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| Gustavo
Reyes Duque, M.D.
Anestesiólogo
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja
Manizales
Fernando
Álvarez López
Cirujano Pediátrico
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja
Manizales
Objetivos
-
Identificar los principios que rigen el transporte del neonato
con patología quirúrgica.
- Comprender los factores que condicionan la estabilización
inicial, el monitoreo y el transporte.
- Describir los factores condicionantes del transporte:
neonatales, estado postconceptual y aquellos relacionados
con la patología quirúrgica.
- Describir los signos y síntomas cardinales de las
patologías quirúrgicas neonatales más
frecuentes y las medidas específicas de transporte
para cada una de ellas
|
El
transporte neonatal idealmente debe ser orientado por equipos de
transporte interinstitucionales para poder brindar la adecuada atención,
con los equipos y medicamentos adecuados, como lo aconseja la Academia
Americana de Pediatría. Los principios del transporte neonatal son
aplicables a todos los pacientes independientemente de la causa
que origina la remisión.
En
países en vía de desarrollo donde se funciona con el umbral crítico
de eficacia se debe adecuar la tecnología y aportar la educación
a los médicos de los centros de baja complejidad para optimizar
los recursos existentes y lograr el mayor beneficio para el neonato.
Se
deben tener en cuenta el equipo de transporte y los medicamentos
esenciales para poder realizar la reanimación del recién nacido
(Tablas 1 y 2). Además se deben transportar los manuales de protocolos
para la preparación de los medicamentos, utilización de monitores
y de equipos, y los procesos de atención de emergencia del recién
nacido.
Tabla
1. Equipo para el trasporte neonatal.
| Respiratorio |
| Tanque
de oxígeno |
| Máscara
facial de oxígeno N° 0 |
| Tienda
de oxígeno |
| Tubo
endotraqueal N° 2.0-2.5-3.0-3.5 |
| Laringoscopio
hoja N° "0" |
| Pinza
de Magill |
| Equipo
de succión de la vía aérea |
| Ventilador
pediátrico de transporte |
| Circuito
anestésico Mapleson "C" |
| Reanimador
manual para recién nacido |
| Monitores
(con batería) |
| Monitor
cardíaco |
| Oximetría
de pulso con sensor para recién nacido |
| Sensor
de temperatura o termómetro |
| Monitor
de presión arterial por método osciloscópico |
| Desfibrilador
con paletas pediátricas |
| Estetoscopio
pediátrico |
| Equipos
para procedimientos |
| Toracostomía
pediátrico |
| Equipo
para infusión intraósea |
| Equipo
para cateterismo venoso |
| Bomba
de infusión (con batería) |
Tabla
2. Medicamentos esenciales durante el trasporte neonatal. |
| Resucitación |
| Epinefrina |
| Bicarbonato
de sodio |
| Atropina |
| Glucosa |
| Naloxona |
| Lidocaína/bretylium |
| Cardiovascular |
| Digoxina |
| Dobutamina |
| Dopamina |
| Furosemida |
| Prostaglandina
E1 |
| Sistema
Nervioso Central |
| Fenobarbital |
| Fenitoína |
| Diazepan |
| Tiopental
sódico |
| Dexametasona |
| Pulmonar |
| Aminofilina |
| Epinefrina
racémica |
| Metilprednisolona |
| Sedación/Analgesia |
| Midazolan |
| Fentanyl |
| Misceláneos |
| Cloruro
de potasio |
| Cloruro
de sodio |
| Gluconato
de calcio |
Los
factores que condicionan la estabilización inicial, el monitoreo
y el transporte de un neonato con patología quirúrgica desde un
centro de baja a alta complejidad son (Imagen 1):
-
Aspectos inherentes al estado neonatal.
-
Aspectos inherentes a su estado postconceptual.
-
Aspectos relacionados con la patología quirúrgica
neonatal.
|
Imagen
1. Los factores que condicionan la estabilización
inicial, el monitoreo y el transporte de un neonato con patología
quirúrgica desde un centro de baja a alta complejidad. |
Antes
del transporte se debe estabilizar el paciente, colocar el monitoreo
indicado y establecer las pautas de vigilancia durante el transporte.
El neonato con patología quirúrgica siempre debe ser acompañado
durante su transporte por un médico.
1.
Aspectos inherentes al estado neonatal.
El
recién nacido presenta limitaciones funcionales por inmadurez en
los sistema cardiovascular, pulmonar, cerebral, y metabólico. Esta
condición especial hace necesaria una evaluación y estabilización
obligatoria antes del traslado; además los neonatos con patología
quirúrgica se caracterizan por rápida progresión hacia la inestabilidad
hemodinámica y respiratoria si no se actúa prontamente hacia la
solución de los problemas específicos.
Sistema cardiovascular.
El
miocardio neonatal tiene 30% menos de tejido contráctil
que el de los niños mayores y es menos distensible. Su inervación
simpática es incompleta y los depósitos de norepinefrina
son reducidos. Hay centralización del volumen sanguíneo
y la respuesta vascular periférica a las catecolaminas está
reducida. Por esto, la capacidad del neonato de aumentar
el volumen latido está limitada y el débito cardiaco es
dependiente de la frecuencia cardiaca. Así pues,
la capacidad para compensar las pérdidas sanguíneas y de
líquidos es muy limitada.
|
- Terapeútica cardiovascular.
-
Corrección estricta de las necesidades de líquidos y electrolitos,
en especial cuando la malformación se asocia a pérdida de
continuidad de la piel. Se deben preferir líneas venosas
periféricas para la administración de éstos.
-
Evitar la hipoxemia, la hipotensión, la hipotermia y la
acidosis porque pueden contribuir a reabrir los cortocircuitos
fetales y generan hipertensión pulmonar persistente.
-
Si hay shock, se deben administrar 10 mL/kg de Lactato Ringer
o solución salina normal en un tiempo de 15-30 minutos para
lograr expansión de volumen. Si no hay respuesta con el
primer bolo, se puede repetir. Si hay necesidad, se debe
iniciar perfusión de inotrópicos previa consulta con el
centro de referencia.
-
Se debe cuantificar el gasto urinario por medio de una bolsa
de recolección de orina. La diuresis debe mantenerse a 1
mL/kg/hora. La cuantificación de la diuresis es un medio
indirecto de medición del gasto cardíaco.
|
Oxigenación y ventilación.
La
ventilación alveolar en el recién nacido es de 2 a 3 veces
la del adulto, posiblemente como consecuencia del metabolismo
elevado. Existe una ventilación alveolar alta, lo que hace
a la capacidad residual funcional menos efectiva
en su efecto buffer, entre los gases espirados y la circulación
pulmonar. Cualquier disminución en la concentración inspirada
de oxígeno se reflejará mucho más rápidamente en la circulación
pulmonar y causará cianosis en un tiempo menor, si se compara
con el adulto. Además, el volumen de cierre en el recién
nacido es mucho más elevado que el del adulto y sobrepasa
la capacidad residual funcional. Así, los pulmones de los
recién nacidos están mas cerca al desarrollo de atelectasias
al final de cada respiración. La hipoxia (inadecuada oxigenación)
puede generar daño cerebral y muerte. Los métodos para evaluar
la oxigenación en el transporte (que se debe realizar cada
10-15 minutos) son: observación del color del niño (presencia
de acrocianosis principalmente), gases arteriales, gases
sanguíneos capilares, mediciones transcutáneas de PaO2,
saturación por oximetría de pulso. En países en vía de desarrollo
donde la tecnología es escasa se deben recomendar la observación
del color del niño y la oximetría de pulso.
|
1.
Terapeútica de la oxigenación y de la ventilación.
-
En los neonatos con inestabilidad de la vía aérea y disfunción
de la oxigenación y ventilación severas se debe realizar
intubación orotraqueal.
-
Si se sospecha aumento de la presión intracraneana se debe
hiperventilar para obtener una presión PaCO2 de
25-30 mm Hg.
-
La asistencia ventilatoria está indicada en las siguientes
situaciones:
-
Bradicardia (frecuencia cardiaca menor de 80 latidos
por minuto).
- PaCO2 menor de 65 mmHg.
- Cianosis central con oxigeno al 100%.
- Apnea persistente.
- PaO2 menor de 50 mmHg con 100% de oxígeno. |
-
La administración de oxígeno está indicada
en casos de presencia de cianosis central (tronco y labios
cianóticos). La acrocianosis en ausencia de cianosis
central no es una indicación para administrar oxígeno.
-
Las concentraciones de oxigeno recomendadas para la incubadora
son del 30%; para cámaras cefálicas de oxígeno se recomiendan
concentraciones mayores de 30%, siempre adecuadamente humidificadas
y con adecuada temperatura.
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1. Glucosa.
El
recién nacido tiene reservas limitadas de glucógeno y tendencia
a la hipoglicemia, por lo cual es importante verificar los
niveles de glicemia. Los niveles de glicemia por debajo
de 30 mg/dL en el prematuro, se consideran hipoglicemia
en los primeros 3 días de vida y por debajo de los 40 mg/dL
en los días posteriores. Los factores de riesgo para desarrollar
hipoglicemia son: prematurez, bajo peso al nacer, asfixia
al nacimiento, hipotermia, hipertermia, niños grandes para
la edad gestacional, hijos de madre diabética, eritroblastosis,
enfermedad cardiaca congénita. La hipoglicemia requiere
tratamiento inmediato porque puede dar origen a episodios
de apnea, hipotensión, bradicardia, convulsiones y daño
cerebral.
|
1.1.
Terapeútica de la glucosa.
-
Mantener un flujo de glucosa de 4-6 mg/kg/min, si el paciente
está normoglicémico; si ha estado hipoglicémico, se deben
administrar 0.5 g/kg de glucosa en bolo (1-2 cc/kg de dextrosa
en agua destilada al 10%) y continuar con una infusión de
4-6 mg/kg/min de dextrosa al 10% en solución salina al 0.45%.
-
Continuar monitorización durante el traslado por medio de
glucometría, ajustando el ritmo de aporte de glucosa para
mantener una glicemia aproximada de 40-120 mg/dL y evitar
la hiperglicemia que puede producir hemorragia intraventricular,
diuresis osmótica, deshidratación y liberación másiva de
insulina.
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2.
Calcio.
El
neonato es altamente susceptible a la hipocalcemia durante
los 2 ó 3 primeros días de vida. Esta situación es
muy importante en el prematuro debido al trasporte inadecuado
de calcio a través de la placenta y a sus niveles de bajos
de paratohormona. Los niveles de calcio normales en el recién
nacido son de 9 mg/dL durante las primeras 40 horas de vida.
Niveles inferiores a 7.5 mg/dL significan hipocalcemia.
La dosis de reemplazo es de 1-2 cc/kg de gluconato de calcio
al 10% por vía endovenosa con una dosis máxima de 5 cc en
los prematuros y de 10 cc en los recién nacidos a término.
Debe administrarse lentamente, 1 cc por minuto y puede repetirse
a los 15 minutos. Si es asintomático se aportan 5 a 10 cc/kg/día
de gluconato de calcio al 10%.
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Protección térmica.
El
recién nacido tiene dificultad para conservar una temperatura corporal
central constante debido a su superficie corporal relativamente
grande, al pobre aislamiento térmico y su pequeña masa que actúa
como un sumidero de calor. La capacidad de generar y mantener la
temperatura corporal es el máximo reto en un prematuro o recién
nacido, porque tienen un rango de termorregulación muy limitado,
lo que los hace muy vulnerables a las influencias del medio ambiente,
y más aún si presentan malformaciones con pérdida de continuidad
de la piel. La hipotermia produce vasoconstricción periférica que
puede llevar al desarrollo de acidosis, y por lo tanto a vasoconstricción
pulmonar.
1.
Prevención y tratamiento de la hipotermia.
-
El
transporte debe realizarse en una incubadora que mantenga
la temperatura corporal del neonato.
-
Precalentar el módulo de transporte, las almohadillas, y
las sabanas.
-
Envolver al niño en sabanas de plástico o con papel aluminio,
si no hay incubadora disponible, haciendo énfasis en cubrir
adecuadamente la cabeza.
-
Reducir al mínimo el tiempo fuera de la incubadora o el
calentador, manipulando al niño únicamente a través de los
manguitos de entrada.
-
Si el neonato está hipotérmico, el recalentamiento se lleva
a cabo ajustando la calefacción de la ambulancia a un máximo
de 1.5 grados más de la temperatura de la piel del abdomen.
-
Aumentar la temperatura neutra de la ambulancia a 28° C.
Evite las fugas de calor de la ambulancia o carro de transporte.
-
Entibiar las soluciones antisépticas y los líquidos endovenosos
-
Evitar el uso de recipientes que contengan líquidos calientes,
como método para proporcionar calor porque existe riesgo
alto de ocasionar quemaduras al neonato.
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2.
Aspectos relacionados con la edad postconceptual.
Los
recién nacidos pretérmino o aquellos de bajo peso para la edad gestacional
tienen una gran predisposición a desarrollar hipoglicemia e hipocalcemia.
El sistema nervioso es posiblemente el órgano más inmaduro al nacimiento
y ello lo predispone a riesgos como las hemorragias intraventriculares,
convulsiones, depresión respiratoria, apnea y la retinopatía. La
hipoxia, la hipercapnia, la hipotensión, la acidosis y el dolor
pueden producir cualquiera de las alteraciones anteriores. La hiperoxia
ha sido relacionada con la retinopatía de la prematurez, pero esta
es multifactorial en su origen y no se ha encontrado exactamente
el nivel de tensión de oxígeno arterial relacionada con su aparición.
El
recién nacido pretérmino nace sin surfactante adecuado, una pobre
distensibilidad pulmonar y en riesgo potencial de desarrollar el
síndrome de dificultad respiratoria.
Debido
al riesgo elevado de hemorragia intraventricular (40-60 % en neonatos
con menos de 34 semanas de gestación) la intubación traqueal con
el paciente despierto se reserva solamente para situaciones muy
especiales como insuficiencia respiratoria aguda severa que amerite
vía aérea permeable con urgencia, pacientecrítico con inestabilidad
hemodinámica, o paciente moribundo.
2.1.
Terapeútica.
Se
deben extremar las medidas destinadas a evitar la hipotermia,
la depresión respiratoria, la hipoglicemia, la hiperglicemia,
y la hipoxemia y la pérdida de líquidos.
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3.
Aspectos relacionados con la patología quirúrgica
neonatal.
Los
recién nacidos afectados por patologías quirúrgicas están sometidos
a diversos factores que afectan la homeostasis normal y que en términos
generales comprometen los sistemas respiratorio, cardiovascular,
de la regulación térmica y que los predisponen a la infección y
a la sepsis. La tabla 4, presenta las
entidades quirúrgicas neonatales más frecuentes, las claves diagnósticas
y las maniobras específicas necesarias antes de la remisión.
El
sistema respiratorio se puede ver comprometido por entidades que
lo afectan directamente como la atresia de coanas, la hernia diafragmática
congénita o la malformación adenomatoidea quística tipo III, pero
la distensión abdominal no tratada que ocurre en los casos de obstrucción
intestinal también puede ocasionar insuficiencia respiratoria debido
a la restricción pulmonar secundaria a la elevación de los diafragmas.
La aspiración de secreciones hacia el árbol respiratorio es otro
factor que puede ocasionar o agravar insuficiencia respiratoria
como puede ocurrir en casos de obstrucción intestinal y la aspiración
de saliva y la neumonitis química por jugo gástrico en la atresia
esofágica con fístula tráqueoesofágica. La sonda nasogástrica previene
la distensión gástrica aérea y la broncoaspiración por vómito.
La
principal causa de colapso cardiovascular en el paciente recién
nacido con patología quirúrgica es la hipovolemia. Esta puede ser
secundaria a pérdidas cuantificables (hemorragia, vómito, o pérdidas
por sonda nasogástrica), a pérdidas no calculables debidas a un
tercer espacio como ocurre en los casos de obstrucción intestinal,
o a pérdidas por evaporación como en los casos asociados a defectos
de continuidad de la piel con exposición de órganos al medio ambiente
(gastrosquisis, onfalocele roto, extrofia vesical o mielomeningocele).
Los pacientes con gastrosquisis requieren en las primeras 24 horas
entre dos y media a tres veces las necesidades de líquidos del neonato
normal, con un promedio de 175 mL/kg/día. Si existe shock hipovolémico,
la expansión de volumen se debe realizar con solución de lactato
Ringer o solución salina normal a razón de 10 mL/kg en un período
de 15 a 30 minutos. Las pérdidas por sonda nasogástrica deben reemplazarse
volumen a volumen con solución salina normal (en los niños
mayores de 24 horas de nacido y con diuresis adecuada se agregan
5 cc de Katrol a cada 500 cc de líquidos).
La
hipotermia es un riesgo permanente en todo recién nacido con patología
quirúrgica. Los pacientes pierden calor por convección, radiación,
conducción y evaporación. Las entidades que exponen los órganos
permiten que todos éstos mecanismos de pérdida calórica se conjuguen
en el mismo paciente y por lo tanto en éstas debe ser prioritaria
la prevención de la hipotermia. En aquellas entidades asociadas
con defectos de pared y exposición de vísceras (gastrosquisis, onfalocele,
mielomeningocele, extrofia vesical y de cloaca), la cobertura adecuada
de las vísceras evita la pérdida de calor, la evaporación de líquidos
y la contaminación. Los defectos deben ser cubiertos con material
transparente que permita su revisión permanente. En los casos de
onfalocele y gastrosquisis debe evitarse la torsión del pedículo
vascular o su acodamiento, para este fin deben mantenerse las asas
en posición vertical, colocando a nivel de la base del defecto un
vendaje bultoso de gasa. En los casos de mielomeningocele, el defecto
debe aislarse del contacto con el meconio y se debe evitar el resecamiento
del saco irrigándolo con solución salina cada 10 a 15 minutos.
En
términos generales, todas las entidades quirúrgicas neonatales constituyen
factores predisponentes de sepsis en el recién nacido. Las entidades
que causan aspiración pulmonar son fuente de sepsis de origen respiratoria,
las entidades quirúrgicas gastrointestinales lo son por medio de
la translocación bacteriana y aquellas que permiten la exposición
de órganos al medio ambiente permiten la contaminación directa de
cavidades corporales. Se recomienda entonces el uso de antibióticos
de amplio espectro en estas entidades (penicilina cristalina + amikacina
ó ampicilina + amikacina).
Recomendaciones
generales para el traslado del neonato con patología quirúrgica.
El
uso cada vez más frecuente de ecografía prenatal ha aumentado el
número de malformaciones diagnosticadas in útero. Si el diagnóstico
se ha hecho in útero, la madre debe ser remitida con la debida antelación
a un centro de alta complejidad.
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La
mejor incubadora de transporte es la madre. |
Después
de la reanimación inicial del neonato se recomienda a los médicos
encargados del caso en el centro de baja complejidad contactar con
el cirujano pediatra y el neonatólogo para informarle sobre las
condiciones y el tipo de patología del neonato que trasladarán.
Siempre
que se inicie el transporte del neonato se debe asegurar la estabilidad
hemodinámica y respiratoria, si no lo está, no se debe autorizar
el transporte hasta no lograr este objetivo (Tabla 3).
| Tabla
3. Características de un neonato estable. |
| Vía
aérea permeable y ventilación adecuada. |
| Piel
y labios rosados. |
| Frecuencia
cardiaca entre 120-160 por minuto. |
| Temperatura
rectal de 37 grados o axilar de 36.5 a 37 grados centígrados. |
| Problemas
metabólicos corregidos. |
| Manejo
adecuado de los problemas especiales. |
La
historia clínica debe enviarse completa. Debe hacerse énfasis en
los detalles de la historia prenatal, del parto y de la resucitación
neonatal, puntaje de apgar, peso al nacer, signos vitales, temperatura,
frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, y tensión arterial,
requerimiento de soporte ventilatorio, resultados de exámenes de
laboratorio, tipos de acceso vascular, gasto urinario, presencia
de meconio, administración de vitamina K, y profilaxis ocular. Todo
lo anterior para que el médico tratante obtenga la mayor información
posible y considerando que en muchos casos la madre o acudientes
no pueden acompañar al neonato desde el centro de baja complejidad.
Se
debe tener la precaución de hemoclasificar la madre y tomar muestra
de sangre del cordón del neonato y enviar el reporte al centro de
referencia.
Si
se considera que el paciente va a ser sometido a un procedimiento
quirúrgico y los padres no lo acompañaran hasta el centro de referencia,
se debe hacer firmar la autorización de procedimientos, y enviarla
con la historia clínica.
Antes
de trasladar al niño, permita que los padres permanezcan algunos
minutos con él, y explique las razones de la remisión y proporcione
los nombres de los cirujanos encargados del tratamiento en el centro
de referencia.
Lecturas
recomendadas.

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