Texto de Cirugía Pediátrica


 

 


 

             
 
 

Clínica de labio y paladar hendido.
Enfermería.


La enfermera desempeña un papel importante en el manejo de los niños con labio y paladar hendido, sobre todo en la educación a los padres, la enseñanza de las técnicas de alimentación y la coordinación para que sea atendido integralmente en la institución. La alimentación materna debe ser promovida puesto que apoya la estabilidad emocional y psicológica. El niño se debe sentar completamente en posición vertical para disminuir el riesgo de broncoaspiración en el caso que no use el obturador. Es importante que todas las enfermeras y el personal de salud conozcan cómo manejar la alimentación de estos niños. Se debe estimular a la madre, para que comience alimentar el niño lo más pronto posible con el propósito de conseguir un peso adecuado.

La enfermera debe informar con anticipación a los padres sobre la cirugía, y realiza énfasis en los cuidados postoperatorios: vigilancia del sangrado, disminuir al mínimo el llanto para no provocar tensión en las suturas, lavar la cavidad oral después de cada episodio de alimentación y cumplir con la administración de los medicamentos prescritos. La alimentación en el postoperatorio debe ser controlada por el personal de enfermería y esta se inicia una vez que el paciente esté despierto. Si la intervención se realizó sobre el labio, el niño puede seguir alimentándose al seno; si se intervino el paladar, debe continuarse alimentación licuada por dos semanas.

“Los niños con labio y paladar hendido, no deben considerarse enfermos, sino niños con necesidades especiales, a los cuales hay que brindarles amor”.

 
 
Fernando Fierro Ávila
Editor asociado
Fernando Álvarez López
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Rafael García Gutiérrez
Editor asociado

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