede presentarse con o sin duplicación del saco dural. El septo que divide al cordón medular generalmente es óseo y se localiza en la línea media pero también puede ser excéntrico. Predomina el compromiso de la columna lumbar aunque también es frecuente en la columna torácica y el número de segmentos vertebrales afectados varía entre uno y diez.

Diastematomelia.Obsérvese la banda fibrosa longitudinal que divide a la medula espinal dorsal.

Cuadro clínico.

Al igual que en otras formas de disrrafismo espinal, las manifestaciones clínicas son variables y pueden agruparse en categorías.

Cutáneas
Neurológicas
Ortopédicas
- Parches cubiertos de vello
- Sinus dérmico
- Hoyuelos
- Lipomas
- Meningocele
- Dolor lumbar
- Ciática
- Atrofia muscular
- Debilidad
- Alteraciones en los esfínteres vesical y rectal
- Pie cavo-varo
- Dedos en garra
- Úlceras tróficas
- Escoliosis
- Asimetría de pies y de extremidades

Es más frecuente en mujeres y la edad de presentación es variable (entre 4,3 a 6,5 años en promedio). Muchas veces las alteraciones neurológicas aparecen luego de un trauma leve o algún esfuerzo que implique un estiramiento radicular brusco.

Imágenes diagnósticas.

Las radiografías simples de la columna lumbosacra pueden mostrar las anomalías asociadas descritas como espina bifida, hemivertebra y escoliosis. Para una mejor visualización de la patología dentro del canal espinal se utilizó en el pasado el mielo-tomografía pero ha caído en desuso por tratarse de un examen invasivo. La resonancia magnética espinal simple es el examen que permite ver la relación entre el tejido nervioso anormal y el septo o barra que lo divide. Las reconstrucciones tridimensionales con tomografía axial computada permiten una adecuada planeación de la técnica quirúrgica que va a emplearse.

Tratamiento.

Se considera de vital importancia la detección precoz durante la infancia de esta forma de disrrafismo espinal puesto que si se practica una corrección quirúrgica temprana se reduce la posibilidad de desarrollar un déficit neurológico progresivo a medida que el paciente crece. Al igual que la medula anclada, las lesiones neurológicas una vez se instauran, son, generalmente, de carácter irreversible a pesar de la adecuada corrección quirúrgica.

 

Sinus dérmico espinal.

 


Definición.

Es una forma aparentemente inocente de disrrafismo espinal en la cual hay comunicación del neuroeje con el medio externo. Generalmente se observa una alteración cutánea en la línea media (parche velloso, nevus) la cual oculta el estoma del tracto epitelializado que se extiende hasta el canal espinal. Esta es la vía de entrada para gérmenes que pueden ser causantes de episodios de meningitis a repetición. Es frecuente la asociación con quistes dermoides o epidermoides e incluso se han descrito teratomas asociados.

Presentación clínica.

La incidencia calculada de esta entidad es aproximadamente 1 por cada 2.500 nacidos vivos. La localización más frecuente es la lumbar (41%), seguida por la lumbosacra (35%), sacrococcígea (13%), tóracica (10%) y cervical (1%).

El 75% de los pacientes presentan sintomatología neurológica y en el 30 a 40% de los casos la primera manifestación es una meningitis bacteriana y los gérmenes más comunes son la Escherichia coli y el Estafilococo aureus. Los quistes de inclusión tipo dermoide o epidermoide son frecuentes y a veces se presentan con infección sobreagregada. Los sinus dérmicos de localización sacro coccígea son difíciles de diferenciar de los quistes pilonidales.

Diagnóstico.

Se requiere una adecuada valoración clínica inicial. La mayoría de veces se presentan dificultades para el diagnóstico clínico del tracto fistuloso cutáneo pues no es posible introducir una sonda o guía a través el ostium cutáneo. Las radiografías simples casi siempre muestran anomalías vertebrales tipo espina bifida. La resonancia magnética es el examen de elección para visualizar la extensión de la lesión dentro del canal espinal, para determinar si hay o no quistes asociados y planear el tratamiento quirúrgico. La mielografía y la mielo-tomografía han entrado en desuso por ser exámenes invasivos.

Aspecto clínico de un paciente con un sinus dérmico. Obsérvese el nevus acompañante y la no aparente comunicación del tracto fistuloso con el exterior.

Tratamiento.

El tratamiento es quirúrgico en todos los casos. Ante la sospecha de disrrafismo espinal oculto el paciente debe remitirse de inmediato con el neurocirujano. No es objetivo del texto discutir las diferentes técnicas quirúrgicas que se emplean.

Meningocele espinal.

 

Es una forma rara de disrrafismo espinal, diferente al mielomeningocele, el cual consiste en una herniación de las meninges a través de un defecto en el arco neural, la cual se nota clínicamente como una lesión blanda, renitente con transiluminacion positiva. La lesión esta cubierta por piel de espesor parcial en la que puede verse hoyuelos, manchas o hemangiomas.

Durante la infancia no se asocia a alteraciones neurológicas pero con el crecimiento del paciente puede aparecer una médula anclada y al desarrollo de déficit neurológico variable y progresivo. El diagnóstico es clínico y la resonancia magnética sirve para descartar anomalías asociadas y planear la corrección quirúrgica.

El meningocele sacro anterior es otro género poco frecuente de disrrafismo en donde las meninges protruyen hacia la pelvis a través de un defecto anterior del sacro. Los síntomas son estreñimiento crónico, infecciones urinarias a repetición y dismenorrea.

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