Texto de Cirugía Pediátrica


 

 


             

Gastroenterología - Enfoque diagnóstico inicial del dolor abdominal crónico recurrente -


Mauricio Duarte Vergara M.D.
Cirujano Pedíatra – Jefe Servicio Cirugía Pedíatrica
Profesor Asistente Depto Cirugía
Escuela Medicina
UIS – E.S.E. HURGV

Objetivos

 

Definición.

Se define como Dolor Abdominal Recurrente (DAR) la presencia de tres o más episodios de dolor abdominal, que limite las actividades y funciones del niño durante un período de tres meses.

Epidemiología.

Lo presentan entre un 10 % y 18% de los niños en edad escolar; más frecuentemente en niñas que en niños. La edad de aparición más frecuente es entre los 11 y 15 años, siendo ésta la causa más frecuente de consulta en ese grupo de edades.

Fisiopatología.

Parece probable que el DAR provenga de alteración en la motilidad intestinal debida a una hiperactividad del sistema nervioso autónomo, también puede ser a que dichos menores sean excesivamente sensibles a las sensaciones dolorosas, siendo normales en otros niños, puede ocurrir además adquiridas genéticamente o aprendidas de modelos familiares. Los síntomas puede aumentarse a causa de ganancias secundarias derivas por la ansiedad de los padres.
Se clasifica en Psicógeno, Disfuncional, Orgánico.

Categoria

Ejemplos
Psicógeno Fobia escolar
Reacción de adaptación
Depresión

Disfuncional

Intolerancia a la lactosa
Constipación
Dismenorrea
Organico

Esofagitis
Ulcera Péptica
Infección Urinaria
Litiasis biliar
Parasitismo.
Malrotación
Pancreatitis
Dolor muscular referido
Enfermedad Inflamatoria.
Porfiria

 


Diagnóstico.

Es fundamental una buena relación entre el paciente, la familia y el médico sin subvalorar pero tampoco exagerar los síntomas que pueda presenta el paciente y su relación con los padres y la ansiedad de ellos y del mismo enfermo.

El síntoma del dolor debe ser investigado desde todo punto de vista pues es el pilar de la enfermedad; debe investigarse frecuencia, horarios, ubicación, irradiación, tipo, intensidad, duración, factores que lo precipitan y que lo alivian, relación con las comidas, así como la presencia de otros dolores en tros sitios (cefaleas, MMII), palpitaciones, constipación, nauseas, anorexia, meteorismo, palidez.

En el DAR psicógeno el dolor será vago (periumbilical), moderado, se alivia espontáneamente con el reposo, puede aumentar con el estreñimiento.

Desaparece en vacaciones y reaparece en el período escolar, principalmente en época de exámenes o situaciones particulares familiares (separación de los padres, peleas, fallecimientos de familiares cercanos, alcoholismo de uno de los padres etc.). El dolor se manifiesta con el despertarse del niño y se repite durante el día al igual que cede solo o con antiespasmódicos. No está relacionado con los alimentos.

Se debe averiguar sobre la personalidad del niño, rendimiento escolar, actividades familiares, conflictos familiares. El niño con DAR es introvertido, responsable en el colegio, algo obsesivo, poco tolerante a la frustración y a la crítica, ansioso, baja autoestima, y depresión moderada. Los padres también presentan sintomatología digestiva (colon irritable), cefaleas y otros dolores psicosomáticos.

El exámen físico debe ser completo aun cuando no se encuentren datos claros, se verán niños en buen estado general, con buen peso, saludable, activo y ningún dato que sugiera una enfermedad crónica.

Datos como dolor intenso, con ubicación definida, lejos del ombligo, de presentación nocturna que despierta al niño, con diarrea, rectorragia, pérdida de peso y fatigabilidad lo hacen pensar al médico en un DAR de causa orgánica.


Laboratorio.

Con una buena Historia Clínica y Examen Físico el médico tendrá ya casi un diagnóstico para no someter al paciente a una serie de exámenes innecesarios, traumáticos y talvez costosos.

Los estudios radiológicos (Vías digestivas), endoscopias, ecografías se solicitarán solo en los casos justificados y que se sospechan causas orgánicas ( hidronefrosis, quistes del colédoco, malrotaciones intestinales etc.)

Prueba de laboratorio específicos como tolerancia a la lactosa para casos muy justificados.


Tratamiento.

Un hecho demostrado es que muchas veces la causa de consulta no es el mismo dolor sino más bien un miedo de los padres a lo que el dolor pueda significar – “mi hijo puede tener cáncer digestivo” – y eso hace consultar al niño, por lo tanto el tratamiento debe ir encaminado a disminuir la angustia y ese miedo a esa significancia.

Si el diagnóstico se hace como un DAR psicógeno se debe explicar que el dolor auncuando no es simulado, el origen no está en el abdomen, que debe regresar a sus actividades lo antes posible y disminuir la ansiedad de de los padres.

Los ansiolíticos o antiespasmódicos actúan más por efectos placebo que por los farmacológicos además de correr los riegos de formar dependencias para estos medicamentos.

Algunos pacientes por circunstancias especiales necesitarán ayuda por sicoterapeuta individual o familiar para lograr el éxito en el tratamiento.

Debe tenerse presente que la existencia de dolor abdominal no orgánico en un niño no descarta otros episodios de dolor orgánico (apendicitis)

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Fernando Fierro Ávila
Editor asociado
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