| Colombia
Quintero González, M.D.
Cirujana Plástica
Departamento Clínico Quirúrgico
Universidad de Caldas
Manizales
Edison Quintero González, M.D.
Cirujano Plástico
Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja
Manizales
Objetivos
-
Describir las diferentes teorias que intentan explicar
las hendiduras faciales
-
Conocer el abordaje multidisciplinario de este tipo
de pacientes
-
Reconocer y diferenciar los diversos tipos de Hendiduras
faciales
-
Afianzar los diferentes tipos de tratamiento y los papeles
que juegan todas y cada una de las especialidades que
se encuentran involucradas dentro del manejo del paciente
-
Identificar las posibles complicaciones y secuelas posteriores
al tratamiento
|
Apuntes
históricos.
Las
malformaciones congénitas se conocen desde los albores de
la humanidad, como lo muestran grabados y figuras, testigos mudos
de pasadas civilizaciones, encontrados en diferentes partes del
mundo.
El
nacimiento de un niño malformado, incluso aquellos de labio
y paladar hendido, siempre ha causado consternación familiar,
pero la explicación que a este fenómeno se le ha dado
ha variado en las diferentes épocas de acuerdo con los conceptos
mágico-religiosos o filosóficos prevalentes. Así,
en algunas culturas, un niño malformado era considerado como
un ser impuro que no debía vivir y entonces, era destruido,
mientras que en otras, por el contrario, era deificado y adorado.
En algunas religiones se consideraba como fruto del pecado y, por
lo tanto, castigo divino, mientras que en otras, presagio de futuros
acontecimientos o producto de desavenencia entre los dioses o de
guerras cósmicas.
Embriología
de la cara.
Para
comprender la aparición de estas deformidades congénitas,
es necesario conocer la embriogénesis normal de la cara.
El centro topográfico del desarrollo facial es el estomodeo
o boca primitiva, alrededor del cual se forman prominencias y surcos
que al crecer y diferenciarse, dan lugar a las estructuras que forman
la cara.
En
la quinta semana, por crecimiento diferencial, el tejido que rodea
las placodas olfatorias se eleva rápidamente adoptando una
morfología en herradura, para formar los procesos nasales
mediales y laterales. Los procesos nasomediales participan en la
formación de la porción medial del maxilar superior,
del labio y del paladar primario (prolabio, premaxila, y parte medial
del paladar anterior). Los procesos nasolaterales dan origen a la
porción lateral de la nariz.
En
la sexta semana ocurren progresos muy notables en el desarrollo.
Los procesos maxilares se hacen prominentes y crecen hacia la línea
media, donde los procesos nasomediales quedan en contacto y los
procesos nasolaterales se mueven hasta encontrar los procesos maxilares
en ambos lados y queda así conformado el labio hacia la octava
semana.
En
la séptima semana se originan dos salientes en el interior
de la cavidad oral, a ambos lados del maxilar, denominados tabiques
o valvas palatinas, que tienden a crecer y se fusionan en la línea
media. Inicialmente, la lengua se encuentra entre ellos, pero conforme
avanza el desarrollo, la lengua se dirige hacia abajo y los tabiques
palatinos medialmente hacia arriba, donde se unen con la premaxila.
Mientras tanto, el tabique nasal crece caudalmente y se une al paladar,
con lo que se completa la separación entre ambas fosas nasales
y de éstas con la cavidad oral. La génesis del labio
superior y del paladar finaliza alrededor de la duodécima
semana.
Etapas
del desarrollo de la cara
Etiopatogenia.
Se
han postulado dos teorías que tratan de explicar la formación
de las hendiduras faciales. La primera, considerada como clásica,
propone la existencia de un error en la fusión de los
extremos libres de los procesos faciales y sugiere como mecanismos
patogénicos un retardo o restricción de sus movimientos
que evitan que estos procesos se pongan en contacto. Se sugiere
que las células epiteliales deben desaparecer y, que si esto
no ocurre, aunque los extremos de los procesos se unan, el mesodermo
subyacente no se fusiona y aparece una hendidura. Este mecanismo
ha sido aceptado como causa del paladar hendido.
La
segunda teoría o de la penetración mesodérmica,
sugiere que no existen los extremos libres de los procesos faciales,
sino que el centro de la cara esta formado por una capa bilamelar
de ectodermo, por el interior de la cual migra el mesodermo y, si
esta migración no ocurre, la débil pared ectodérmica
se rompe y origina una hendidura.
Epidemiología y genética.
La incidencia del labio y paladar hendido en la población
general es aproximadamente de 0.8 a 1.6 casos por mil nacimientos
y las variaciones en el rango se deben a diferentes condiciones
raciales y geográficas. En nuestro medio la frecuencia es
de 1 caso por cada 800 nacidos vivos. Se conocen datos de 1.5 por
mil en Santiago de Chile, 1.3 por mil en la ciudad de México,
y según estudios clásicos, en Dinamarca se reporta
1.47 por mil.
La
incidencia es menor en la raza negra y mayor en los asiáticos.
Entre nosotros se presentan más casos en área rural.
Por
razones desconocidas el sexo masculino se encuentra más afectado
en el labio hendido con una relación de 2:1. La relación
es muy similar en ambos sexos cuando se presenta el labio con paladar
hendido. Cuando se presenta paladar hendido aislado la relación
es de 1:6. Estas variantes muestran predominio del labio hendido
unilateral sobre el bilateral, y del lado izquierdo.
Existe
un aumento significativo del labio y paladar hendido en familiares
de pacientes con esta patología, con un patrón que
puede denominarse como “hereditario multifactorial”.
Una mujer afectada de labio y paladar hendido tiene mayor posibilidad
que un hombre de tener un hijo afectado por la entidad. El riesgo
para hermanos nacidos de padres sanos se eleva desde 4.4% hasta
9 % luego de haber nacido dos niños afectados. De ahí
la importancia de la consejería genética.
Dentro
de la etiología multifactorial se encuentran algunos medicamentos,
entre los cuales los más relacionados han sido los anticonvulsivantes,
benzodiacepinas, salicilatos, opiáceos y corticoides, ingeridos
en el primer trimestre de gestación.
También están los factores infecciosos como enfermedades
virales y bacterianas. Un factor agregado es la hipertermia, la
cual tiene influencia teratogénica, cuando ocurre en momento
del cierre de los pliegues neurales. Los aumentos en la temperatura
no relacionados con infecciones, como puede ser el caso de los baños
sauna y turco, pueden causar deformidades. La irradiación
también ha demostrado su efecto teratogénico, puesto
que afecta las células germinativas del feto.
Aspectos
psicosociales.
Tal vez uno de los problemas más graves que presentan los
pacientes con labio y paladar hendido lo constituyen las secuelas
psicosociales. Aparentemente, las malformaciones de la cara no representan
una incapacidad funcional como sería el caso de una enfermedad
neurológica disfuncional, sin embargo, pueden llegar a ser
tan incapacitantes como estas últimas. Vivimos en una cultura
en la que el atractivo físico tiene un gran valor.
En el caso de un niño que nace con una deformidad facial,
desde el mismo momento del nacimiento, él y su familia se
ven enfrentados a una serie de situaciones que generan tensión
y que constituyen sólo el inicio de un largo camino para
el paciente y su medio familiar.
La
cara es la parte del cuerpo a partir de la cual damos y recibimos
la mayor cantidad de señales de información al establecer
contacto con una persona. La primera impresión que nos formamos
de alguien se establece a partir de su cara. Los gestos y las expresiones
faciales, de los ojos, de la boca y cada una de las partes de la
cara desempeñan un importante papel en la comunicación
entre los seres humanos.
En
un estudio realizado por Dion et al. en 1972, se analizaron las
características de la personalidad que son atribuidas de
acuerdo con la apariencia física. En este estudio se comprobó
que las personas físicamente atractivas, a diferencia de
las no atractivas, fueron percibidas como más aceptadas por
la sociedad. A partir de éstos hallazgos fue posible concluir
que existe un estereotipo en relación con las personas físicamente
atractivas, es decir, que en general quienes son atractivos son
también percibidos como poseedores de otros atributos sociales
y mentales deseables para el ser humano.
Es
bien sabido que los niños que presentan algún tipo
de anomalía física son objeto de burla y rechazo por
parte de sus compañeros. El estereotipo asociado a las personas
atractivas mencionado anteriormente es transmitido desde muy temprana
edad, y es así cómo se observa desde los primeros
años escolares. Es posible que una madre sienta rechazo,
aunque sea momentáneo, por su hijo malformado, y de igual
manera que este sea rechazado por sus profesores. Se ha encontrado
que los profesores tienden a preferir a sus alumnos atractivos,
a la vez que tienen mayores expectativas de rendimiento académico.
Desde
los primeros estadíos del desarrollo el niño diferencia
su cuerpo de lo externo a éste. A medida que comienza a comparar
su cuerpo con el de sus padres, hermanos y más tarde sus
compañeros, se va dando cuenta de las diferencias. El niño
con una malformación percibirá esta diferencia y gradualmente
se incrementará a medida que su desarrollo cognitivo evoluciona.
Sin embargo, su respuesta ante el conocimiento de esta diferencia
dependerá no sólo de las observaciones objetivas de
la deformidad sino de la interacción que tenga con las personas
que lo rodean.
El
desarrollo de su autoimagen se mejora cuando los padres y las personas
de su entorno perciben al niño en forma positiva. Si quienes
rodean al niño lo perciben como poseedor de atributos físicos
agradables, este podrá agradarse a sí mismo y así
ganar autoestima. Si este proceso resulta afectado tendrá
como consecuencia el desarrollo de defensas psicológicas
que pueden llegar a ser patológicas.
Cuando
nace un niño con labio y paladar hendido los padres se enfrentan
ante una situación que se caracteriza por contradicciones
emocionales. Por esto, cabe esperar que mientras el proceso de duelo
sigue su curso, ambos padres experimenten sentimientos ambivalentes
hacia el niño y sientan rechazo y contradicciones emocionales.
Clasificación.
Aunque
se han propuesto varios sistemas de clasificación, la elaborada
por Kernahan y Starck es aceptada internacionalmente y ha sido aprobada
por lo Confederación Internacional de Cirugía Plástica.
Esta clasificación se basa en datos embriológicos
más que en alteraciones morfológicas: el orificio
incisivo se considera el punto clave, y todas las estructuras cercanas
a la línea media anteriores a este punto (premaxila, labio,
tabique anterior y punta nasal) que se integran en la sexta semana
de gestación se conoce como paladar primario. A las siete
semanas de la gestación se integran las estructuras del paladar
secundario que van desde el orificio incisivo a la úvula.
Clasificación de Kernahan de las hendiduras.
Para
facilitar la comprensión y el registro medico, Kernahan en
1971, introduce la clasificación simplificada con el logotipo
de la “Y”.
Clasificación
modificada según Elsahy (1972)
En la clínica del labio y paladar hendido del Hospital Infantil
usamos la clasificación en cuatro grupos, que desarrolló
Veau en 1930.
Clasificación
de las hendiduras según Veau (1930)
Clínica de labio y paladar hendido.
La rehabilitación de un paciente con labio y paladar hendido
necesita obligatoriamente un programa de trabajo integral, exhaustivo
e interdisciplinario, en una organización precisa con el
equipo adecuado y el concurso de diferentes disciplinas que se encargarán
del estudio y del tratamiento del paciente.
El
funcionamiento de esta clínica es complejo por la diversidad
de disciplinas que intervienen, con actividades específicas
encaminadas a solucionar los diferentes problemas que se presentan.
Para
poder llevar a cabo estas actividades en una forma adecuada deben
estar sujetas a normas precisas, regidas por disciplinas bien establecidas
y con una coordinación estructurada. Las
disciplinas participantes son:
Madre
e hijos con Labio y Paladar Hendido
Cirugía plástica y tratamiento quirúrgico.
Como
introducción al tratamiento quirúrgico, mencionaremos
a grandes rasgos la cronología y las tendencias actuales.
El manejo de esta patología requiere varios procedimientos
quirúrgicos desde la edad de recién nacido hasta la
edad adulta. La primera intervención quirúrgica debe
siempre reparar el complejo nasolabial y se realiza aproximadamente
a los tres meses de edad, aplicando la regla de los diez:
-
10 semanas de vida extrauterina
- 10 libras de peso
- 10 gramos de hemoglobina
|
Labio
y paladar hendido completo grado III Preoperatorio 3 meses y postoperatorio
a los 6 años de edad.
Los objetivos de la primera intervención son:
-
Unión perfecta de mucosa, músculo y piel.
- Cicatriz mínima.
- Alineación exacta del borde mucocutáneo.
- Eversión natural del labio con relleno central
por debajo del arco de cupido.
- Tensión normal en el labio.
- Buen fondo de saco (sulcus).
- Simetría en la punta nasal, alas, columnella, narinas
y suelo.
|
Hendidura
labial incompleta izquierda Pre y post operatorio 4 años
de edad.
La
técnica más utilizada para la reparación del
labio unilateral es la de rotación y avance de Milard
y para labio bilateral actualmente se utiliza la técnica
de García-Velasco.
Hendidura
labiopalatina completa Grado IV (Veau) Preoperatorio 1 mes de edad
y postoperatorio 4 años de edad.
La
segunda intervención es la corrección del paladar.
Debe corregirse lo antes posible por medio de una miorrafia central
adecuada de los músculos palatinos que asegure una adecuada
función. Esta corrección se realiza entre los seis
meses y el año de edad, lo que garantiza la disminución
de complicaciones auditivas cuando la corrección del paladar
se realiza a más temprana edad. Los
objetivos de la palatorrafia son:
-
Ocluir la hendidura para cerrar la comunicación entre
las cavidades nasal y oral.
- Proporcionar una unión muscular correcta que asegure
la función sinérgica del paladar blando.
- Llevar las estructuras palatinas a una posición
más posterior para asegurar el funcionamiento adecuado
de todo el esfínter velofaríngeo
|
Estos
objetivos deben lograrse sin lesionar las estructuras y los tejidos
vecinos, y por tanto la cirugía debe ser delicada con suturas
sin tensión y colocación de las estructuras afectadas
en posición fisiológica. Las técnicas quirúrgicas
que más se utilizan en la actualidad son: técnica
de Veau-Wardill-Kilner (push back) y la técnica
de doble Z-plastia de Furlow.
Resumen.
Cronología de los estudios y del tratamiento.
|
Edad |
Estudios |
Tratamiento |
| Recién
nacido |
Historia
clínica y valoración pediátrica
Clasificación de la deformidad
Valoración genética
Valoración odontológica |
Consejo
genético
Apoyo psicoemocional
Colocación de la placa obturadora.
Información general |
| Dos
meses |
Valoración
odontológica |
Manejo
de la placa obturadora |
| Tres
meses |
Valoración
preoperatoria |
Nasoqueilorrafia
|
| Cuatro
meses |
Control
postoperatorio con apoyo psicoemocional, lenguaje, audición
y ortopedia |
Apoyo
psicológico, auditivo y de lenguaje y ortopedia nasomaxilar
|
| Seis
a doce meses |
Valoración
preoperatoria |
Palatorrafia
Terapia del lenguaje
Manejo de férula nasomaxilar |
| Uno
a cuatro años |
Nasofibrofaringoscopia
Lenguaje
Dentición |
Corrección
de insuficiencia velofaríngea
Apoyo al lenguaje y a la audición
Ortopedia maxilar
Apoyo psicoemocional |
| Cuatro
años en adelante |
Estudios
de crecimiento y desarrollo global, del lenguaje, de las estructuras
faciales y psicométricos |
Tratamiento
de secuelas y controles generales de desarrollo global en las
diferentes áreas.
Ortopedia maxilar, ortodoncia.
Cirugía ortognática, rinoplastias |
Lecturas
recomendadas.

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