Texto de Cirugía Pediátrica


 

 


 

             
 
 

Clínica de labio y paladar hendido.
Fonoaudiología.


 

El niño con labio y paladar hendido debe iniciar su habilitación foniátrica desde los primeros días de vida. Los padres deben ser sensibilizados acerca de la importancia de la estimulación para un desarrollo adecuado del lenguaje. Es de gran utilidad familiarizarlos con la terminología foniátrica y con la cronología de los sucesos del desarrollo normal del lenguaje en el niño. Unos padres motivados son el mejor instrumento para la detección de los problemas en el curso del primer año. Cuando el labio se repara dentro de los primeros tres meses rara vez se observan trastornos del habla en relación con el paladar primario.

La audición es el elemento fundamental de estímulo para el desarrollo del lenguaje. Reviste gran importancia mantener el nivel de audición del niño dentro de límites normales.

Dado que el lenguaje interno se integra durante el primer año de vida, al final de este es posible realizar una evaluación de las conductas receptivas y expresivas del niño. Si se detecta cualquier retraso en el desarrollo, es necesario revisar con los padres todos los aspectos de comunicación del niño y corregir las conductas erróneas.

En general, podemos considerar que un niño con labio y paladar hendidos sin otros trastornos asociados, con estimulación del lenguaje y procedimientos quirúrgicos adecuados tiene alrededor de un 90% de posibilidades de no presentar problemas foniátricos después del primer año de vida. Si tras un año de tratamiento el niño presenta insuficiencia velofaríngea, con trastornos de articulación o sin ellos, es candidato a un estudio con métodos instrumentales: nasofaringoscopia y videofluoroscopia.

 
 
Fernando Fierro Ávila
Editor asociado
Fernando Álvarez López
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Rafael García Gutiérrez
Editor asociado

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