Luz
María Gómez, MD.
Anestesióloga
Universidad de Caldas
Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja
Manizales
La
anestesia caudal se usa con mayor frecuencia en niños que
la anestesia epidural lumbar o espinal.
Anatomía.
El
hiato sacro se forma por la falta de fusión del quinto
arco vertebral sacro, cuyo remanente está representado
por dos prominencias óseas, conocidas como las astas del
sacro, que constituyen la referencia anatómica mas importante
en este bloqueo. Estas dos astas se articulan a las astas del
coxis, formando el hiato sacro, el cual es fácil de identificar
en los niños.
El
ligamento sacrococcígeo, está formado por varios
ligamentos que unen el vértice del sacro a la base del
coxis.
El
ligamento sacrococcígeo ventral, desciende sobre la superficie
pélvica de la lámina del sacro y el coxis. El ligamento
sacrococcígeo dorsal superficial, completa la parte inferior
del canal sacro.
El ligamento sacrococcígeo dorsal profundo, se extiende
desde la superficie dorsal de la quinta vértebra sacra,
a la superficie dorsal del coxis (este es el ligamento que se
perfora para entrar al espacio epidural). El ligamento entre las
astas, une éstas al coxis, y el ligamento sacrococcígeo
lateral, conecta el coxis al ángulo lateral inferior del
sacro.


La médula espinal ocupa todo el canal vertebral, hasta
el tercer mes de la gestación. A partir de este momento
las vértebras crecen mas rápidamente que la médula.
Así, al momento del nacimiento, la médula termina
en L3; al año de edad, ya ha alcanzado el nivel del adulto.
La duramadre, usualmente termina en el recién nacido a
nivel de S3 y alcanza el nivel del adulto S1, en el segundo año
de vida.
La
grasa epidural en niños menores de 6 años tiene
consistencia semisólida, que facilita que los anestésicos
locales se difundan uniformemente. Muchos autores han sugerido
que estas características de la grasa epidural, son en
parte responsables de la extensión predecible del bloqueo
caudal que ocurre en los niños y la limitada e impredecible
extensión, por segmentos, que se observa clínicamente
en los adultos.
Indicaciones.
Este
tipo de bloqueo, puede realizarse bajo anestesia general en plano
superficial, o utilizado como técnica anestésica
única.
| Quirúrgicas |
-
Cirugía en la cual existe patología del
tracto respiratorio.
- Cirugía en abdomen superior, medio o inferior,
que requiera niveles hasta T4.
- Cirugía en región inguinal.
- Cirugía pélvica.
- Cirugía urogenital.
- Cirugía ortopédica en extremidades inferiores.
- Cirugía anal, rectal, o perineal.
- Prematuros con historia de apnea en los que se quiere
evitar la apnea postoperatoria.
|
| Médicas |
-
Cirugía de urgencias en pacientes con estómago
lleno.
- Estado clínico muy deteriorado.
- Cirugía en pacientes con distrofia miotónica.
- En la diferenciación, el diagnóstico y
el tratamiento de las afecciones de tipo vascular.
|
| Para
el tratamiento del dolor |
-
Agudo.
- Crónico.
- Intraoperatorio.
- Postoperatorio inmediato y tardío.
|
|
Contraindicaciones.
-
Enfermedades del sistema nervioso central.
- Mielomeningocele.
- Enfermedades nerviosas o degenerativas de la médula
espinal.
- Cirugías previas en la columna vertebral.
- Deformidades de la columna vertebral.
- Niños en muy malas condiciones físicas
por la patología que padecen.
|
Técnica.
Se
utilizan dos posiciones.
Decúbito prono: Los brazos se colocan hacia adelante.
El tronco y las extremidades inferiores deben formar un ángulo
de 35º, con la horizontal (posición de navaja). Se
debe colocar a nivel de las espinas ilíacas anterosuperiores
una almohadilla, maniobra que mejora la exposición del
sacro, con la precaución de no comprimir las ramas de la
vena cava inferior. Si los pies miran hacia adentro, y los tobillos
hacia afuera, se logra la relajación de los glúteos,
especialmente del glúteo mayor.
Decúbito
lateral: Es la posición más usada. La cadera
y las rodillas se flejan en un ángulo de 90º, con
relación al cuerpo.


Puntos
de referencia:
Se
palpan las apofisis espinosas de las vértebras sacras,
es decir, la cresta media; después de la 4ª vértebra
sacra se percibe una depresión que constituye, el vértice
de un triángulo equilátero, cuya base está
formada por una línea imaginaria que se traza entre las
astas del sacro. Localizado el vértice, se deben palpar
a los lados las astas del sacro.
Si
no se logran palpar las astas del sacro, se toca la punta del
coxis y se sigue su superficie hasta percibir la depresión
que corresponde al vértice del hiato sacro.
Otra
ayuda la constituye el promedio de la distancia entre la punta
del coxis y el sitio de punción en el hiato sacro, según
las diferentes edades.
Tabla
1.
Promedio
de la distancia de la punta del coxis al hiato sacro |
Promedio
de la longitud de penetración de la aguja de punción
desde la piel al espacio epidural |
| <
1 año |
2.3
cm |
<2
años |
1
cm |
| 1-2
años |
4
cm |
2
años |
1.3
cm |
| 3-4
años |
4.4
cm |
3-4
años |
1.5
cm |
| 5-10
años |
5.2
cm |
5-10
años |
2
cm |
| >10
años |
6.3
cm |
>10
años |
2.4
cm |
Una
línea imaginaria trazada por la mitad del fémur,
y proyectada
en la línea media de la espalda, coincidirá con
el vértice del triángulo equilátero.
La
inserción de los pliegues glúteos en la línea
media, coincide usualmente con la base del hiato sacro.
Luego
de localizados los puntos de referencia anatómica, se procede
a realizar:
-
Asepsia y antisepsia de la piel del área coxígea
y sacro-lumbar.
- Debe aislarse el área anal, introduciendo gasas entre
los pliegues glúteos, y a continuación se coloca
una compresa, para evitar la contaminación del sitio
de punción.
- En seguida debe aislarse toda el área, dejando al descubierto
sólo la zona de punción.
Determinado
el sitio de la punción se perfora la piel con una aguja
número 21 diferente a la que va a ser utilizada en la punción
peridural caudal, con el fin de abolir la posibilidad de arrastre
de bacterias, células epiteliales o las soluciones de antisepsia
hacia el espacio epidural caudal.
Una
gran variedad de calibres de aguja, han sido utilizados. Las agujas
hipodérmicas de calibre 22 de bisel corto, facilitan la
percepción de la pérdida de la resistencia. En niños
menores de 1 año, se recomiendan agujas de bisel corto
23-25 de 5/8 de pulgada. En nuestra experiencia en el Departamento
de Anestesia Pediátrica del Hospital Infantil de la Cruz
Roja de Manizales, hemos encontrado facilidades en el uso de catéteres
de punción venosa (venocat) números 22 y 20.
Con
la aguja de punción, se penetra el ligamento sacrococcigeo
dorsal profundo, en un ángulo de 90 grados y, a continuación,
se cambia la dirección de la aguja de 20 a 40 grados, con
respecto a la piel, para entrar en el espacio epidural. El bisel
debe penetrar paralelo a las fibras longitudinales del ligamento,
para evitar su ruptura.
En
los menores de dos años de edad, no se debe avanzar la
aguja mas de un centímetro; en la tabla 1 se muestra el
promedio de penetración en niños mayores de dos
años.
Se
deja la aguja de punción colocada en el espacio epidural,
mientras se preparan las soluciones que se van a inyectar. Este
tiempo permitirá la observación de la aparición
de L.C.R. o de sangre, por la punción accidental de la
duramadre o de un vaso epidural.
Antes
de comenzar la inyección, se coloca la mano sobre la espalda
fijando la aguja de punción, maniobra que permite detectar
la inyección subcutánea, en caso de que esta ocurra.
Previa
aspiración, se inyecta la dosis de prueba con 0.1 mL/kg,
(máximo 3 mL de volumen total de lidocaina al 1.0%, con
epinefrina 1:200.000 unidades). Se observa el EKG durante 30 segundos
y la forma de la onda T. Si hay toxicidad (por perforación
de la duramadre o inyección en un vaso epidural), se notará
depresión de la onda T, hipotensión arterial, arritmias
y todos los signos de toxicidad sistémica.
Si
se desea un bloqueo prolongado, se inserta un catéter epidural
a través del hiato sacro.


Despartman
et al. recomiendan la utilización de una dosis de prueba
para detectar la inyección intravenosa, pero debe ir precedida
de una dosis de atropina de 10 mcg para aumentar la sensibilidad
de la prueba.
La
dosis total de los fármacos a utilizar, se inyecta después
de 60-90 segundos de la dosis de prueba.
La
velocidad de inyección de la solución debe ser de
1 mL cada 3 segundos.
Son
pruebas de la posición correcta de la aguja en la punción
en el espacio epidural:
1. Su posición firme en el sitio de la punción.
2. La baja resistencia en el émbolo de la jeringa durante
la inyección de la dosis de prueba.
3. La burbuja de aire en la parte superior de la jeringa durante
la inyección, no pierde su forma.
Dosis.
Hannallah
fue quien estableció que los tres determinantes más
importantes en la calidad, duración y extensión
del bloqueo caudal, eran: el volumen, la dosis total y la concentración
de la droga.
|
-
Bupivacaína 0.25% sin preservativo : 3 mg/kg,
sin epinefrina.
4 mg/kg, con epinefrina 1:400.000 unidades.
En menores de seis meses:
3 mg/kg, con epinefrina 1:400.000 unidades.
2 mg/kg, sin epinefrina.
|
|
-
Volumen:
0.5 mL/kg para nivel sacro
1 mL/kg para nivel lumbo-torácico.
1.6 mL/kg para nivel medio torácico. |
| Fentanyl
1 g/kg
En menores de seis meses: 0.5 g/kg |
Rice
estudió pacientes pediátricos sometidos a herniorrafia
inguinal con anestesia general bajo máscara mas bloqueo
caudal; dicho estudio mostró igual analgesia posoperatoria
con bupivacaína al 0.25 % que al 0.125 % pero con el consecuente
menor tiempo de recuperación de la segunda concentración.
Luego de realizarse la punción, debe darse un tiempo adecuado
de 15 a 20 minutos antes de manipulación quirúrgica,
cuando se utiliza bupivacaina.
Complicaciones.
-
Penetración en el espacio subaracnoideo, por punción
de la duramadre que no tiene consecuencias si no se ha
inyectado la solución.
- La siembra de células de la piel, lleva a la
formación de un tumor dermoide, cuando se utiliza
la misma aguja para la perforación de la piel y
la penetración en el espacio epidural.
- Punción vascular, que no es infrecuente y no
tiene consecuencias si no se ha inyectado la solución
anestésica.
- Inyección intraósea.
- Hipotensión, que es mas frecuente en mayores
de 8 años.
- Infección localizada en el sitio de la punción
o generalizada.
- Vómito, prurito y fiebre: son raros y se presentan
en orden decreciente en frecuencia.
- Paro cardíaco que se presenta en los casos de
toxicidad sistémica.
- Formación de hematoma epidural o absceso epidural.
- Aracnoiditis.
- Falla en el bloqueo.
|
El grupo CNMC hasta enero de 1990, con 3.500 casos estudiados
de anestesia caudal con bupivacaina, a dosis máxima de
3 mg/kg sin epinefrina, encontró tres complicaciones importantes
en menores de 6 meses de edad: apneas periódicas en un
paciente prematuro que también recibió anestesia
general; anestesia espinal total en un paciente con malformaciones
glúteas evidentes y convulsiones tónico clónicas
en un paciente en quien se aplicó anestesia caudal luego
de múltiples intentos fallidos de anestesia espinal. Gunther
et al. encontraron una incidencia de complicaciones de 1:10.000:
anestesia espinal total, penetración rectal, disritmias,
hipotensión, convulsiones, paro cardiaco.
Lecturas
recomendadas.