Texto de Cirugía Pediátrica


 

 


 

             
 
 

Clínica de labio y paladar hendido.
Odontología.


 

Los pacientes con hendiduras de labio y/o paladar tienen marcadas diferencias en su crecimiento y desarrollo craneofacial. El manejo adecuado comienza con la atención del paciente lo más temprano posible, porque el tratamiento exige una atención prioritaria para ocluir la hendidura palatina. El desarrollo normal del complejo nasomaxilar y de la mandíbula exige el establecimiento a temprana edad de un equilibrio e interrelación entre los sistemas muscular, esquelético y dental.

Cuando estamos frente a un caso de hendidura de labio o paladar unilateral o bilateral, encontramos que de alguna manera se altera el equilibrio necesario para el correcto desarrollo facial. Los hallazgos mas frecuentes son:

- Alteración en las inserciones musculares y división de los músculos de la cara y del paladar blando.

- Separación de los huesos de la cara en la apertura piriforme y del paladar duro.

- Cambios de postura de la lengua en reposo y durante la función.

- Diferenciación entre las presiones ejercidas por la musculatura facial y la lengua.

- Cambios en los arcos dentarios y en los dientes mismos tanto en el proceso de formación, como durante la erupción pasiva y activa.

- Modificaciones de funciones como el habla, la masticación, la deglución, la fonación y la respiración.

Papel del odontólogo general.

El manejo que el odontólogo presta al paciente con labio y/o paladar hendido es idéntico al que se le da a un paciente sin esta malformación.

El papel del odontólogo general debe ir dirigido a promover, prevenir, recuperar y mantener la higiene y el cuidado dental del paciente para evitar las caries.

En el recién nacido se debe instruir a la madre sobre las bondades de la leche materna como alimento básico y nutritivo para el bebé en crecimiento. A falta de ésta debe consultar con el pediatra para que le asigne otra rica en calcio y minerales. Se les debe explicar también a las madres que la higiene oral se debe hacer desde el período neonatal, con limpieza de las encías, las mucosas, los surcos y de la lengua dos veces al día con una gasa humedecida en agua hervida. Esta limpieza cobra mucha más importancia cuando se usa el obturador ya que éste facilita el acúmulo de restos alimenticios y la aparición de hongos tanto en el paciente como en el mismo obturador.

Papel del odontopediatra.

Ortopedia maxilar temprana: el objetivo principal del tratamiento ortopédico maxilar temprano en pacientes con labio y/o paladar hendido, es lograr un arco superior de tamaño y forma satisfactorios con una buena relación entre los arcos dentarios. Los objetivos son:

- Orientación de los segmentos óseos.

- Reorientación y estímulo del crecimiento de los segmentos al lado de la fisura.

- Crear un paladar artificialmente e impedir que la lengua se aloje en la fisura e inhiba el crecimiento y la traslación normal de los segmentos.

- Normalizar la presión de la lengua durante los actos de deglución y succión.

- Facilitar el aprendizaje normal del lenguaje.

- Servir de barrera entre las actividades nasal y oral como prevención de infecciones y lesiones.

- Ayudar a la reparación quirúrgica del labio y del paladar.

- Servir de soporte psicológico para los padres.

- Disminución del tamaño de la fisura, en los pacientes que lo usan rutinariamente.


Férula oral con conformador nasal preoperatorio
Conformador nasal Postoperatorio.

Terapeútica ortodóntica-ortopédica.

Al tratamiento ortodóntico no sólo le concierne la posición de los dientes, sino también su relación con el hueso de soporte, el maxilar, la mandíbula y su influencia en el balance facial y en la función estomatognática.

Desde los primeros meses de vida hasta la época de dentición mixta tardía, el manejo ortopédico de los pacientes con labio y/o paladar hendido será ejecutado por el odontopediatra. Dicho tratamiento estará encaminado a mejorar la alimentación y respiración; a proporcionar al cirujano una mejor área de trabajo gracias a la alineación de los segmentos maxilares (ortopedia prequirúrgica); y a la corrección de mordidas cruzadas anteriores y posteriores (ortopedia en dentición temporal y/o mixta temprana). De esta manera se proporciona al paciente un mejor ambiente intraoral, evolución en sus funciones orofaciales (respiración, deglución, succión, fonación, etc), y un crecimiento y desarrollo más armónico.

Ortopedia maxilar con protractores

 
 
Fernando Fierro Ávila
Editor asociado
Fernando Álvarez López
Webmaster y editor
Rafael García Gutiérrez
Editor asociado

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