Texto de Cirugía Pediátrica


 

 


 

             

Gastroenterología

Ingestión de cuerpos extraños


Fernando Fierro Avila, M.D.
Profesor Asistente
Universidad Nacional de Colombia
Fundación Hospital de la Misericordia
Bogotá, D.C.

Objetivos
 

 

La ingesta de cuerpos extraños por los niños es la segunda indicación para realizar una endoscopia urgente en pediatría. Los niños por su curiosidad y afán de reconocer los objetos, se los llevan a la boca y en cualquier descuido puede ingerirlos.

La mayor incidencia se observa en niños menores de 5 años. La edad media según distintos autores está alrededor de los 2,8 años. La edad, por lo tanto es un factor de riesgo importante, ya que el 80% de las ingestiones accidentales ocurre en menores de 2 años.

El diagnóstico y el tratamiento expeditos disminuyen la morbilidad y la estancia hospitalaria.

Del total de cuerpos extraños ingeridos, se calcula que alrededor del 90% son eliminados espontáneamente por las heces ya que pasan sin dificultad por el tracto digestivo. A pesar de ello, algunos autores han publicado que hasta en el 60% de las ocasiones los padres no detectan la eliminación del objeto extraño. Según las distintas series, la extracción mediante endoscopio se realiza en alrededor del 19% de los casos, y solamente sería necesaria la extracción quirúrgica en el 1% de las ocasiones.

Las monedas son el cuerpo extraño más frecuentemente ingerido. En aproximadamente el 64% de las ocasiones el objeto es radiopaco. Se ha observado que la mayoría de los niños acuden en las 36 primeras horas tras la ingestión, y que casi el 50% de los mismos estaban asintomáticos. En la mayoría de los casos el motivo de consulta era que un testigo había presenciado o tenía una fuerte sospecha del accidente; cuando esto no era así, un inicio agudo de los síntomas o las circunstancias que lo rodeaban hacían pensar en una ingestión accidental de un cuerpo extraño.

El riesgo asociado a la ingestión de un cuerpo extraño depende de su tamaño, su forma, de dónde queda localizado y de su composición.

Tipos de cuerpos extraños.

Los objetos más frecuentemente ingeridos por los niños son monedas, agujas, alfileres, pilas electrónicas, partes de juguetes y bolas de cristal, siendo menos frecuentes en la infancia los huesos de pollo y las espinas de pescado. Cuando el cuerpo extraño ingerido es cortante o puntiagudo, además de que su extracción puede plantear problemas por esta circunstancia, tiene un riesgo mayor de producir perforación del tubo digestivo.

Localización.

Un porcentaje considerable de cuerpos extraños (alrededor de 20%) queda alojado en el esófago, con el consiguiente riesgo de aspiración, perforación o formación de fístulas a la tráquea o a la aorta. Por este motivo, estos objetos deben ser extraídos en todos los casos, habitualmente en las primeras 12 horas tras su ingesta.

Cuerpos extraños en el esófago.

Las monedas alojadas en el esófago, en la radiografía PA de tórax se ven de frente y en la radiografía lateral de canto. Si esta moneda estuviera en la vía aérea, en la proyección PA se vería de canto.

La mayoría de los objetos se encuentran en el estómago (60%) en el momento del diagnóstico. En niños mayores, objetos de menos de 2 centímetros de ancho y hasta 5 centímetros de longitud pueden salir del estómago sin plantear problemas. En niños pequeños y lactantes, el límite de la longitud es de 3 centímetros. Es recomendable extraer aquellos de tamaño superior al referido, así como los punzantes y/o cortantes.

En el 11% de los casos el cuerpo extraño se localiza en el intestino delgado. Aunque se ha publicado, es muy raro que un cuerpo extraño produzca obstrucción a este nivel. Es recomendable extraer los más largos, de 3-4 cm, cuando están en el duodeno y por lo tanto son accesibles por vía endoscópica.

Composición.

Las pilas electrónicas se encuentran en gran cantidad de elementos de uso habitual, como relojes, cámaras fotográficas, juguetes, etc. Contienen mercurio, zinc, óxido de plata, litio, etc., y a veces hidróxido sódico o potásico. Si la pila se abre puede liberarse material tóxico o muy corrosivo, que puede ocasionar quemaduras de la mucosa. Por otra parte, pueden producir lesiones por presión o quemaduras eléctricas de bajo voltaje. La ingesta de una pila electrónica es una indicación de extracción endoscópica urgente independientemente de su localización. Si han avanzado del duodeno se administran laxantes o se hace lavado intestinal. El mejor tratamiento es la prevención mediante la información a los padres del riesgo que supone la manipulación de este tipo de material por parte de los niños.

Cuerpo extraño en el esófago. A primera vista parece una moneda, pero si se mira con detenimiento se observa un doble halo. !! No es una moneda ¡¡; es una batería electrónica y por lo tanto es una urgencia su extracción.

Los bezoares son cuerpos extraños de naturaleza orgánica que pueden formarse por restos vegetales (fitobezoares), por ingestión de cabellos (tricobezoares), y por administración de leche en polvo con poca proporción de agua (lactobezoares). Clínicamente suelen aparecer como cuadros obstructivos, siendo muy útil para su diagnóstico la radiografía simple de abdomen. Su tratamiento es quirúrgico.

Sintomatología.

Cuando el cuerpo está alojado en el esófago puede producir dolor retroesternal, disfagia aguda, odinofagia, regurgitación o sialorrea. Si se produce perforación esofágica, aparecen enfisema subcutáneo, fiebre, dificultad respiratoria y finalmente sepsis. En niños pequeños puede haber estridor, tos y anorexia. En los casos en que el objeto está alojado en la parte superior del esófago existe riesgo de aspiración.

Los objetos que quedan alojados en el estómago dan pocos síntomas, excepto en los casos poco frecuentes en que se produce perforación gástrica. Un objeto en el duodeno puede dar un cuadro oclusivo.

Tratamiento.

La extracción de los cuerpos extraños mediante endoscopia ha reducido la morbilidad y la mortalidad; además permite identificar el objeto, valorar el estado de la mucosa subyacente y comprobar si se ha producido alguna complicación. Existen diversos factores de riesgo para la extracción endoscópica, como son que el cuerpo sea punzante o cortante, la presencia de divertículos esofágicos, la impactación esofágica por más de 24 horas o la localización en el tercio proximal de mismo.

No recomendamos el uso de sondas de Foley para extraer monedas del esófago por el riesgo de perforación; proponemos extraerlas usando laringoscopio y pinza de McGill.

Flujograma sobre el manejo de los cuerpos extraños en el tracto gastrointestinal en la infancia.

Lecturas recomendadas.

 

 
 
Fernando Fierro Ávila
Editor asociado
Fernando Álvarez López
Webmaster y editor
Rafael García Gutiérrez
Editor asociado

fal