|
Clase
I. Herida limpia (< 2% de infección) |
Cirugía electiva (no urgente), cierre primario;
no existe inflamación ni transección de
los tractos gastrointestinal, orofaríngeo, genitourinario,
biliar o traqueobronquial; no se presentó error
en la técnica quirúrgica. La herida es cerrada
por primera intención. Las
heridas con sistemas de drenaje cerrados entran
en esta categoría. Las heridas incisionales operatorias
que se realizan luego de trauma contuso se incluyen en
esta categoría.
|
|
Clase
II. Herida limpia-contaminada (<10%) |
Caso urgente que se considera "limpio"; apertura
controlada de los tractos gastrointestinal, orofaríngeo,
biliar o traqueobronquial; escape mínimo y/o error
mínimo en la técnica; reoperación
a través de una incisión "limpia"
dentro de 7 días; trauma contuso, piel intacta,
exploración negativa. No existe violación
mayor a la técnica quirúrgica normal. Las
cirugías que incluyen al tracto biliar, apéndice,
vagina y orofaringe se incluyen en esta categoría
sino se encuentra evidencia de infección.
|
|
Clase
III. Herida contaminada (20%) |
Inflamación aguda no purulenta; error mayor de
técnica o escape mayor de un órgano hueco;
trauma penetrante menor de 4 horas; heridas crónicas
abiertas que van a ser cerradas o injertadas. No hubo
un estricto cumplimiento de la técnica aséptica.
|
|
Clase
IV. Herida sucia/infectada (40%) |
Pus o absceso; perforación preoperatoria de los
tractos gastrointestinal, orofaríngeo, biliar o
traqueobronquial; trauma penetrante de más de 4
horas de evolución. La herida sucia, por definición,
es una herida que ya presenta signos de infección.
Heridas traumáticas antiguas que retienen tejido
desvitalizado.
|